domingo, 21 de noviembre de 2010

¿Por qué Occidente alcanzó el liderazgo mundial?

Una de las grandes amenazas del mundo actual es el abismo en riqueza y salud que media entre ricos y pobres. A menudo se categorizan como Norte y Sur, porque la división es geográfica, pero una expresión más precisa sería el Oeste y el Resto, porque la división también es histórica.

¿Cuán grande es el abismo que media entre ricos y pobres y qué está ocurriendo con él? A grandes rasgos y de manera resumida puede decirse que la relación entre la renta per cápita de la nación industrial más rica, Suiza, pongamos por caso, y la del país no industrializado más pobre, Mozambique, es de 400 a 1. Hace doscientos cincuenta años, esta relación entre la nación más rica y la más pobre era quizás de 5 a 1, y la diferencia entre Europa y, por ejemplo, el este o el sur de Asia (China o India) giraba en torno a 1.5 ó 2 a 1.


¿Sigue ahondándose hoy este abismo? En los extremos, la respuesta es claramente afirmativa. Algunos países no sólo no mejoran, sino que se están empobreciendo, en términos relativos y en ocasiones absolutos. Se argumenta que, entre los años 1000 y 1820, el PIB por habitante de Europa Occidental se multiplicó por tres, frente a un crecimiento medio de sólo el 33 por 100 en el resto del mundo. Entre los factores responsables de esta diferencia destacan el progreso en las técnicas de navegación –fruto del esfuerzo científico– y sus consecuencias sobre el comercio -permitieron multiplicar por veinte el comercio mundial entre 1500 y 1820-, la revolución del conocimiento iniciada durante el Renacimiento; la mayor libertad individual, y el desarrollo del individualismo.

Existen datos suficientes para afirmar que el despegue de Occidente no fue algo súbito, sino, más bien, un proceso lento y de larga duración. Los niveles medios de renta por habitante se multiplicaron por tres entre los años 1000 y 1820, mientras que, durante ese mismo periodo, el resto del mundo sólo consiguió incrementarlos en un tercio. En el siglo XI la renta media de Occidente estaba por debajo de la del resto del mundo, pero en 1820 era ya dos veces mayor. Desde la revolución industrial el desarrollo mundial entró en una fase mucho más dinámica. A comienzos del siglo XXI el ingreso por persona era nueve veces mayor. La renta per cápita crecía a un ritmo veinticuatro veces mayor del que tuvo en el periodo 1000-1820.


Durante esos años sólo crecieron los países europeos, los de tradición occidental en otros continentes y América Latina. Al principio, la diferencia entre las siete mayores regiones del mundo entre el año 1000 y el 2001 era muy pequeña. Se movía en un estrecho margen de 400-450 dólares. En el año 2001 todas las regiones habían aumentado su renta, pero la diferencia era ya de 18 a 1 entre los más ricos y los más pobres. Esas diferencias son aún mayores si distinguimos entre países.

     

Los datos muestran claramente que se ha producido una divergencia entre Occidente y el resto del mundo. La renta real per cápita del grupo de países que pertenecen al capitalismo más avanzado — Europa Occidental, Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda y Japón—, se multiplicó casi por tres entre los años 1000 y 1820, y por veinte desde esa fecha hasta el año 2001. En el resto del mundo, la renta creció mucho más despacio: un tercio entre los años 1000 y 1820, y sólo se ha multiplicado por seis desde entonces. Occidente tenía un 52 por cien del PIB mundial en 2001, un 14 por cien de la población mundial y una renta media por persona cercana a los 22.500 dólares (PPA de 1990); mientras, el resto del mundo daba cobijo a un 86 por cien de la población mundial, pero su renta no superaba los 3.400 dólares per cápita.


¿Cómo se hicieron tan ricos los países ricos? ¿Por qué asumió Europa (Occidente) el liderazgo a la hora de cambiar el mundo?

Las desigualdades de la naturaleza

Hace 15.000 años, en el momento en el que el planeta se calentó al final de la Edad de Hielo, la geografía dictaba que sólo había unas pocas regiones en el mundo en las que la agricultura era posible, pues sólo ellas contaban con el tipo de clima y terreno que permitía la evolución de plantas y animales silvestres que potencialmente podían ser domesticados. Las concentraciones más densas de esas plantas y animales se encontraban en la parte occidental de Eurasia, alrededor de las cabeceras de los ríos Eufrates, Tigris y Jordán en lo que ahora se conoce como Asia suroccidental. Fue entonces ahí, alrededor de 9000 AEC, que empezó la agricultura y se extendió a través de Europa. La actividad agrícola también se dio independientemente en otras áreas, desde China hasta México, pero debido a que las plantas y los animales que podían ser domesticados eran algo menos comunes en esas zonas, el proceso tomó miles de años más en conformarse. Esas otras regiones con complejas sociedades agrícolas también se expandieron, pero el Occidente retuvo su liderazgo inicial por mucho tiempo, produciendo las primeras ciudades, Estados e imperios. Y es que como muestran los antecedentes históricos, durante los últimos milenios Europa (el Oeste) ha sido el principal instigador del desarrollo y de la modernidad.

Si miramos un mapa del mundo en términos de renta per cápita, se advierte que los países ricos se encuentran en las zonas templadas, especialmente en el hemisferio norte, mientras que los países pobres se sitúan en los trópicos y semitrópicos. Como afirmó John Kenneth Galbraith cuando estudiaba temas agrícolas: "Si marcáramos una franja de tres mil doscientos kilómetros de ancho en torno a la Tierra a la altura del ecuador, no se vería en su interior ningún país desarrollado"




De modo que la vida en los climas adversos (propensos a las inundaciones, tormentas y sequías) es precaria, mísera, brutal. África, en particular, ha librado una dura batalla contra estos escollos y, aunque se han realizado grandes progresos, como reflejan las tasas de mortalidad y los datos sobre la esperanza de vida, la morbilidad sigue siendo elevada, la alimentación es inadecuada, una hambruna sigue a otra y la productividad no aumenta. Con todo, sería un error ver en la geografía la fuerza del destino. Su impronta puede reducirse u obviarse, aunque siempre pagando un precio por ello.

La excepción europea: una senda diferente

Europa tuvo suerte; pero la suerte es sólo un punto de partida. Nadie que observara el mundo hace, por ejemplo, mil años, hubiera vaticinado un futuro tan bueno a ese promontorio del extremo occidental de la masa continental euro-asiática que llamamos continente de Europa. La probabilidad en aquel momento de un predominio global europeo estaba cerca de cero. Quinientos años después, rondaba el uno.


En el siglo X, la mayor “riqueza” está en Oriente Próximo, pero ni económica ni culturalmente, alcanzan, ni de lejos, los niveles de la Roma antigua. Europa estaba dejando atrás grandes calamidades: invasiones, saqueos, y rapiñas, infligidos por los enemigos que la rodeaban. Para hacerse una idea de la evolución de este proceso, hay que ver en la Edad Media el puente entre un mundo antiguo, enclavado en el Mediterráneo —Grecia y, más adelante, Roma— y una Europa moderna, al norte de los Alpes y los Pirineos. En esos años intermedios nació una nueva sociedad, muy diferente de la que había imperado antes, y se adentró por una senda que la alejó definitivamente de las demás civilizaciones. Para algunos resultará sorprendente: durante mucho tiempo, se ha visto en estas centurias un interludio sombrío entre la grandeza de Roma y el esplendor del Renacimiento. Este cliché ha quedado desfasado en lo que se refiere a la tecnología. Unos pocos ejemplos bastarán para ilustrar este extremo: la rueda hidráulica (en Europa imperaba una civilización basada en la energía, un hecho excepcional en aquella época), las gafas (duplicaron la fuerza de trabajo de los artesanos cualificados, incluso más si se tiene en cuenta el valor de la experiencia), el reloj mecánico o la imprenta. En el año 1000, tras un milenio de historia, los barcos mediterráneos apenas habían evolucionado; incluso la navegación había disminuido con respecto a épocas anteriores. Los barcos disponían de velas cuadradas que sólo eran eficientes cuando el viento soplaba de popa. Cualquier viaje que tuviese el viento en contra podía ser extremadamente lento e incierto. A partir del siglo XIII empezaron a surgir importantes avances. El más importante fue la brújula, capaz de mostrar 32 puntos direccionales. Cuando se adoptó la numeración árabe, los cálculos se hicieron aún más fáciles.


Aquel mundo, que conocemos como medieval —Edad Media—, constituía una sociedad de transición, una amalgama del legado clásico, de las leyes y costumbres tribales germánicas y lo que se ha dado en llamar tradición judeocristiana. La iglesia logró dotarse de poder político en algunos países, en particular del sur de Europa, pero no en otros; de modo que se crearon en Europa áreas de pensamiento potencialmente libre. Esta libertad encontró su expresión más adelante, en la Reforma protestante, pero, incluso antes, Europa no padeció el control sobre el pensamiento que resultaría una maldición para el islam. En el mundo islámico, entre 750 y 1100, la ciencia y la tecnología superaban con mucho a las europeas, el islam fue el profesor de Europa. Pero en ese momento algo falló, la ciencia islámica, denunciada por los fanáticos religiosos, se plegó a las presiones teológicas que clamaban por la ortodoxia espiritual (incluso actualmente se traducen anualmente más libros en un país como España que en todo el mundo árabe en el último milenio, http://bit.ly/fjLonM).

El ejemplo más evidente y mejor documentado de la diferente evolución que han seguido a largo plazo los niveles de renta lo proporcionan los casos de China y Europa occidental. Hace dos mil años ambas regiones eran las más avanzadas del mundo en cuanto a tecnología e instituciones de gobierno. En el año 1500 la población asiática era cinco veces mayor que la de Europa occidental. Además, tenía un elevado nivel tecnológico, y era capaz de resistir cualquier intento de conquista por parte de los países europeos. Durante buena parte del último milenio la tecnología naval china fue superior a la europea. Sin embargo, China decidió concentrarse en su comercio interior y abandonó tanto el comercio internacional como su avanzada industria naval. China, a pesar de su precoz desarrollo, quedó atrasada con respecto a Occidente porque «no supo dar el salto desde la experimentación basada en la experiencia, a la innovación apoyada en el experimento científico, que fue, precisamente, lo que hizo Europa durante la revolución científica». Hasta el siglo XX China adoptó una actitud de desprecio hacia la tecnología occidental.



La historia de la industria china ofrece ejemplos de olvido y regresión tecnológica. La corte imperial hacían la veces de custodio de una moral laica superior y perfeccionada, y como tal fijaba la doctrina, juzgaba el pensamiento y la conducta y sofocaba incluso la innovación tecnológica, y las formas exteriores, incluso cuando les hubieran sido útiles. El mal gobierno ahogaba la iniciativa, incrementaba el coste de las transacciones y alejaba a los hombres cualificados del comercio y la industria. En el siglo XIV, Europa occidental alcanzó el mismo nivel de renta per cápita que tenía China, y desde principios del siglo XIX su desempeño se vio fuertemente disminuido producto del acelerado progreso económico que brindó la revolución industrial a los países occidentales. En torno a 1950, los niveles europeos eran ya diez veces más altos.



Como revelan todos estos datos, las demás sociedades ya se estaban quedando rezagadas con respecto a Europa antes de la apertura del mundo (a partir del siglo XV). Los europeos padecieron muchas menos injerencias de este tipo. En lugar de ello, entraron durante estos siglos en un mundo apasionante de innovación y emulación. Los cambios eran acumulativos; las novedades se difundían rápidamente. Un concepto nuevo de progreso sustituyó a la vieja y obsoleta veneración por la autoridad. El espíritu de empresa no conocía trabas en Europa. La innovación tenía éxito y resultaba rentable, y los soberanos y los poderes fácticos tenían una capacidad limitada de frenarla o desalentarla.



Revolución científica

Hasta mediados del siglo XV la mayor parte de la enseñanza fue oral, y el proceso de aprendizaje seguía siendo muy parecido al que había tenido la Grecia clásica, pero todo cambió cuando Gutemberg imprimió su primer libro en Maguncia, en 1455. Cuarenta y cinco años más tarde ya había 220 máquinas de impresión funcionando en Europa occidental, logrando una impresión aproximada de ocho millones de libros. Las universidades aumentaron así su productividad y se abrieron a nuevas ideas.


A mediados del siglo XVI las imprentas venecianas ya habían conseguido editar cerca de 20.000 títulos, incluyendo partituras de música, mapas, libros de medicina y una ingente cantidad de nuevos textos de carácter profano. También aumentó mucho el porcentaje de población con acceso a los libros y, por tanto, crecieron los incentivos para aprender a leer. Hay que señalar que la imprenta supuso una gran revolución para Europa y, excepto en China, ésta no ocurrió en ningún otro lugar del mundo hasta el siglo XIX.


El Renacimiento, la revolución científica del siglo XVII y la Ilustración del XVIII permitieron a las élites occidentales abandonar la superstición, la magia y la sumisión a las autoridades religiosas. El método científico fue, poco a poco, impregnando todo el sistema educativo y ampliando el horizonte intelectual. Se acabó con el mito prometeico sobre el progreso. La ciencia tuvo cada vez mayor influencia, gracias a la creación de las academias científicas y los observatorios, desde los cuales se inició todo tipo de investigaciones empíricas y experimentales.

La ciencia experimentó un enorme progreso en Occidente desde mediados del siglo XVI hasta finales del XVII. Estos avances tuvieron una enorme influencia en la navegación y trajeron consigo cambios revolucionarios en la percepción que los europeos tenían del Universo.


La Revolución industrial (iniciada en Inglaterra en el siglo XVIII y emulada en todo el mundo) hizo más ricos a algunos países y empobreció (comparativamente) a otros; o, más exactamente, algunos países llevaron a cabo una revolución industrial y se enriquecieron y otros no, permaneciendo pobres. Este proceso de selección empezó en realidad mucho antes, durante la era de los descubrimientos.

Curva de crecimiento económico mundial

Para 1800, la ciencia y la economía de mercado del Atlántico llevó a los europeos occidentales a mecanizar la producción y a desatar el poder de los combustibles fósiles. El Reino Unido tuvo la primera revolución industrial del mundo y, para 1850, tomó las riendas del mundo como un coloso. El Reino Unido fue el país líder en términos de productividad del trabajo durante el siglo XIX, y desempeñó un papel muy importante en la difusión de esa productividad al resto del mundo desarrollado. Occidente ya era una locomotora imposible de seguir por otras regiones del planeta.






Para ilustrar ese concepto veamos una interesante presentación de la revolucionaria evolución que ha protagonizado la reciente historia social de la humanidad en términos de economía y esperanza de vida durante los últimos 200 años tras el impulso de la Revolución Industrial en Occidente, se trata de un ingenioso resumen realizado por Hans Rosling calculado sobre un promedio histórico de 200 países.




Europa, norte y sur

Otra de las paradojas que sugiere el tema es la influencia de los países del norte y del sur de Europa durante todo este proceso. A mediados del siglo XVII la revolución científica cambió de escenario, desplazándose del sur hacia el norte de Europa, especialmente a Inglaterra, Francia y Holanda. Los avances de la astronomía y la física fueron acompañados por los conseguidos por las matemáticas y, también, por el diseño de nuevos instrumentos como telescopios, micrómetros, microscopios, termómetros, barómetros, bombas de aire, relojes y máquinas de vapor.

Para algunas naciones, España por ejemplo, la apertura del mundo que trajo consigo el descubrimiento de América fue una invitación a la prosperidad y la ambición, un antiguo modo de proceder, pero a una escala mucho mayor. Los europeos descubrieron en el Nuevo Mundo nuevas gentes y animales pero, sobre todo, nuevas plantas: algunas nutritivas (maíz, cacao, patata, boniato), otras adictivas y peligrosas (tabaco, coca), algunas útiles para la industria (nuevas maderas duras, caucho). Los nuevos alimentos modificaron las dietas de todo el mundo. El maíz, por ejemplo, se convirtió en producto básico de las cocinas italianas, mientras que las patatas se convirtieron en la fécula principal de la Europa situada al norte de los Alpes y los Pirineos, llegando a sustituir el algunos lugares al pan (Irlanda, Flandes). Tuvo tanta importancia que algunos historiadores han visto en la patata el origen secreto de la "explosión" demográfica europea en el siglo XIX.



Irónicamente, las naciones que habían iniciado el proceso, España y Portugal, fueron al final las perdedoras. Su nueva riqueza le llegaba en bruto, en forma de dinero que gastar o invertir. España optó por gastar, en el lujo y en la guerra. España gastó tanto más libremente cuanto que su riqueza fue inesperada, no ganada a pulso. España gastó gran parte de su riqueza en los campos de batalla de Italia y Flandes. Mientras tanto, la riqueza de las Indias afluía cada vez menos a la industria española, porque los españoles ya no tenían por qué seguir fabricando cosas, pues podían comprarlas… Como un feliz súbdito de la corona lo expresó en 1675, el mundo entero trabaja para nosotros: "Que Londres produzca tantos de esos paños suyos como le plazca; Holanda, sus cambrayes; Florencia, sus telas; las Indias, sus armiños y vicuñas; Milán, sus bordados; Italia y Flandes, sus linos, mientras nuestra capital pueda gozar de ellos. Lo único que ello demuestra es que todas las naciones envían jornaleros a Madrid, y que Madrid es la reina de los parlamentos, pues todo el mundo la sirve y ella no sirve a nadie."

Suena bien, pero no es bueno. La riqueza nunca reemplazará al trabajo, ni las riquezas a los ingresos. Un embajador marroquí en Madrid comprendió en 1690-1691 la naturaleza del problema: "… la nación española posee hoy la mayor riqueza y las mayores rentas de todos los cristianos. Pero el amor al lujo y las comodidades de la civilización les han superado, y raramente se encontrará a alguien de esta nación que se dedique al comercio o viaje al extranjero por motivos comerciales, como hacen otras naciones cristianas como los holandeses, los ingleses, los franceses, los genoveses y otros. De igual modo, la artesanía a que se dedican las clases más bajas y la gente del común son objeto del desprecio de esta nación, que se considera superior con respecto a las demás naciones cristianas."

Cuando la gran afluencia de metales preciosos se detuvo, el país entró en un largo periodo de declive. En el siglo XVII, la economía española se derrumbó. La población dejó de crecer, acosada por epidemias y hambre. Las naciones de Europa del norte prosperaron merced a la apertura del mundo. Extrajeron y refinaron aceite de ballena, cultivaron, vendieron y revendieron cereales, tejieron paños, fundieron y forjaron hierro, cortaron madera y explotaron minas de carbón. Se ganaron sus propios imperios. Construyeron su prosperidad fomentando las cosechas renovables y la continuidad en las actividades industriales, y no la extracción de minerales que acaba por agotarse.

El adelanto del norte con respecto al sur llamó la atención ya en aquella época. A partir del siglo XVIII, los observadores explicaron esta diferencia en términos psicológicos. Se decía que los nórdicos eran tercos, torpes y diligentes. Trabajaban dura y eficientemente, pero no tenían tiempo para disfrutar de la vida. En cambio, los del sur se veían despreocupados y felices y más dados al ocio que al trabajo. Este contraste se vinculaba a la geografía y al clima: cielos nublados o despejados, frío frente a calor. Estos estereotipos contienen una onza de verdad y una libra de pereza mental. No cuesta nada refutarlos. El "declive y ocaso" de España recuerda al de Roma: plantea la cuestión fascinante del éxito frente al fracaso, un tema que nunca cansará a los estudiosos.

Probablemente la explicación más polémica sea la que formula el sociólogo alemán Max Weber, él sostiene la tesis de que el protestantismo fomentó la eclosión del capitalismo moderno y la aparición de la ciencia moderna. La tesis de Weber, es que en aquel momento y en aquel lugar (norte de Europa, siglos XVI a XVIII), la religión fomentó el florecimiento de un tipo de hombre que hasta ese momento había sido excepcional y fortuito, y que ese hombre creó una economía nueva (un nuevo modo de producción) que conocemos como capitalismo (industrial).

No sólo se desplazó el dinero del sur hacia el norte; también lo hicieron los conocimientos. Y fueron ellos, particularmente en el terreno científico, los que dictaron las posibilidades económicas. En los siglos que precedieron a la Reforma, el sur de Europa era un importante centro educativo, lleno de efervescencia intelectual: España y Portugal, por su condición de frontera entre la civilización cristiana y musulmana y por contar con la intermediación de los judíos, e Italia, que tenía sus contactos particulares. España y Portugal declinaron pronto, debido a su pasión religiosa y cerraron las puertas a todo lo extraño y potencialmente herético, pero Italia siguió aportando algunos de los matemáticos y científicos punteros de Europa.

La Reforma protestante, sin embargo, modificó el panorama. Dió un impulso muy vivo a la lectura y escritura, espoleó disidencias y herejías, y fomentó el escepticismo y el rechazo de la autoridad consustanciales a las actividades científicas. Los países católicos, en lugar de recoger el guante, respondieron al desafío cerrándose en sí mismos e imponiendo la censura. Las universidades quedaron reducidasa centros de adoctrinamiento. De modo que la Península Ibérica y la Europa Mediterránea en su conjunto perdieron el tren de la llamada revolución científica.

El historiador británico Hugh Trevor-Roper ha afirmado que fue esta involución reaccionaria y antiprotestante, más que el propio protestantismo, lo que selló el destino del sur de Europa durante los tres siglos siguientes.

Y es que si alguna lección puede sacarse de la historia del desarrollo económico, es que la cultura es el factor determinante por excelencia.


39 comentarios:

  1. en realidad la divergencia entre los países solo es en total, esta probado que existe convergencia condicional entre países de iguales características (ahorro, religión, zona climática, etc.) y además existe convergencia absoluta en términos poblacionales (algo mucho más realista que mirar tan sólo por países, cuando eso tienen tantas diferencias de poblacion y entre regiones de un mismo país).

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  2. Lo primero enhorabuena por el artículo que es muy bueno. Acabo de descubrir tu blog y las tres o cuatro entradas que he leído me parecen excelentes. Pero quisiera reseñar que tu argumentación si bien explica los distintos desarrollos entre países dentro de Occidente, creo no le da la importancia suficiente al peso que han tenido las distintas formas de colonialismo y saqueo que han producido estas naciones respecto al resto del mundo, las rutas de esclavas, las guerras del opio, etc, etc. También en sus orígenes se podría hablar por ejemplo de algunas civilizaciones como los mayas, que como bien dices tenían peores condiciones para desarrollar la agricultura, también estaban muy mal comunicados por obstáculos geográficos y de otra índole con otros pueblos, lo que desincentiva el comercio( menos posibilidades de vender excedentes), la navegación y el desarrollo tecnológico y el intercambio cultural que enriquece a ambas partes.

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  3. la religion y la ausencia de recursos naturales ha sido la perdicion de españa
    muy buen blog y muy bien explicado

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  4. @Victor, muchas gracias, desde luego es una lástima como un país como España que en su día fue una potencia mundial indiscutible se las arregló para perder el tren de la revolución científica. Lo volvimos a tomar con retraso ya entrado el siglo XX y a grandes rasgos no podemos quejarnos de nuestra calidad de vida evaluándola comparativamente con el resto del planeta pero ese tiempo perdido cuesta mucho recuperarlo, esperemos haber aprendido de lecciones pasadas, por desgracia muchas de las críticas al país de los cronistas de la época me resultan tristemente familiares...

    @Francisco, muy amable, me agrada que te guste el blog y los temas tratados. Sobre tu comentario, pues está muy bien que toques el tema, desde luego es innegable que el colonialismo durante estos últimos siglos ha ejercido una influencia nada despreciable en la evolución económica de los países y regiones geográficas.

    @Antiochs, la verdad que el determinismo geográfico es un tema muy interesante y que da para hablar mucho, en una de mis últimas entradas he tratado de abordarlo de forma muy tangencial.

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  5. Hola, como siempre muy buen artículo.

    De todas maneras, en algunas cosas tengo otra impresión.

    Por ejemplo, en el siglo XVIII, España era la segunda potencia industrial tras Inglaterra (Carlos III había logrado un aumento del comercio con América del 1300%, asentado una primera industria del algodón en Cataluña, aunque la principal industria textil seguía siendo la del lino en Galicia, primeros altos hornos de coque en Asturias, fábricas de loza en Galicia,...).

    La guerra contra la Francia de Napoleón (1º ejército mundial, contra la 2º), y la derrota en Trafalgar (contra la marina inglesa, 1º del mundo) acabó con casi todas las provincias americas,...

    Un saludo
    Pablo Fernández

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  6. Hola, me ha encantado tu blog, leí el primero, y luego el segundo, y me ha encantado y lo encontré por casualidad. Y quería felicitarte, pero también quería preguntarte o bueno es algo que se me vino a la mente, y no sé si este relacionado. Ya sé que yo soy de México, tengo solo 23 años y sin trabajo (ya leí el tema de las cualidades que se inculcan a los niños) y la verdad estoy de acuerdo en todo. Más se te ha pasado algo en la historia.

    Quería saber si habías considerado dos acontecimientos climáticos que hubo en estos 1100 años de historia. El primero el llamado Período cálido medieval que duro desde siglo X al siglo XIV. Y después comienza en el siglo XIV, la Pequeña Edad de Hielo y dura hasta mediados del siglo XIX.

    No sé, si coinciden, pero no es el periodo en que termina la Edad Oscura y comienza el florecimiento de Al-Ándalus junto de todo el Mediterráneo Árabe y culmina con la llegada de la peste negra en Europa. (Hablando del Período cálido medieval).

    Y en la Pequeña Edad de Hielo, que comienza casi igual que la peste negra (pasando con el Renacimiento que comienza en el siglo XV hasta el siglo XVI) y termina en los años de 1850 y a partir de allí, la temperatura ha subido. La Revolución Industrial comenzó a finales del siglo XVIII y a principios del siglo XIX.

    Y no sé si esto afecto a la época de las conquistas, en otras regiones, por que si hubo cambios de precipitaciones, del viento, sequía, etc. Esto beneficio muchos, si los conquistadores estaban más avanzados y las demás regiones (ya algo atrazadas) en una época de cambios tal vez drásticos.

    Bueno, me despido, soy de Veracruz y pues luego leeré más temas de investigación tuya.

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    1. En relación al periodo cálido medieval pongo aquí un link a una imagen que ilustra muy bien esa subida de las temperaturas en torno al siglo X de nuestra era, a partir de ese siglo la temperatura fue cayendo de forma más o menos sostenida hasta el tope inferior en la época de la "Pequeña edad de Hielo"

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  7. Y algo que se me olvido comentar, es sobre qué pasará ahora con el cambio climático, ya que muchos países del sur de Europa empezaron a enfrentar problemas que han tenido solo los países del sur del Mediterráneo. Golpes de calor, lluvias y tormentas parecidas a Huracanes, etc. Y los efectos que también causan en el norte de Europa.

    Por ejemplo, Francia al no tener un clima ideal, igual que España, Italia y Grecia ya no serán zonas dónde pueda crecer las uvas para vinos y las aceitunas para aceite, mientras que en Inglaterra se ha comenzado a cultivar esas mismas plantas, al hacer que el clima sea más suave. Lo mismo pasa con EU, yo soy de México y muchos sabemos que en EU las cosechas son algo más difíciles de cultivar, incluso cuando un estadounidense viene a México y ve un árbol de Mango o una palma de plátanos en la calle, nos dicen, aquí las frutas crecen hasta en la calle. Allá se las arruina el invierno. Pero ahora, si sube la temperatura algunas regiones podrán estar como en México. Pero también otras regiones empezaran a convertirse en desiertos.

    Y eso sin considerar el aumento del mar, Países Bajos, Bélgica, numerosas islas y ciudades desaparecerán bajo las aguas. Sería interesante saber que ocurrirá con las "zonas ricas" y a dónde migrarán, ya que la franja de calor crecerá más. Tal vez los únicos países que se escapen sean los que están más al norte como Canadá, los Países Escandinavos y tal vez Rusia.

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  8. Hola David, en primer lugar muchas gracias por tus palabras sobre el blog, para mí es un placer que te haya gustado y lo leas.

    La verdad que la incidencia del clima en la economía del planeta es un tema bastante interesante y a la vez complicado de abordar. En esta entrada concreta no lo he contemplado o tratado.

    Pero tengo un post en el blog que en su momento dio bastante que hablar sobre la influencia del clima en la riqueza de las regiones del planeta que podría interesarte.

    ¿Por qué los países fríos tienden a ser más ricos que los más cálidos?

    La tésis principal de ese post podría resumirse en que el clima en el que vives puede inducir a desarrollar determinadas actitudes y conductas que favorecen el desarrollo económico, concretamente la presencia de un invierno frío, motiva el ahorro y el uso planificado de los recursos. Estas actitudes, al ser compartidas por amplios sectores de la población, favorecen un crecimiento económico acelerado de la sociedad. Como contraste, las sociedades que habitan climas tropicales no requieren tanto del ahorro y de la planificación del uso de los recursos. Eso hace que climas templados sean más favorables a la formación de valores, como el ahorro y el trabajo, indispensables para el exitoso funcionamiento de una economía industrial.

    Tengo pendiente leer el libro de Brian Fagan sobre la "Pequeña edad de hielo", me gustaría profundizar un poco más en ese tema. Aquí en el blog lo más cercano que tengo es esto:

    La pequeña edad de Hielo.

    Sobre la posibilidad de cambios climáticos en un futuro en regiones del planeta pues es evidente que si el cambio es brusco puede afectar mucho a la economía mundial, cambios en la temperatura o el nivel del mar provocarían migraciones, cambio de hábitos turísticos, diferentes cultivos, etc. Infinidad de cambios que evidentemente afectarían también a la economía global. Eso sí tengo la impresión de que para que veamos esos posibles cambios han de pasar todavía bastantes décadas (o incluso centenares de años) y quizás nosotros nunca lleguemos a verlos...

    Un saludo David!

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  9. Este blog es una maravilla. Te felicito, sigue así.

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  10. "Los orígenes del mundo moderno: una nueva visión" de Robert Marks

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  11. Discrepo con ver el Renacimiento y la Ilustración como épocas brillantes, al menos no en todos los aspectos. En efecto, fueron brillantes en muchos aspectos, pero en esos tiempos también resurgió una forma más peligrosa de supertición, que era supertición mezclada con ciencia: pseudociencia. En estas épocas surgieron ideas que estuvieron a punto de destruir la humanidad durante el siglo XX.

    Personalmente he tenido el privilegio (en mi opinión) de nacer en una familia protestante por parte de padre, en un país hispano. Mi padre estaba muy interesado en la ciencia, su heramo es médico: y me parece curioso que usted afirme que el protestantismo esté relacionado con el progreso científico de Europa, pues así fue en el caso de mi familia.

    Yo creo que la clave del protestantismo es que no tiene altas autoridades y cada creyente y congregación goza de cierta autonomía y librepensamiento, que se consida parte del libre albedrío. No obstante, no podemos negar el hecho de que la iglesia católica no siempre desalentó el conocimiento, y muchos científicos del renacimiento fueron, en efecto, católicos en incluso sacerdotes. ¿Cuándo cambió esto? ¿Por qué? Este artículo responde una parte de la cuestión, pero creo que debo leer más al respecto.

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  12. el articulo esta lleno de topicazos cuando habla de España, sobre todo poniendo la religion protestante como si estuviera mas preocupada por la cultura (totalmente falso) que la religion catolica.

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  13. Creo que pones muy poco énfasis en el impacto de las colonias en la historia de Europa. Fue más bien la explotación de aquéllas lo que produjo el auge del capitalismo en todas sus fases. En tu artículo, sin embargo, te centras en lo científico como si eso hubiera sido el factor principal. Cuando, repito, el factor principal fue el oro de las colonias, la mano de obra de las colonias y el mercado que más adelante supuso para Inglaterra y en su último tramo el propio imperialismo de Estados Unidos.
    El desarrollo científico de Europa es el cuento que nos han vendido para que creamos que la superioridad del progreso es el motivo de que unos países están mejor materialmente que otros. Y nada más lejos de la realidad. Yo más bien lo achacaría directamente a las 20.000 toneladas de oro y plata que pagaron al ejército que derrotó a los musulmanes en Lepanto.
    Hay una "cara B" de la historia que no se puede hacer desde el sofá "eurocéntrico". Has contado el cuento como si Europa hubiera estado llamada a portar el progreso, al estilo más hegeliano posible. Sin embargo es todo lo contrario. Si no eres consciente de la situación mundial que se nos viene encima por el conflicto que supone un mundo multipolar derivado de un sistema injusto, todos los análisis históricos quedan obsoletos desde ese punto de vista. Principalmente por dos motivos: fe ciega en el progreso y afirmación de las diferencias económicas entre humanos como si éstas hubieran sido "necesarias" "naturales", "por circunstancias climáticas y de la región" siguiendo una lógica muy lejana de lo humano y sometiéndonos a un darwinismo mundial atroz como consecuencia de la aceptación de un punto de vista "objetivo" para algo que es simplemente humano.
    Tu visión histórica es eurocéntrica, habla de Europa como si fuera el centro, y ya no es así. Es un discurso que precisamente se creó para eso. Sigues repitiendo lo que dijo Kant, lo que dijo Hegel. Ellos inventaron la Grecia que tú admiras. Lee a Novalis, a Winkelman, los románticos. Ellos inventaron Europa. Y nosotros repetimos el discurso como borregos. Al menos has introducido el factor crítico de cómo se borró a España de esa historia. Pues bien, de esa forma has borrado tú a la colonia. Sin embargo eso ya está cambiando. Apuesto a que sabes de la Revolución industrial más que del Siglo de oro español. Es una desgracia que estemos colonizados epistemológicamente y una de las causas de la crisis española actual es precisamente eso. Olvidarnos de lo que somos.

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  14. Gracias a las 20.000 toneladas de oro y plata que vinieron a principios del XVI, y sólo por esa razón, es el "progreso" científico europeo. La ciencia ha estado, y está, al servicio de un sistema económico-político injusto. No busques la causa del progreso en la ciencia, hay que buscarla en la materialidad, en la explotación que de otros hizo y hace Europa (Libia e Irak son ejemplos actuales de ello). Todos los grandes economistas hablan de este hecho de explotación y de usurpación de recursos en niveles extremos, y tú ni lo mencionas, A. Smith en The nature and Causes of the Wealth of nations, David Ricardo en sus Principios de economía política. Y también Marx en el Capital. Logramos hacer quebrar los sistemas comerciales más ricos y prósperos que en ese momento existían. A la sazón, China y el mundo musulmán tenían una superioridad tecnológica, científica y jurídica de la que parece que tú presumes como europeo (de segunda, porque como españoles no sabemos nada en lo que colaboramos a esa modernidad, ni de Suárez, ni de Bartolomé de las Casas, etc.). China descubrió la imprenta en ¡el año 1000! 400 años antes de que se "descubriera" por Guttemberg. China llegó a América mucho antes que España, pero no necesitaban colonias porque eran suficientemente poderosos. Cuando llegó Marco Polo a China y vio que pagaban con papel moneda en Europa le tomaron por loco, estaban 300 años más adelantados que lo que se haría después en Europa. TODA la ciencia del renacimiento se debe a las copias que hizo Da Vinci a dibujos chinos y gracias a los sabios que vinieron del derrumbe de Bizancio. La civilización bizantina fue esplendorosa mientras que Europa estaba totalmente apartada. Por eso la comparación que haces desde el año 1000 hasta el 1800 es un disparate. Había grandes civilizaciones que superaban con mucho a la europea hasta el año 1700. Es entonces cuando el capitalismo como tal floreció a un nivel nunca antes imaginado. Y esta es la razón principal del progreso europeo: millones de muertos, sangre derramada en guerras de usurpación de recursos, la explotación y dessvalijo de la naturaleza. Sinceramente, no me sitento nada orgulloso de ser "europeo" (de segunda, por ser español). Debería darnos vergüenza haber creado un monstruo de ambición y codicia que nos lleva al sufrimiento mundial, a las civilizaciones destruidas por el aumento de la tasa de ganancia. Ése, y no otro, es el progreso que defienden todos los borregos, la ciencia no es más que una prostituta de esa idea. Con razón decía Lutero: la puta razón. Así de claro hablaba. No ha habido ningún progreso, todos estamos dormidos comiendo y cebándonos mientras millones de personas pasan hambre, guerra, miseria. Así es normal que suframos, que nos suicidemos, que haya miles de injusticias. Como pecadores y como participantes de un sistema tan inhumano tenemos lo que nos merecemos. Y ahora a repetirlo todos juntos: Edad clásica, Edad Media, Modernidad y Contemporaneidad. MENTIRA. Todo eso es simplemente una propaganda que tiene el transfondo de unos cuantos como dueños del mundo y de la historia. ¿Has leído Las venas abiertas de América Latina? ¿Has leído El moderno sistema mundial La agricultura capitalista y los orígenes de la economía-mundo europea en el siglo XVI de Wallerstein? ¿Has leído Black Athena de Bernal? Seguro que, igualito que los románticos piensas que Roma y Grecia fueron civilizaciones magníficas, tururú, fueron simplemente progresiones del macro mundo egipcio. Por favor, ni si quiera has mencionado a Egipto en tu exposición de historia-mundo.
    Macho, si sigues reproduciendo lo mismo, como historiador no vas a ninguna parte.
    Esperaba mucho más de un Post que hablara de historia mundial. Has contado la historia a la europea, del mundo, nada de nada.

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    1. Vamos a ver, sólo una acotación a tu intervención que me ha parecido interesante y complementaria a mi post.

      No soy historiador ni lo pretendo. Soy Ingeniero Informático y ése es mi trabajo, este blog no es más que un hobbie sin más pretensiones en el que en ocasiones plasmo o desarrollo temas que me interesan, de cualquier temática desde más humanística a más científica. Este tema y post no son una excepción, y su desarrollo me permitió en su momento ampliar mis conocimientos sobre el mundo que me rodea. Posiblemente discrepes con parte de lo que se ha expuesto (y no pretendo rebatírtelo) pero es innegable que hay datos objetivos en el post que resultan muy enriquecedores.

      Si ahora que este post ha tenido más notoriedad vía menéame y además ha servido para que alguien haya aprendido algo nuevo que desconocía o inculcado las ganas de saber más sobre este tema o alguno relacionado ha cumplido sobradamente sus expectativas.

      Saludos

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    2. ¡Ah! Ingeniero informático. Si me dijeran de escribir un post sobre eso no podría hacerlo de más de dos líneas. Así que sabes mucho más de historia que yo de informática. De todas formas, disculpa la acidez de mi crítica. Has de introducir variables humanas y subjetivas en la historia, la gran malloría de ella es un conjunto de injusticas que claman al cielo y si quieres mejorar lo humano tienes que subrayar tal factor desigualitario. Si deseas continuar con lo establecido, pues tú mismo. En cualquier caso, mi recomendación acerca de Bernal, Galeano y Wallerstein sige en pie.
      Saludos y suerte.

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  15. Hombre, yo creo que el título del post lo deja bien claro: "¿Por qué Occidente alcanzó el liderazgo mundial?". Tal vez sea por eso que ha contado la historia a la europea, no?
    Por otro lado, no pongo en duda el resto de tu exposición, de hecho te agradezco haber aprendido algunas cosas muy interesantes, pero... no crees que (perdón por la vulgaridad) has meado un poquito fuera de tiesto? Que sí, que comparto contigo los males que ha expandido Europa, España y el capitalismo (aunque yo no me siento culpable de ello), pero no lo pagues con el autor del blog, que él no tiene la culpa! Y, por cierto, acabo de ver su perfil, y creo que no es historiador, que es ingeniero informático de Avilés, Asturias.
    Aprovecho para saludarte y felicitarte por el blog pgfonseca.

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  16. Resulta difícil tomarse en serio el gráfico "The West Renascence", que reprenta a España con una evolución económica semejante a Francia y Austria y muy por debajo de Reino Unido y Holanda, durante los siglos XVI y XVII.

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  17. El artículo está bien, pero creo que le falta una parte muy importante para ser completo. ¿Dónde están los procesos colonizadores? ¿Dónde están las políticas imperialistas de los estados? Obviamente estas tienen éxito si la fuerza militar (que está estrechamente ligada con el desarrollo tecnológico) es mayor de una nación respecto a otra. Pero claro, también es cierto que hay naciones más belicosas que otras. Quizás si China hubiese sido una cultura beligerante con sus vecinos, hoy tendríamos otros referentes.

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  18. Me ha parecido un post espectacular. También soy de la opinión de que el clima y el "dinero fácil" hacen mucho por el desarrollo o el declive de los países.

    Pero hay unas cuantas cosas que no has mencionado y que pueden resultar cruciales para entender el desarrollo occidental y el atraso de otras:

    1ª Por mucho que se considere lo contrario en muchos libros de historia, tanto Grecia como Roma estaban condenadas al fracaso. Buena parte de su desarrollo se debía a que disponían de esclavos. Y, si bien sus eruditos son célebres (tenían tiempo para pensar y lo hacían), no estaban interesados en la tecnología pues consideraban el trabajo físico como una deshonra (para eso ya estaban los esclavos). Por eso la caída de Grecia y Roma fue la que abrió la puerta al desarrollo tecnológico que sí has mencionado en tu post. Si no hubieran caído nadie se hubiera preocupado de inventar nada que no pudiesen hacer los esclavos.

    2ª Las universidades católicas del medievo sí permitían, y alentaban, el debate. El protestantismo surge precisamente de uno de esos debates en una de esas universidades.

    3º También los centros culturales musulmanes lo alentaban (al menos en buena medida). Hasta que llegaron las cruzadas. Las cruzadas fueron el principio del fundamentalismo en España y en el Islam. La cruzada albigense (contra los cátaros) marcó el inicio de la Santa Inquisición, que regiría los destinos de España hasta el s.XIX. Las cruzadas a Tierra Santa llenarían de odio el mundo islámico (hasta entonces aperturista), alimentando a las facciones más reaccionarias que aún dominan, sustentadas en ese mismo odio, muchos de sus países.

    4º China era tecnológicamente superior a Occidente en los siglos XIV y XV pero un relámpago incendió la ciudad prohibida en 1421. Este hecho fue interpretado como un signo de los dioses. Y China se encerró en sí misma a partir de entonces. http://es.wikipedia.org/wiki/Zheng_He

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  19. Gracias a todos por vuestros comentarios, un comentario bien argumentado y razonado como la mayoría de lo que aquí se han hecho aporta mucho a cualquier entrada de un blog, lo complementa y enriquece, más aún en un tema tan amplio como éste.

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  20. Frase final: "La cultura como factor determinante por excelencia en el desarrollo económico". Pues todo influirá, pero hacer análisis basados exclusivamente en la cultura de una sociedad me suena al cuento de la cigarra y la hormiga, el cual es un cuento muy capitalista.

    Las primeros cimientos del capitalismo industrial europeo fueron de oro y plata, obtenidos del saqueo de un continente y la esclavización de millones de seres humanos. La burguesía británica no habría tenido capital sin el robo a los galeones españoles mediante la práctica de la piratería, y no habría dispuesto de un proletariado industrial sin haber desposeido a campesinos que se vieron obligados a emigrar a las ciudades. Marx dice en El Capital, refiriéndose a lo que llama "acumulación originaria del capital": "El capitalismo vino al mundo chorreando sangre y lodo"

    ¿Por qué las colonias norteamericanas pudieron desarrollarse hasta convertirse en una superpotencia mundial, mientras que las del cono sur no pudieron salir del subdesarrollo y la dependencia? Según dicen algunos (Eduardo Galeano plantea esa tésis en Las venas abiertas) precísamente porque Norteamerica no tenía mucho que ofrecer a la metrópoli. Al ser pobres, London las dejó en paz. Las colonias tuvieron tiempo para desarrollar sus manufacturas y proteger su mercado interno.

    Al sur, mientras tanto, extraían toneladas de minerales preciosos de su subsuelo y agotaban la tierra con la práctica del monocultivo, pero no transformaban las materias primas. Todo se importaba. Se dice que a las colonias caribeñas, por poner un ejemplo, no se les permitía fabricar ni un alfiler. Las élites latinoamericanas no han invertido su capital en crear una industria transformadora; todo lo derrochaban importando productos lujosos de Europa. Con la independencia no se protegió convenientemente al mercado interno de las importaciones.

    (...) el sociólogo alemán Max Weber, él sostiene la tesis de que el protestantismo fomentó la eclosión del capitalismo moderno y la aparición de la ciencia moderna.

    No me atrevo a meterme con todo un Max Weber, pero yo no sé qué fue antes, el huevo o la gallina. Sin burguesía no hay ni protestantismo ni capitalismo. Con el desarrollo del comercio y la industria manufacturera crecen las ciudades, y en ellas emerge una clase social, la burguesía, la cual ya no se conformará con ocupar un lugar sumiso en las prácticas religiosas. De ahí nace el protestantismo.

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  21. Hola Jesús, bastante entretenido este post. Sin embargo, coincido con algún comentario anterior, te hace falta considerar algunos factores... Pero lo principal, no hay (o no he encontrado) una línea común que intente explicar el por qué una nación sube o baja en el escalafón... ¿Es la imposición religiosa lo que provoca atraso? ¿O es el desistir de lo novedoso, sin que tenga que ser una imposición religiosa? ¿Es el desarrollo científico lo que favorece? ¿O es el desarrollo tecnológico? ¿O es la innovación de cualquier tipo (como la de los banqueros holandeses)? No encuentro (al menos basándome sólo en la lectura del artículo, quizá lo tenga que leer de nuevo) una tesis contundente que explique el liderazgo occidental. Creo que es una revisión de por qué el resto no lo ha logrado, sin profundizar en los que sí que lo han hecho.
    Creo que para explicar algo a través de la Historia, debes hacer meta-historia, centrarte en encontrar lugares comunes de distintas situaciones históricas que tuvieran el mismo resultado.

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  22. Luciano Pires (Desde Brasil).

    "¡COMO CHINA DOMINARÁ EL MUNDO!"

    http://www.rebelion.org/noticia.php?id=133583

    Y no nos olvidemos de que por no ser, China no es ni una democracia, lo que no es nada alentador.

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  23. Lamento que en la entrada se deslice la impresión de que la religión cristiana (aunque no se cita expresamente así) sea una rémora del progreso y de la civilización, toda vez que, aunque haya sido así en algunos periodos de la vida, pero precisamante por la no observancia de sus normas (A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César)y no por seguirlas, caso, por ejemplo del mahometanismo y el hinduismo, que se autodestruyen precisamente por la recisividad de sus principios. Además de lo que acertadamente señalas, los principios básicos del cristianismo, pero los básicos básicos: "Ama a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo" (Ockham hubiera querido "parir" la frase, sostén y divisa de la evolución), son la piedra angular, los cimientos de la civilización. En las religiones falsas, al prójimo se le ama como a uno mismo, pero a la prójima sólo se la usa, lo que excluye la contribución física y mental al progreso de aproximadamente el 50% de la sociedad. Y así no hay nada que funcione, porque la naturaleza, de la que formamos parte, tiene otras leyes. Por eso "Amar a Dios sobre todas las cosas" hay que entenderlo como "Respeta y haz respetar la Ley Natural sobre todas las cosas"

    En la época que señalas se dio un importante fenómeno: la victoria del cristianismo sobre el barbarismo y el mahometanismo. Con la ayuda del clima o lo que fuere, pero no hay que olvidar este trascendental hecho.

    Con todo, estoy muy de acuerdo contigo y considero que tu blog y esta entrada en concreto, son además de una calidad sobresaliente, buenos para la salud mental. Enhorabuena y gracias por dedicarle tu tiempo.

    Un cordial saludo

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  24. Siento ser políticamente incorrecto, pero mi forma de ver por que occidente ha alcanzado el liderazgo siempre, viene por un tema racial. Si vemos históricamente, los países europeos (blancos) ya sea antiguamente o actualmente con mayoría de población blanca como puede ser EEUU, Canada o Australia son los países que han liderado y lideran el mundo, ya no solo a nivel de riqueza sino también en investigación, avances, conquistas, descubrimientos etc
    No puede ser casualidad que siempre estemos (los blancos) por delante de los demás.
    Por debajo estarian como se puede observar actualmente e históricamente los asiáticos y por debajo las demás razas como negros o sudamericanos (donde se puede ver que el país donde mas blancos hay, Argentina, es el mas avanzado de sudamérica, y lo mismo ocurre con Sudafrica en Africa)
    Me gustaría saber tu opinión al respecto

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    1. Hola, la verdad es que discrepo completamente. La ciencia ha confirmado que el cerebro humano tiene las mismas capacidades con independencia de nuestro color. Nuestro color de piel es totalmente irrelevante a la hora de medir nuestras capacidades cognitivas.

      Lo que explica las diferencias en los logros que comentas (pasados y actuales) en mi opinión entre gentes de diferente raza es el contexto en el que ese grupo pudo desarrollarse, es decir, el desarrollo socioeconómico del lugar en el que naces, el clima, la localización geográfica, vivir en zonas adecuadas para el intercambio comercial y de ideas. La población de raza negra principalmente originaria de África se quedó durante milenios (incluso hoy sigue con ese déficit) fuera de juego, su población nunca tuvo las mismas oportunidades que la de Europa occidental, incluso naciendo con mismas dotes intelectuales. Al igual que hoy no tiene las mismas posibilidades un superdotado nacido en Holanda que otro nacido en Nigeria.

      No todos los países y regiones alcanzan ese grado de desarrollo al mismo tiempo, te pongo un ejemplo, refiriéndome ahora a los asiáticos que también citas, y en concreto a los coreanos (del sur). En una o dos generaciones es materialmente imposible que una población pase de ser irrelevante a líder mundial por aspectos genéticos. Hace 40 años Corea del Sur era un país casi subdesarrollado basado en la agricultura y a años luz del progreso de Europa Occidental. Hoy tras acomenter grandes reformas de modernización ya es una sociedad moderna, líder mundial en tecnología e I+D y uno de los líderes educativos mundiales. ¿Qué quiero decir con esto?, su contexto a cambiado y hoy un niño coreano brillante puede ser ingeniero jefe de Samsung, cuando sus padres o abuelos raramente habrían dejado el sector primario. Igualmente también son gente de raza blanca o caucásica los albaneses, los armenios, los ucranianos, los bielorrusos o los rumanos y en cambio verás muy pocas referencias suyas en nuestra historia. Aunque su piel sea blanca nacen en países que parten con peores condiciones que las de un sueco o un francés.

      Pones el ejemplo de Argentina como país más desarrollado de Sudamérica por ser el que tiene mayor tasa de caucásicos y el más rico. La realidad es que por latitud geográfica Argentina es el lugar más afortunado del subcontinente, en general los países más alejados del Ecuador favorecen al desarrollo económico, el clima es un factor a favor en ese punto. No suele ser casualidad que en la franja más cercana al Ecuador apenas se vean países desarrollados. Argentina también es un país que prácticamente estaba deshabitado cuando llegaron los europeos, se pobló casi plenamente por italianos y españoles (junto a otras minorías como franceses o alemanes), básicamente éstos al llegar replicaron buena parte del contexto y las condiciones de vida que tenían en Europa. Los indígenas de Sudamérica que sí poblaban de forma más amplia muchos de los otros países del subcontinente no es que sean o fuesen menos capaces que esos descendientes de europeos que poblaron Argentina, pero sí tenían otra forma de vida y otro tipo de desarrollo cultural que el europeo, el analfabetismo por ejemplo estaba mucho más extendido. Por decirlo de otra forma, las bases a partir de las que se formó Argentina ya la predisponían a ser un país más próspero que otros del subcontinente. El clima, recursos y orografía de países como Bolivia, Paraguay, Ecuador o Perú tampoco les ayuda en nada.

      Pon a miles de personas de cualquier raza en el mismo contexto histórico y social, que crezca en las mismas condiciones y medios y verás que a igualdad de talento los logros serían similares.

      Un saludo.

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    2. ¿Argentina es el más avanzado? ¿y Chile, qué?

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  25. La civilización occidental es la que ha prosperado por tener una Academia en sus múltiples formas, incluso sin sede física desde tiempos de la antigua Grecia. Todo descubrimiento o conocimiento tecnológico o arma debe pasar por la academia y si no no tendrá valor en un futuro, y en cambio el poseedor se verá rebasado en su tecnología por aquella que la academia cree.

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  26. Hola. Un artículo muy interesante con el cual concuerdo en gran parte.
    Sin embargo, no veo nada claro que el retraso de España en los últimos siglos se deba a su catolicismo, que, según dices, le lleva a cerrarse en sí misma imponiendo la censura y convirtiendo las universiades en centros de adoctrinamiento. Creo que estas afirmaciones necesitarían una justificación más profunda, pues tal vez no se correspondan con la realidad.
    Creo que por medio de una propaganda artera se están asentando en nuestra cultura unos tópicos que no se corresponden en absoluto con la realidad. En concreto, me interesa el de la consideración de la religión católica como algo contrario a la ciencia, al libre pensamiento, al progreso, etc., con el cual no estoy de acuerdo en absoluto. El caso Galileo, conocido de una manera muy superficial y tratado de forma tendenciosa en los medios de comunicación (por desinformación o desconocimiento) ha resultado en una suerte de paradigma de la antagonía entre la ciencia y la religión. Curiosamente, la mayoría de la población universitaria de Italia (país donde, aunque sólo fuera por cercanía, se debería saber más del asunto) contestó que creía que Galileo acabó su vida en la hoguera, en una encuesta que se hizo hace años.
    Tal vez sea cierto lo que dices del adoctrinamiento universitario en la España de los últimos siglos, pero ¿tienes algún apoyo documental a tal aseveración, o es simple especulación?
    En cualquier caso, felicidades y gracias por tu artículo.

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  27. Efectivamente, dos causas del atraso de España fueron el calor y la ¡Iglesia Católica!. Si tenemos en cuenta desde estos años cuanto se han opuesto a la investigación sobre células madre, y miramos hacia atrás, podemos recordar que la Curia española se pronunció en 1883 en contra del alumbrado eléctrico (“Dios, nuestro Señor, hizo el día y la noche….”), y más atrás aún, todos sus esfuerzos por cerrar las puertas al pensamiento (Giordano Bruno, Galileo, Servet, etc).
    El catolicismo ha sido, es y será siempre el soporte ideológico de la ignorancia. Cuatro listos que viven y comen del “oficio” de explicarnos este asunto de lo que es dios y de decirnos cómo (según ellos) este dios quiere que vivamos y que en el ejercicio de este oficio nos ha quitado la libertad de pensar, crear, inventar, en fin…vivir!.
    Dejarlos hablar como si lloviera y trabajar en el estudio de la vida será siempre el avance del conocimiento, de la sociedad y la riqueza.
    Por lo demás, Jesús, muy loable tu trabajo. ¿Que faltan considerar en profundidad algunos factores?. Pues, claro que sí. Hacerlo implicaría escribir 1.000 páginas. A la escala que lo abordas, correctísimo, y con el valor añadido que suscitas el debate y el afán por leer más.
    Gracias y ¡Ánimo!.

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  28. sencillamente, SUBLIME artículo, lo mejor que he leido en mucho tiempo.

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  29. Especulando un poco sobre el futuro, creo que Europa debido a la desindustrialización que sufre causada por la globalización y deslocalización hacia Asia, volverá a ver condenada a la decadencia, dudando mucho que con el sector servicios mantenga una economía que con esta crisis ya estamos viendo que cada vez es mas débil. Si el factor económico pareciese poco, el cultural terminará de condenarnos en este siglo. Irónicamente, Europa ha conseguido quitarse el lastre del catolicismo(actualmente totalmente evolucionado y reservado a la esfera privada de las personas) para ponerse otro encima. El fomento e imposición de las sociedades multiculturales en Europa, nos llevará previsiblemente a un auge y un final predominio del islam en Europa. La alta natalidad de la población inmigrante musulmana contrastada con la natalidad suicida europea, sumado a su nula integración de estos en la sociedad occidental, nos llevará a una bipolarización segura de la sociedad europea. La religión menos avanzada de este planeta, la mas inquisidora, la que mas afán de dominar la esfera pública de la soceidad y de censurar la libertad individual tiene, dominará por peso demográfico Europa en este mismo siglo, lo que creo que nos llevará a una nueva época de oscuridad en el viejo continente.



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