domingo, 29 de diciembre de 2013

El extraño mundo del ASMR, la placentera sensación que nadie puede explicar

Se trata de un fenómeno casi desconocido y que prácticamente no ha sido objeto de estudio. De hecho, ni siquiera tiene un nombre oficial. El más aceptado es el acrónimo ASMR, que en español significaría "Respuesta Sensorial Meridiana Autónoma". Hay quienes se refieren a él como orgasmos cerebrales (“braingasms”), otros hablan de «masajes cerebrales» u «hormigueos en la cabeza». Consiste en un fenómeno biológico en respuesta a determinados estímulos visuales, auditivos o cognitivos que se caracteriza por una placentera sensación de hormigueo o cosquilleo que generalmente comienza en la cabeza y cuero cabelludo, aunque puede expandirse a otras partes del cuerpo. Sólo algunas personas lo experimentan, y generalmente no hablan del tema por lo difícil que resulta de describir (y de que suene razonable). 




Si la sensación es compleja de describir aún más son las causas que lo desencadenan, generalmente se trata de estímulos visuales o auditivos de la vida cotidiana como podrían ser observar a alguien envolver un regalo, un primer plano de una mujer maquillándose, unas manos que desembalan con parsimonia un objeto recién adquirido (deteniéndose en los detalles, en cada pequeño plástico o etiqueta), escuchar voces suaves y susurrantes, el sonido de unas tijeras cortando el pelo o una hoja de papel, los movimientos lentos y cuidadosos de la papiroflexia, etc.

Si alguna vez has sentido esos hormigueos y sensaciones relajantes en contextos similares, probablemente has experimentado lo que se ha denominado como ASMR

       

¿Con qué se siente?

Hay dos tipos de estímulos, los accidentales (mientras hacemos alguna actividad de pronto un sonido o un acto, generalmente provocado por otra persona, hace que una sensación de cosquilleo en la cabeza te relaje) y los intencionales, es decir, los que que el individuo provoca voluntariamente exponiéndose a material que facilita que se desencadene el ASMR, internet ha propiciado que proliferen los vídeos de ASMR intencionales, desde recopilaciones de sonidos corrientes a ejercicios de roleplaying.
  
       

La sensación, experimentada mediante esos hormigueos o simplemente como una agradable sensación de calma, se desencadena (ya sea de forma accidental o intencional) a partir de diferentes estímulos visuales o auditivos (o combinación de ambos). Pueden llegar a ser cosas realmente extrañas o incomprensibles, por ejemplo un vídeo de un escultor dando forma a un busto, un ebanista tallando cuidadosamente una pieza, ver cómo se le corta el pelo a otra persona, escuchar el sonido de las tijeras, sonidos diversos y absurdos como los que hacen otras personas al limpiar cualquier objeto (una alfombra, un mueble, un monitor, etc), sonidos rítmicos que se realicen sobre superficies rugosas. 

Los disparadores o desencadenantes que con más frecuencia se relacionan con el ASMR son:
  • Manualidades y en general todas las muestras de destreza en trabajos manuales y/o artísticos.
     

  • Manejo y manipulación cuidadosa de objetos 
  • Momentos de atención personal sobre terceras personas, como cortes de pelo, cambios de imagen o incluso exámenes médicos.

     

  • Observar a una persona pintar o dibujar.

     
  • Ver a alguien realizar una tarea de manera minuciosa (ejemplos: cumplimentar un formulario, inspeccionar cuidadosamente un objeto de cerca, etc).
  • Exposición a patrones de conversacion pausados, suaves y relajantes. Tonos de voz acompasados, pacientes, uniformes y constantes.
  • Sonidos casuales de objetos diversos (un papel arrugándose, alguien pasando las páginas de un libro, revolver cosas en un estuche, el sonido del lápiz rozando el papel, unas tijeras cortando el pelo, el sonido de una escoba limpiando el suelo, etc).
  • Ruido blanco
Como podemos observar los disparadores del ASMR son bastante diversos y amplios, además varían en función de la persona ya que no todo el mundo siente lo mismo en la misma situación y contexto. 

¿Qué se siente?

Como antes hemos detallado se trata de una sensación extremadamente relajante, una paz sensorial intensa y una irresistible sensación de hormigueo/cosquilleo a través del cuero cabelludo y a veces la columna vertebral. Se siente como si se inyectasen pequeñas dosis de placer relajante en el cuerpo. La intensidad de la sensación es variable y tiende a desaparecer tras unos segundos. Los espasmos placenteros pueden repetirse a intervalos de pocos segundos durante todo el tiempo que dura la exposición a lo que provoca ASMR (ya sea una persona, una voz, un sonido, la observación atenta de una actividad, un vídeo, etcétera). La experiencia va acompañada de una sensación de enorme placidez.




La mayoría de gente que experimenta ASMR recuerda con bastante claridad las primeras veces en las que sintieron esas sensaciones, generalmente en torno a los cinco años de edad. Durante mucho tiempo es algo que se ha vivido como una experiencia privada nunca comentada con el entorno u otras personas, de hecho es algo bastante incomprensible para quien no lo experimente, más aún en este momento en el que todavía no se sabe la base neurológica que lo provoca.

Si nos remontamos al pasado podemos observar referencias en la literatura, por poner un ejemplo en la novela "La señora Dalloway" de Virginia Woolf podemos apreciar un fragmento en el que se hace un nítida descripción de ASMR.

""K...R...", dijo la niñera, y Septimus la oyó pronunciar junto a su oído: "Cay. . . Arr. . ." con voz profunda, suave, como un dulce órgano, pero con una cierta nitidez, que rascó deliciosamente la espina dorsal de Septimus, y mandó a su cerebro oleadas de sonido que, al chocar, se rompieron. Fue un maravilloso descubrimiento: la voz humana, dadas ciertas condiciones atmosféricas (ante todo hay que ser científico, muy científico), ¡puede dar vida a los árboles!"

En décadas pasadas un ejemplo frecuentemente citado es la emisión del programa de televisión hecho por el pintor paisajista estadounidense Bob Ross, más de 400 episodios de "The Joy of Painting" se filmaron antes de su muerte en 1995. Lo curioso es que durante años, infinidad de espectadores sin interés por la pintura sentían viendo sus programas más relajación y placer del que eran capaces de explicar al ver a Ross hablar en voz baja mientras se secaba la pintura sobre un lienzo. La pericia, precisión, forma de hablar pausada y tranquilizadora, cuidadosos movimientos y sonidos suaves que mostraba Ross explican claramente por qué era tan buen desencadenante de ASMR. Algo similar se estima que sucede con muchos programas de bricolaje o cocina.


       


Ha sido la explosión reciente de internet lo que ha popularizado este fenómeno y ha permitido que más gente de diversas partes del planeta se interesen activamente en el tema y sean conscientes que esa "sensación extraña" que a veces experimentan la comparten con más personas. La realidad es que hoy en cualquier parte del mundo y en cualquier momento tenemos a miles de personas viendo vídeos ASMR en youtube debido a las sensaciones plancenteras que les despiertan. Ya hay de hecho multitud de canales específicos para ASMR, así como comunidades virtuales bastante activas, como por ejemplo la de Reddit (subtitulado masajes para la mente).

¿Qué dice la ciencia?

A pesar de que el nombre con que se le ha designado (Respuesta Sensorial Meridiana Autónoma) pueda parecer muy técnico, la realidad es que todavía no hay una base científica que pruebe la existencia del ASMR. Tampoco se sabe con exactitud el porcentaje de personas que tienen la capacidad de experimentarlo (parece ser más frecuente entre introvertidos), ni cuál es su base neurológica o qué partes del cerebro están involucradas. El ASMR actualmente no está oficialmente reconocida por la comunidad médica.

Según palabras de Tom Stafford, profesor de Psicología y Ciencias Cognitivas de la Universidad de Sheffield "puede ser un fenómeno real, pero es muy difícil de investigar. La experiencia interna es la clave de gran parte de la investigación psicológica, pero cuando te encuentras con algo como esto, que no puedes ver ni sentir, y ni siquiera le pasa a todo el mundo, se cae fácilmente en un punto ciego. Es como la sinestesia, que durante años ha sido un mito, hasta que en los años noventa apareció una manera fiable de medirla".

         

El ASMR de hecho tiene algunas semejanzas con la sinestesia (la percepción conjunta de los sentidos en el que un color puede tener sabor, o los sonidos producir efectos visuales). No hay que olvidar que aunque inicialmente se ponía en duda la veracidad de la sinestesia, finalmente se desarrollaron técnicas que podían medir con precisión sus efectos, demostrando que era mucho más que la mera imaginación de la gente. Actualmente tiene su propia comunidad investigadora y estudios en revistas científicas.

Steven Novella, director de Neurología General en la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale y contribuidor activo de temas que implican escepticismo científico escribió en su blog de neurociencia sobre la falta de investigación científica en relación al ASMR, diciendo que deberían de usarse tecnologías de imagen por resonancia magnética funcional (IRMf) y la estimulación magnética transcraneana con el fin de estudiar el funcionamiento cerebral de personas que experimenten ASMR comparándolas con las personas que no lo experimenten. Novella discute el concepto de neurodiversidad y menciona cómo la complejidad del cerebro humano es debida a comportamientos de desarrollo a través de la escala de tiempo evolutivo, considerando plausible que un subconjunto de la población tenga un patrón particular de cableado neuronal de manera que experimenten ciertos estímulos de forma diferente al resto.

Algunos plantean la hipótesis de que el ASMR es una respuesta residual de nuestra primera infancia, una reministencia del efecto calmante de la voz de una madre de un niño, unido con las cuidadosas atenciones personales que un progenitor puede dar. Pero esa no es la única hipótesis que se valora.

Hipótesis planteada en Reddit que relaciona ASMR con nuestros orígenes como primates

A la espera de que la ciencia aporte algo de luz y una explicación plausible al fenómeno ya hay quien está empezando a valorar el potencial del ASMR como técnica relajante. Mucha gente que lo experimenta dice que los vídeos ayudan a dormirse o a reducir la ansiedad, dejando un interesante campo a explorar acerca de las posibles aplicaciones terapéuticas del ASMR como posible alivio natural para el estrés, insomnio o la ansiedad.



sábado, 26 de octubre de 2013

Comparativa del poder adquisitivo en España y el resto de Europa

¿Cuánto se diferencia realmente el poder adquisitivo de un ciudadano promedio español del de sus homólogos europeos? 

Realizar una comparativa de salarios y precios entre diferentes países sin excesivo rigor ni contexto puede dar lugar a conclusiones bastante engañosas. Así por ejemplo todos sabemos que pagar 1.40€ por litro de gasolina no supone el mismo esfuerzo económico en Austria que en España.

Mapa del poder adquisitivo en Europa elaborado por GfK GeoMarketing 


Para hacer una comparativa representativa del poder adquisitivo de un país el primer punto de referencia debe basarse en el salario anual, y debe ser un salario que identifique claramente al mayor porcentaje de la población del país, no nos sirve el salario mínimo ni tampoco el salario medio. 

El salario medio, que todavía sigue siendo el más empleado en los medios de comunicación, no es nada representativo (y menos aún para la estructura salarial española), ya que como bien explican en gaussianos "es muy sensible a valores extremos. Es decir, si tenemos algún valor mucho mayor que la mayoría de los datos la media nos saldrá muy grande respecto a los mismos, y al revés si el valor extremo es mucho más pequeño que los demás". Si queremos saber qué sueldo es el que mejor describe a un país el que deberíamos tener en cuenta "sería el que quede justo en el centro de todos (ordenados de menor a mayor), el que deja a la mitad más pequeña de los datos a su izquierda y a la mitad más grande a su derecha. Ese dato se denomina mediana, y representa la situación real mucho mejor que la media".

Por tanto teniendo claro que el dato de referencia debe ser el salario mediano la mejor fuente que puede emplearse es la de Eurostat que nos suministra regularmente los datos salariales de todos los países del continente y entre los cuales está el salario mediano neto. La siguiente imagen ilustra la situación en el año 2011, el último año del que el organismo europeo dispone de datos completos.


Salario mediano neto anual en el año 2011 (Fuente: Eurostat)

Los ingresos netos se derivan de los ingresos brutos y representan la parte de la remuneración que realmente queda en manos de los asalariados para gastar o ahorrar. Los ingresos netos no incluyen las cotizaciones a la seguridad social ni los impuestos.

Pero al estar trabajando con los salarios netos no estamos teniendo en cuenta el diferente costo de la vida en cada uno de los países. Para hacer una buena comparativa del poder adquisitivo entre un país y otro no es suficiente con comparar los salarios sin más, deben tenerse en cuenta los precios entre distintos países y lo que un ciudadano europeo puede hacer con su salario. 

Para ese cometido vamos a utilizar el índice de nivel de precios (PLI según sus siglas en inglés), también  suministrado por Eurostat, que nos sirve para comparar los precios de bienes y consumos de un país con respecto a otro (o en relación con un grupo de países, como la Unión Europea), dividiendo las paridades del poder adquisitivo (PPA) por el tipo de cambio nominal actual. Así si el índice de nivel de precios de un país es mayor que 100, el país en cuestión es relativamente caro en comparación con aquel al que se compara, mientras que si el índice de nivel de precios es menor que 100, entonces el país es relativamente barato en comparación con el otro país. Los índices de nivel de precios no pretenden clasificar a los países en sentido estricto. De hecho, sólo sirven como magnitud de referencia a la hora de comparar el nivel de precios en un país en relación con otros.


Fuente

Al igual que para el caso de los salarios y a falta de datos actualizados y validados para 2013 debemos conformarnos con evaluar la situación existente en el año 2011. Esto significa por poner un ejemplo que en ese año en España las cosas eran un 2.8% más baratas que en la media europea. En Francia eran un 10.2% más caras. Por lo tanto en Francia las cosas son un 13.2 % más caras que en España. Esto incluye también los impuestos indirectos como el IVA (los existentes en 2011). 

Tomando por tanto el dato del salario mediano neto por país y el índice de nivel de precios ya podemos comparar y ajustar el poder adquisitivo entre los diferentes países. Y si fijamos el nivel de precios español como el de referencia los resultados son los que se muestran en el siguiente gráfico

Fuente: Eurostat, datos de 2011

Tras el proceso de cálculo tenemos que el país europeo en el que "mejor se vive" resulta ser Noruega. En la práctica tendríamos que un ciudadano promedio en Noruega ganaría casi 2000 € netos al mes tomando como punto de referencia el nivel de vida y salario neto promedio existente en España (1040€). Hay que recordar que al tradicional estado del bienestar y a la buena salud económica escandinava Noruega le añade además el impacto de sus reservas petrolíferas con lo que no resulta complicado explicar su posición de privilegio.

Posteriormente le seguiría Suiza con algo más de 1700€ netos mensuales y luego un nutrido grupo de países del norte de Europa que se acercarían a los 1500€, o lo que es lo mismo, el alemán, sueco o belga promedio tendría un 40% más de poder adquisitivo que un español, dispondrían de 400 euros mensuales de más siempre tomando como punto de referencia a España y su nivel de vida. O dicho de otra forma, con el mismo trabajo pueden comprar un 40% más de cosas. Recordad que en este punto, los impuestos ya han sido descontados, y el nivel de vida equiparado.

En este contexto hay que apuntar que recientes sondeos han puesto de manifiesto que los españoles declaran que para estar plenamente satisfechos con su poder adquisitivo necesitarían ingresar unos 750 euros más al mes. Si lo comparamos con estos datos llegaríamos a la razonable conclusión de que al español promedio le gustaría tener el poder adquisitivo que hoy ya ostenta cualquier ciudadano promedio en Suiza.



Si seguimos observando el gráfico vemos que otro de los aspectos llamativos es que España se ve superada por Eslovenia, lo que si bien a primera vista es un dato que puede sorprender, quizás no lo es tanto si tenemos en cuenta que Eslovenia siempre fue la más próspera de las seis repúblicas yugoslavas, y hoy en día tiene un PIB per cápita superior al de Grecia o Portugal, y menor tasa de paro que Italia o Irlanda. 

Echando un vistazo a países con menor nivel salarial que España podemos ver como el portugués promedio tendría aproximadamente un 25% menos de poder adquisitivo que su homólogo español. Por último destacar que los ciudadanos búlgaros o rumanos son los que menor capacidad económica tienen del conjunto de países evaluados. Un rumano promedio tiene por ejemplo seis veces menos poder adquisitivo que un noruego y casi cuatro veces menos que un español.

 ¿Qué sucede si en vez de tomar como referencia el salario mediano tomamos el salario modal, es decir, el salario más frecuente? 

Siguiendo el mismo criterio pero tomando como referencia ese salario más frecuente lo más significativo sería el liderazgo indiscutible de los países escandinavos. En esta estadística son casi inalcanzables por el resto de europeos, lo que pone de manifiesto que no solo son países ricos, sino que también son los más igualitarios del planeta. 


Fuente: Eurostat, datos de 2011

El sueldo modal en Noruega (el que más gente de su país tiene) es de más de 1800€ (una vez hecho el ajuste con poder adquisitivo). En Suecia o Dinamarca se acerca a 1600 euros lo que supone prácticamente el doble del salario modal del español promedio. En otros países como Francia o Alemania el salario más frecuente es un 50% superior al del español.

Para ilustrar bien este concepto vamos a comparar las gráficas de distribución salarial en Francia, Alemania y en España. Puede observarse como el reparto es bastante más homogéneo y justo tanto en Francia como en Alemania. Para un excelente análisis de estos datos y en particular sobre la desigualdad salarial en nuestro país remito al lector a este fantástico post publicado recientemente en el blog Ciencia-explicada.



Las fuentes de datos salariales españolas nos muestran una fotografía similar a la hora de evaluar nuestra distribución salarial, por ejemplo veamos la distribución de salarios elaborada por el INE (tomando sueldos brutos en vez de netos).


Como vemos buena parte de la población española se engloba en los tramos más bajos de la distribución salarial, de ahí que el salario modal o más frecuente sea tan bajo. Si miramos los datos del INE en 2011 prácticamente el 44% de los asalariados españoles tenía unos ingresos netos inferiores a 1.000 euros netos al mes. 

Por su parte según el Barómetro del CIS de julio de 2013 el 63,6% de la población española gana menos de 1.200 euros netos.



Fuentes: Eurostat (1, 2, 3), INECiencia-explicada, Gaussianos

domingo, 14 de julio de 2013

¿Qué países crecieron y aumentaron más su riqueza en los últimos cincuenta años?


¿Qué países y regiones del planeta han tenido mayores progresos en su renta per cápita comparados con el promedio mundial en los últimos cincuenta años?, ¿cuáles en cambio han tenido mayores retrocesos o estancamientos?. Si bien la mayoría de países ricos en 1960 siguen siéndolo en la actualidad se pueden observar cambios importantes que merece la pena destacar.

Explorando los datos históricos de evolución de la renta per cápita mundial y estableciendo una comparativa respecto al percentil de riqueza sobre la economía mundial vemos como ha habido una serie de países que no formaban parte del primer mundo en 1960 que en cambio hoy sí ostentan ese rango. Como podemos ver en el siguiente gráfico resumen los casos más destacables serían los de Corea del Sur, Japón, Irlanda, España y Portugal. También tenemos otros casos como los de China o Brasil, que pese a estar todavía bastante lejos de poder considerarse países ricos sí que están haciendo considerables progresos y están logrando que millones de personas abandonen la pobreza. En el plano negativo los países de relevancia económica mundial que más han variado de forma negativa su percentil de riqueza respecto al promedio serían Argentina, Venezuela, Sudáfrica y Turquía.

Países con mayor variación en su percentil de riqueza respecto al promedio mundial (1960 - 2010)

El crecimiento asiático

Pero veamos los datos con mayor precisión aportando gráficos comparativos y detallando algunos de los casos más notables. En ese sentido es obligatorio pararse a explicar el caso de Corea del Sur, el mayor milagro económico de la última mitad de siglo. Es el ejemplo de cómo un país que en 1960 se equiparaba en términos de nivel de vida a Marruecos, Bolivia o Zambia ha pasado a formar parte con pleno derecho del primer mundo y a ser una referencia mundial a nivel tecnológico y de innovación. 




Corea del Sur es un territorio con muy escasos recursos naturales y materias primas. Hasta la década de 1960 tuvo una economía básica de subsistencia, principalmente agricultura y pesca. Era un país muy diferente del actual, uno de los más pobres del mundo, con una base agrícola muy fuerte y un mercado interior pequeño y poco activo. El 40% de la población era analfabeta y el 80% de la población activa se dedicaba al sector primario. 

Durante los años 70 el país se enfocó en mejorar la competitividad de los productos coreanos en el exterior, principalmente a través de productos intensivos en mano de obra (competitiva en relación con los países del entorno). El enfoque de innovación se orientó a la copia de bajo coste, pero también de bajo valor añadido. 

El país se dio cuenta de la importancia de impulsar la educación (actualmente su sistema educativo está considerado como uno de los mejores del mundo) y de formar personal especializado. El desarrollo científico-tecnológico fue la base sobre la que se cimentó el progreso coreano y los resultados pronto comenzaron a dar sus frutos.

                        

Es a partir de los 80 cuando se comienza a desarrollar una infraestructura científica, que sería acompañada de importantes estímulos fiscales a los grandes conglomerados de empresas como Hyundai, LG o Samsung, a las que el Estado subvencionó mediante la eliminación de determinados impuestos. Desde los años 90 el sistema coreano está evolucionando desde un modelo controlado por el estado y planificado de forma centralizada a uno más orientado en el mercado. A raíz de la crisis asiática del año 1997 se plantearon profundas reformas que incentivaron a que las empresas privadas cogieran el testigo de la innovación (en 2003 representaban algo más del 76% del esfuerzo innovador).

El país se ha centrado en potenciar sectores considerados como estratégicos: tecnologías de la información y telecomunicación, biotecnología, ciencias de la vida, nanotecnología, tecnología medioambiental y nuevos materiales. Corea del Sur es hoy el mayor fabricante de tablets, teléfonos móviles, pantallas de cristal líquido y barcos, ocupa el tercer lugar en semiconductores -ordenadores- y el quinto en automóviles. 

Evolución de la riqueza relativa de naciones relevantes no europeas o latinoamericanas

Variación de los percentiles de riqueza de otras naciones relevantes no europeas o latinoamericanas entre 1960 y 2010

Otro ejemplo digno de mención en Asia lo tenemos en Japón. En los años sesenta el nivel de vida de Japón era la mitad del de Europa del Norte y la quinta parte del de Estados Unidos. En tan solo tres décadas la economía nipona logró expandirse hasta llegar a ser la segunda potencia económica mundial. Entre 1950 y 1970 los índices de producción manufacturera e industrial se duplicaron cada cinco años, mientras que la economía se expandió 55 veces. Durante la década del 60 las tasas anuales de crecimiento económico de Japón fueron del 10-14%. En poco más de dos décadas Japón se convirtió en una potencia industrial, siendo el primer país del mundo en construcción naval, producción de motos, aparatos fotográficos y televisores y el segundo en automóviles, acero y fibras sintéticas. La agricultura que ocupaba a la mitad de la población en los años cincuenta tan sólo llegaba al 14% en 1972. 

El crecimiento redujo su marcha notablemente a finales de los ochenta y durante la década de los noventa, en lo que se ha conocido como la década perdida. Pero incluso pese a que actualmente se podría decir que Japón lleva ya 20 años en crisis sigue manteniendo altos sus estándares de vida. Se trata de un país en el que la riqueza está muy bien repartida (Japón es un país con pocos ricos y pocos pobres, casi todos pertenecen a la clase media), su tasa de desempleo no ha superado el 6% desde hace más de 50 años, es además el tercer país con mayor porcentaje de población con estudios universitarios finalizados y está entre los cinco países del mundo con mayor inversión en I+D per cápita . 

En las dos últimas décadas China está también comenzando a crecer con gran fuerza (ver imagen) y logrando que muchos millones de personas salgan de la pobreza. El despegue chino tiene buena culpa de que en 2030 se prevea que más del 60% de la clase media mundial sea asiática (hoy el 50% de la clase media vive en Europa y USA)



Igualmente todavía le queda lo más complejo, China sigue siendo un país pobre con un nivel de riqueza per cápita inferior a la media mundial (un factor a menudo olvidado cuando solo se dan datos absolutos). Además también deberá afrontar pronto la llamada trampa de la renta media, es decir, estaría llegando a un nivel de desarrollo que le impediría competir a la vez con los países de alto nivel tecnológico (como Alemania) y con los de bajos salarios (como Bangladesh). Para poner en contexto la situación actual de China recomendamos al lector este magnífico artículo de Sintetia.

China está apostando fuertemente por la formación de la población en ámbitos científicos y tecnológicos.

América latina, el desarrollo inestable


Al contrario de lo sucedido en Asia, en el polo opuesto vemos países que en cambio no han seguido una senda equilibrada ni estable de desarrollo económico, el caso de Sudamérica es el más paradójico, a excepción de Brasil (que está creciendo por encima del promedio) la mayoría de los países del subcontinente no han evolucionado positivamente en los últimos 50 años. 

Evolución desde 1960 de la riqueza relativa en América Latina

Variación de los percentiles de riqueza en América Latina respecto al promedio mundial entre 1960 y 2010

Destaca especialmente lo acontecido en Venezuela y Argentina. De Argentina podría decirse que ostenta el dudoso honor de ser el único país que ha dejado la élite económica del planeta en el último siglo. A comienzos del Siglo XX Argentina y EEUU competían por ser potencias mundiales. En 1950 y se codeaba con los países más ricos del planeta, superando en renta per cápita a Francia, Noruega o Alemania. Sesenta años después ha visto como su crecimiento se ha visto muy ralentizado perdiendo el tren respecto a otras regiones ricas del planeta. Por ejemplo España no pudo superar en PIB per cápita a Argentina hasta 1970, pero actualmente lo dobla.


Europa: el ingreso de Irlanda, España y Portugal en el primer mundo

En Europa las mayores variaciones en el plano positivo las encontramos en Irlanda y en la Península Ibérica. Paradójicamente los tres países europeos citados (Irlanda, España y Portugal) están sufriendo de forma bastante severa la última crisis económica mundial, pero incluso con ese frenazo en su tasa de crecimiento estamos ante los tres países europeos que han tenido mayor incremento relativo de renta per cápita en la última mitad de siglo.

Irlanda es un caso atípico de un país septentrional que consigue una tardía, aunque espectacular, expansión. Por ejemplo el promedio de ingresos personales en Irlanda pasó de estar un 40% debajo del promedio europeo en 1973, cuando el país se incorporó a la Unión Europea, al 36% por encima de la media europea en 2003. Pasó de ser un país agrícola empobrecido a ser uno de los mayores centros tecnológicos del mundo. Irlanda se ha convertido en la plataforma de exportación de la principales multinacionales de la industria informática y farmacéutica (es el mayor exportador de software del mundo, sobrepasando incluso a Estados Unidos), incluidas Intel, Microsoft, Oracle, Lotus, Pfizer, Merck, American Home Products e IBM. Unas mil cien empresas multinacionales se instalaron en el país en los últimos años. Las causas del “milagro celta” serían la combinación de ayuda europea, eliminación de obstáculos a la creación de nuevas empresas, la desregulación de la industria de telecomunicaciones, rebaja del impuesto a las sociedades de 40% a 12.5% (que otros países de la UE hoy califican como de “dumping fiscal”) y una fuerte inversión en educación produciendo capital humano con capacitación técnica, indispensable para los intereses del país.

Evolución desde 1960 de la riqueza relativa en Europa
 (Nota: puesto que la riqueza media en Europa se sitúa en rangos altos para facilitar  la visualización del gráfico el punto mínimo del eje de los percentiles se ha fijado en el 0.4 en vez de en 0.0)


Variación de los percentiles de riqueza en Europa respecto al promedio mundial entre 1960 y 2010

En relación al crecimiento de España hay que comentar que a mediados del siglo XX la renta per cápita española era la quinta parte de la sueca o la tercera parte de la francesa. Incluso Italia prácticamente duplicaba la riqueza española. La economía española arranca tardíamente, pero tras el Plan de Estabilización de 1958 y la posterior apertura de la economía crece con fuerza en el periodo 1960-74, permitiéndole así acortar distancias con los países más avanzados de Europa. En la década de los 60 España tuvo la segunda mayor tasa de crecimiento en el mundo, un poco por detrás de Japón. La recuperación se basó principalmente en la apertura al exterior, la inversión pública, el desarrollo de infraestructuras y en la apertura de España como destino turístico. La apertura de España al turismo masivo atrajo al país un gran número de divisas que se utilizaron para pagar las importaciones de capital (maquinaria, etc) necesarias para una rápida expansión de las infraestructuras y de la industria. Esta mano de obra intensiva de la industria también proporcionó mucho empleo. En el crecimiento económico se registraron mejoras notables en el nivel de vida y el desarrollo de las clases medias. España dejó poco a poco de ser un país agrario para transformarse en un país industrial y urbano, alcanzando los estándares de país desarrollado y próspero. En estos años, la industria gana importancia en España, así como el sector terciario, los ciudadanos de las zonas rurales emigran a las ciudades. Las principales producciones industriales se convirtieron en la fabricación de automóviles, maquinarias y la construcción naval. 

Evolución del litoral costero de la Manga del Mar Menor (Murcia)

La crisis del petróleo de 1973 y 1979, terminó este crecimiento "milagroso" y a partir de entonces, la economía siguió una trayectoria ascendente más leve. Al unirse a Europa en 1986 España se incorpora definitivamente en el mundo industrializado, la entrada requirió que el país abriera su economía, con un fuerte incremento de la inversión extranjera en España y un impulso modernizador de la empresa española ante la competencia exterior.

España se unió así a los países industrializados, dejando atrás la pobreza y el subdesarrollo endémico que había experimentado hasta la primera mitad del siglo XX, convirtiéndose en la quinta economía más grande de la UE y, en términos absolutos, la duodécima del mundo. Por otra parte los cambios sociales, económicos y culturales de los años 60 y 70, y el crecimiento en dichos años de la población escolarizada, harían por fin posible que el país alcanzara los porcentajes de alfabetización (en torno al 95 %) que los países europeos más avanzados ya habían alcanzado treinta o cuarenta años antes.


Fuentes: Wikipedia, World BankJavier Megias, www.mcabezas.com, Kirainet, Artehistoria, El País, economy.blogs.ie

miércoles, 29 de mayo de 2013

Noam Chomsky: El objetivo de la educación

¿Cuál debe ser el propósito de un sistema educativo?, ¿es la educación un fin en sí mismo?, ¿es un medio para la inserción en el mundo laboral?, ¿es más importante estimular el pensamiento crítico de los alumnos o formar gente que aumente el PIB?, ¿qué utilidad tienen los métodos de evaluación estandarizados?

Sobre estos y otros temas relacionados nos habla en el vídeo que incluyo en esta entrada, el filósofo, lingüista y científico cognitivo Noam Chomsky. Una brillante exposición sobre la que merece la pena reflexionar.

      

Transcripción

El objetivo de la educación

"Podemos preguntarnos cuál es el propósito de un Sistema Educativo y, por supuesto, hay marcadas diferencias en este tema. Hay la tradicional: una interpretación que proviene de la Ilustración, que sostiene que el objetivo más alto en la vida es investigar y crear, buscar la riqueza del pasado, tratar de interiorizar aquello que es significativo para uno, continuar la búsqueda para comprender más, a nuestra manera. Desde ese punto de vista, el propósito de la educación es mostrar a la gente cómo aprender por sí mismos. Es uno mismo el aprendiz que va a realizar logros durante la educación y, por lo tanto, depende de uno cuánto logremos dominar, adónde lleguemos, cómo usemos ese conocimiento, cómo logremos producir algo nuevo y excitante para nosotros mismos, y tal vez para otros.

Ese un concepto de educación. El otro concepto es, esencialmente, adoctrinamiento; algunas personas tienen la idea de que, desde la infancia, los jóvenes tienen que ser colocados dentro de un marco de referencia en el que acatarán órdenes, aceptarán estructuras existentes sin cuestionar, etc. Y esto resulta, con frecuencia, bastante explícito. Por ejemplo: después del activismo de los años 60, había mucha preocupación en gran parte de la gente educada, porque los jóvenes se estaban volviendo demasiado libres e independientes. Desde esos tiempos se han tomado muchas medidas para tratar de orientar el sistema educativo hacia uno provisto de mayor control, más adoctrinamiento, más formación vocacional, con estudios tan costosos que endeudan a los estudiantes y los atrapan en una vida de conformismo.

Eso es exactamente lo contrario de lo que yo describo como una tradición proveniente de la Ilustración. Y hay una lucha constante entre estos dos enfoques, en las universidades y escuelas. En las escuelas ciertamente se les entrena o para pasar exámenes o bien para la investigación creativa, entendiendo esta última como dedicarse a intereses que son estimulados por los cursos en los que se profundiza por cuenta propia o en cooperación con otros. Esta lucha se extiende también al posgrado o a la investigación.

Son dos maneras ver el mundo. Cuando uno ve las instituciones de investigación, como esta en la que estamos (MIT), observa que a nivel de posgrado se sigue esencialmente la idea de la Ilustración. De hecho la Ciencia no podría progresar a menos que esté basada en la inculcación del impulso por el desafío, por el cuestionamiento de doctrinas o de la autoridad, a través de la búsqueda de alternativas o del uso de la imaginación, con el trabajo cooperativo que aquí, en esta institución, es constante. Y para verlo, solo se necesita caminar por los pasillos.

Esto es lo que, desde mi punto de vista, debe ser un sistema educativo desde la educación preescolar.

Pero hay estructuras poderosas en la sociedad que prefieren ver a la gente adoctrinada y formateada sin que hagan muchas preguntas, siendo obedientes, realizar la función que se les ha asignado y no tratar de sacudir los sistemas de poder y autoridad. Son opciones que tenemos que elegir sin importar nuestra posición en el Sistema Educativo, como profesores, estudiantes, o gente externa que trata de ayudar a darle forma, en la manera que ellos creen que debe hacerse.

El impacto de la tecnología

Ha habido ciertamente un crecimiento muy sustancial en nuevas tecnologías: de comunicación, información (acceso e intercambio) o en la naturaleza de la cultura de la Sociedad. Pero debemos tener en cuenta que los cambios tecnológicos que están ocurriendo, a pesar de ser significativos, no tienen, ni de lejos, el mismo impacto que los avances tecnológicos de hace alrededor de un siglo. El cambio, si hablamos sólo de comunicación, de una máquina de escribir a una computadora o del teléfono al correo eléctronico es significativo, pero no se puede comparar con el cambio de barcos de vela al telégrafo: la reducción en eI tiempo de comunicación, por ejemplo entre Inglaterra y los Estados Unidos, fue extraordinaria comparada con los cambios que están ocurriendo ahora. Lo mismo ocurre con otros tipos de tecnología: algo tan sencillo como el agua corriente y el alcantarillado en las ciudades tuvo enormes consecuencias para la salud; mucho más que el descubrimiento de los antibióticos. Los cambios actuales son reales y significativos, pero debemos reconocer otros que ocurrieron y cuyos efectos fueron mucho más drásticos.

En cuanto a la tecnología en la educación, debe decirse que la tecnología es algo neutro. Es como un martillo: al martillo no le importa si lo usas para construir una casa o si un torturador lo usa para aplastarle el cráneo a alguien. El martillo puede hacer ambas cosas. Es lo mismo con la tecnología moderna. Por ejemplo: internet es extremadamente valiosa si se sabe lo que se está buscando; yo la uso todo el tiempo en mi investigación. Si se sabe lo que se está buscando, si se tiene una especie de marco de referencia, que nos dirige a temas particulares y nos permite dejar al margen muchos otros, entonces puede ser una herramienta muy valiosa. Por supuesto, uno debe estar siempre dispuesto a preguntarse si el marco de referencia es el correcto: tal vez algo que encontremos cuestionará la forma en que vemos las cosas. No se puede perseguir ningún tipo de investigación sin un marco de referencia relativamente claro que dirija la búsqueda y que ayude a seleccionar lo que es significativo y lo que no lo es, Io que hay de que dejar de lado, a lo que hay que darle seguimiento, lo que merece ser cuestionado o desarrollado.

No se puede esperar que alguien llegue a ser, por así decirlo, biólogo, nada más con darle acceso a la biblioteca de biología de la Universidad de Harvard y diciéndole: "léela". Eso no le sirve de nada, y el acceso a internet es lo mismo: si no se sabe lo que se está buscando, si no se tiene idea de lo que es relevante, dispuestos a cuestionarse esta idea, si no se tiene eso, explorar en internet es sólo tomar al azar hechos no verificables que no significan nada.

Entonces, detrás de cualquier uso significativo de la tecnología contemporánea, como internet, sistemas de comunicación, gráficos o lo que sea, a menos que detrás de ese uso haya un aparato conceptual bien dirigido, bien construído, es poco probable que este resulte útil, y hasta podría ser dañino. Si se toma un hecho incierto aquí y otro allá y alguien los refuerza, terminamos con un panorama que tiene algunas bases objetivas, pero nada que ver con la realidad. Hay que saber cómo evaluar e interpretar para entender.

Volviendo a la biología, la persona que gana el premio Nobel no es la que lee más artículos y toma más notas; es la persona que sabe qué buscar. Cultivar esa capacidad para buscar lo que es significativo y estar siempre dispuesto a cuestionar si estamos en el camino correcto, de eso es de lo que debe tratar la educación, ya sea usando computadores e internet o lápiz, papel y libros.

Costo o Inversión

La Educación es discutida en términos de si es una inversión que vale la pena, de si genera un gran capital humano que puede ser usado en el crecimento económico, y esa es una manera muy extraña, muy distorsionada, de cuestionarse el tema, opino. ¿Queremos tener una sociedad de individuos libres, creativos e independientes capaces de apreciar y aprender de los logros culturales del pasado y contribuir a ellos? ¿Queremos eso o queremos gente que aumente el PIB? No es necesariamente lo mismo.

Una educación como aquella de la que hablaban Bertrand Russell, John Dewey y otros, tiene un valor por sí misma. Independientemente del impacto que tenga en la sociedad tiene un valor, porque ayuda a crear seres humanos mejores. Después de todo a eso es a lo que debe servir un sistema educativo.

No obstante, si se quiere ver en términos de costo y beneficio, tomemos por ejemplo la nueva tecnología de la que hablábamos: ¿de dónde viene? Bueno, pues mucha de ella fue desarrollada exactamente donde estamos sentados [Nota de Transcripción: MIT]. En el piso de abajo había un gran laboratorio en los años 50, donde fui empleado de hecho, y donde había muchos científicos, ingenieros, gente con todo tipo de intereses, filósofos y otros, que desarrollaron el carácter básico y aún las herramientas básicas de la tecnología que es común hoy día. Las computadoras e internet estuvieron exclusivamente en el sector público durante décadas, financiadas en lugares como este, donde la gente exploraba nuevas posibilidades; muchas de ellas eran impensables y desconocidas en ese momento, algunas funcionaron, otras no, pero las que funcionaron fueron convertidas en herramientas que la gente puede usar.

Esa es la manera como el progreso científico tiene lugar. Es la manera en la que el progreso cultural tiene lugar, generalmente. Los artistas clásicos, por ejemplo, son el producto de las habilidades tradicionales que se desarrollaron a lo largo del tiempo con maestros artistas, y a veces con su ayuda se crearon cosas maravillosas.

Todo eso no sale de la nada. Si no existe un sistema cultural y educativo activo, enfocado en la estimulación de la exploracion creativa, con independencia de pensamiento, con disposicion a cruzar fronteras para desafiar las creencias aceptadas... si no se tiene eso, no obtendremos la tecnología que lleva a obtener beneficios económicos. Beneficios, sin embargo, que no creo que sean el objetivo principal del enriquecimiento cultural y la educación.

Evaluación vs. Autonomía

Ha habido, en los últimos tiempos particularmente, una estructuración cada vez mayor de la educación, que comienza a temprana edad y contínúa luego, y que funciona a través de exámenes.

Pasar exámenes puede ser de alguna utilidad tanto para la persona que está pasando el examen -para comprobar cuánto sabe, lo que ha logrado, etc- como para que los instructores se den cuenta qué es lo que hay que cambiar, mejorar, en el desarrollo del curso. Pero más allá de eso no dicen mucho.

Lo sé por mi experiencia de años, he estado en comités de admisión a programas de posgrado avanzado, tal vez uno de los programas más avanzados del mundo, y sí, desde luego, ponemos atención a los resultados de exámenes, pero realmente no mucha. Una persona puede tener resultados magníficos en todos los exámenes y entender muy poco. Todos los que hemos pasado por escuelas, colegios, universidades, sabemos eso. Se puede estar inscrito en un curso que no nos interesa para el que existe el requerimiento de pasar un examen, y se estudia para el examen, se logra pasarlo con la mejor nota y, dos semanas más tarde, no nos acordamos de mucho. Estoy seguro que todos hemos tenido esa experiencia.

Los exámenes pueden ser una herramienta útil si contribuyen a los fines constructivos de la educación, pero si sólo se tratan de una serie de obstáculos que hay que superar pueden no tanto carecer de sentido como distraernos de lo que queremos hacer. De hecho veo esto frecuentemente cuando hablo con profesores: hace un par de semanas estaba yo hablando con un grupo que incluía profesores de escuela y había una profesora de 6º grado, es decir, con alumnos de 10 a 12 años, que vino a hablar conmigo luego y me dijo que en su clase una niña le contó que estaba realmente interesada en un tema: le pedía consejo para aprender más al respecto, pero la maestra se vio obligada a decirle que no podía hacer eso, porque la niña debía estudiar para un examen a nivel nacional que se acercaba y que eso iba a determinar su futuro; la profesora no lo dijo, pero también iba a determinar el de ella, es decir, eso influiría para que la contrataran de nuevo.

Ese sistema no es sino una preparación de los niños para pasar obstáculos, no para aprender, entender y explorar. Esa niña hubiera ganado mucho más si se le hubiera permitido explorar lo que le interesaba y tal vez no sacar una muy buena calificación en un examen de algo que no le interesaba.

Buenas calificaciones vienen por sí solas si el tema coincide con los intereses y preocupaciones del alumno. No digo que los exámenes deban eliminarse, pueden ser una herramienta educativa útil. Pero complementaria, algo que ayude a los estudiantes a mejorar por sí mismos, o para los instructores u otros que necesitemos saber acerca de lo que hacemos e indicarnos lo que debemos modificar.

Pasar exámenes no se puede ni comparar con buscar, investigar, dedicarse a temas que nos atraen y nos estimulan; esto último es mucho más práctico que pasar exámenes. Y, de hecho, si se nos da la oportunidad de este tipo de carrera educativa, el estudiante recordará lo que descubrió.

Un físico mundialmente famoso, aquí en el MIT daba, como muchos catedráticos, cursos a estudiantes nuevos. Un estudiante le preguntó qué temas se iban a cubrir durante el semestre y su respuesta fue: "No importa lo que se cubre, sino lo que se descubre". Y es correcto: la Enseñanza debe inspirar a los estudiantes a descubrir por sí mismos, a cuestionar cuando no estén de acuerdo, a buscar alternativas si creen que existen otas mejores, a revisar los grandes logros del pasado y aprenderlos porque les interesen.

Si la Enseñanza se hiciera así los estudiantes sacarían provecho de ello, y no sólo recordarían lo que estudiaron sino que lo utilizarían como una base para continuar aprendiendo por sí solos.

Una vez más: la educacion debe estar dirigida a ayudar a los estudiantes a que lleguen a un punto en que aprendan por sí mismos, porque eso es lo que van a hacer durante la vida, no sólo absorber información dada por alguien y repetirla."

Fuentes: Vimeo, transcripción vía rebelion.org

domingo, 31 de marzo de 2013

La predisposición al optimismo, ¿por qué todo el mundo piensa que está por encima del promedio?

En 1988 los psicólogos Shelley Taylor and Jonathon Brown publicaron un estudio afirmando que el autoengaño positivo es una parte vital y beneficiosa en la vida de casi todo el mundo. Resulta que las personas suelen mentirse sobre tres cosas: se ven a ellos mismos de forma desmesuradamente positiva, se creen que tienen mucho mayor control sobre sus vidas del que en realidad tienen y creen que el futuro será mucho mejor de lo que las evidencias del presente pueden justificar.

La neurociencia ha demostrado que el ser humano tiene un sentido optimista del yo y una tendencia generalizada a esperar lo mejor, incluso con los indicios en contra. Este fenómeno se denomina "sesgo optimista", y se trata de un truco del cerebro que nos ayuda a ganar confianza al realizar tareas complejas pero que a su vez puede llevarnos a infravalorar los riesgos a los que nos enfrentamos.



Diversos estudios confirman que las personas tendemos a vernos a nosotros mismos a través de "cristales teñidos de rosa", veamos algunos ejemplos:

  • El 90% de los estudiantes se consideran a sí mismos más inteligentes que el estudiante promedio y consideran que sus aptitudes está por encima de la media (los más incompetentes son además los más propensos a sobreestimar sus habilidades).
  • Si hablamos de capacidad de liderazgo, el 70% de los alumnos se ponen por encima de la media. En la capacidad de llevarse bien con los demás, el 85% cree estar por encima del promedio. El 25% piensa que forma parte del privilegiado 1% con mayores aptitudes.
  • El 94% de los profesores considera que está por encima de la media de sus compañeros, y el 68% considera que es mejor que 3 de cada 4 compañeros de profesión.
  • En la empresa privada la situación no varía: sólo por poner un ejemplo, el 32% de los empleados de una destacada compañía de software considera que su desempeño es mejor que el de 19 de cada 20 de sus colegas.
  • El 93% de los conductores cree que sus habilidades para conducir son superiores a las del promedio, mientras el 88% opina que lo hace de forma más segura que la mayoría. Es un fenómeno internacional y que se da en todas las edades, tanto en conductores noveles como en conductores mayores de 65 años.
  • Irónicamente, el 92% de la gente se ve a sí misma como menos susceptible a las distorsiones y sesgos cognitivos.
.
Otro buen ejemplo es el estudio realizado por Neil Weinstein (“Optimismo irreal sobre el futuro”, 1980) en el que se pidió a una muestra de alumnos que contestasen qué probabilidades creían tener de que les ocurrieran 42 cosas en el futuro, desde encontrar trabajo o no engordar en 10 años a padecer cáncer o que les robaran el coche. Luego tenían que evaluar las posibilidades de que lo mismo les ocurriera a sus compañeros de clase. De los 18 acontecimientos positivos hubo 15 que los participantes pensaron que era más probable que les pasara a ellos; de los 24 negativos, sólo dos

Como podemos ver la gran mayoría de personas piensa de una manera sesgada, de forma que favorezca la propia imagen individual y social. Este es el "efecto de ser mejor que el promedio". Y es aplicable a una gran variedad de aspectos de la vida, incluyendo el desempeño académico (exámenes o inteligencia general), en ambientes de trabajo (por ejemplo, desempeño y productividad en el trabajo) o en los entornos sociales (estimación de popularidad personal, posesión o no de características deseables de personalidad -honestidad o confianza-). Se considera que más del 80% de la población mundial se ve afectada por este fenómeno. A efectos prácticos viene a significar que si nos autoeváluasemos en una hipotética escala del uno al diez, la mayoría de las personas se valoraría con un siete o más, mientras que por contra muy poca gente se consideraría un cinco o menos, lo cual no tiene ningún sentido estadístico.




¿Una predisposición innata?

El ser humano tiene limitaciones al procesar la información, lo que en muchas ocasiones lleva a un análisis tendencioso de la misma. Por ejemplo, los humanos minimizamos el tiempo que empleamos para analizar información personal negativa y, cuando lo hacemos, pensamos que tiene fallos y restamos importancia a todo aquello que la fuente pueda decir. También se tiende a recordar que el rendimiento que se ha tenido al realizar una actividad en el pasado ha sido mucho mejor de lo que realmente fue. Atribuimos nuestros éxitos a nuestras características personales, mientras que tendemos a justificar los fracasos mediante causas externas. Quitamos importancia a los fallos, realzamos los éxitos y cuando todo sale mal tenemos una facilidad innata para echar la culpa a causas externas. Subestimamos la posibilidad de sufrir cáncer o de tener un accidente automovilístico. Sobreestimamos nuestra longevidad, nuestras posibilidades laborales. En resumen, somos más optimistas que realistas, pero olvidamos los hechos.

Este fenómeno que queda perfectamente explicado en la siguiente charla TED de la neurocientífica Tali Sharot, del Instituto de Neurología de la escuela universitaria de Londres, quien estudia desde hace tiempo este fenómeno.




Entre otras cosas Sharot nos explica que somos optimistas sobre nosotros mismos, somos optimistas acerca de nuestros hijos, somos optimistas sobre nuestras familias, pero no somos tan optimistas acerca del tipo de al lado, y somos algo más pesimistas sobre el destino de nuestros conciudadanos y de nuestro país. Pero el optimismo personal acerca de nuestro propio futuro permanece con insistencia. Y esto no quiere decir que pensemos que las cosas saldrán bien por arte de magia, sino que tenemos la habilidad única de hacer que así suceda.

Curiosamente ese visión polarizada de nuestra realidad no se limita a nuestras habilidades y aptitudes, sino que se también se extiende a nuestras pertenencias. Valoramos más lo que es nuestro, sea o no una realidad objetiva. No importa lo que sea: una prenda de ropa, un coche o incluso una casa. En el momento en que un objeto pasa a nuestra propiedad, sufre una transformación. El simple hecho de escogerlo y asociarlo a uno mismo hace que incremente subjetivamente su valor inmediatamente, y ese valor se incrementa cuanto más tiempo esté vinculado con nosotros. 

La predisposición al optimismo ha sido observada en muchos países diferentes, en culturas occidentales, en culturas no occidentales, en mujeres y hombres, en niños, en personas mayores. Está bastante extendido. Pero la pregunta es, ¿es esto bueno para nosotros?. La realidad es que sin la predisposición al optimismo, estaríamos todos un poco deprimidos. Las personas con depresión leve, no tienen una predisposición optimista cuando miran al futuro, son relativamente precisas en la predicción de acontecimientos futuros. En realidad son más realistas que las sanas. Sin embargo, las que sufren depresión severa tienden a estar sesgadas hacia el pesimismo. Por lo que tienden a esperar que el futuro sea peor de lo que resulta ser al final.

Esto quiere decir que el único grupo humano que parece inmune a ese "auto-engrandecimiento" sería el compuesto por las personas que están deprimidas y que tienen alto grado de ansiedad. Cuanto más grave sea la depresión, más probabilidades hay de que se subestimen. En otras palabras, en ausencia de un mecanismo neural que genere optimismo realista, es posible todos los seres humanos estuviésemos ligeramente deprimidos. Esto sugiere que la ilusión de superioridad y el sesgo optimista pueden ser en realidad mecanismos de protección que protegen nuestra autoestima.





El análisis realista del entorno no es necesariamente una característica del funcionamiento psicológico “normal”, sino que lo normal sería, justamente, interpretar la información social de manera sesgada. En este sentido, y dadas las consecuencias positivas que tienen los sesgos para la construcción de la propia imagen, cabría esperar que también estuvieran vinculados con otras dimensiones del funcionamiento psicológico relacionadas con el bienestar individual, tales como la satisfacción con la propia vida o la propia felicidad. Así, por ejemplo, una persona que presente un marcado optimismo puede pensar que le ocurrirán más eventos positivos que negativos y mostrar con ello un mayor bienestar general; una persona con ilusión de invulnerabilidad puede llegar a tener la percepción de que le ocurrirán menor cantidad de eventos negativos, siendo posiblemente una persona más satisfecha con su vida.

Los peligros de no ser conscientes del sesgo

El optimismo cambia la realidad subjetiva. Las expectativas que tenemos del mundo hacen que cambie la forma en que lo vemos. Pero también cambia la realidad objetiva. Actúa como una profecía autocumplida. Experimentos controlados han demostrado que el optimismo no está solo relacionado con el éxito, sino que favorece el éxito. El optimismo nos lleva hacia el éxito en los estudios, los deportes o la política. Es tentador especular con que el optimismo ha sido seleccionado por la evolución, precisamente porque, las expectativas positivas mejoran nuestras probabilidades de supervivencia. Para avanzar tenemos que ser capaces de imaginar realidades alternativas: algunas de ellas mejores que nuestra realidad actual, y tenemos que creer que podemos lograr esas metas. La naturaleza optimista nos ha ayudado a progresar como especie, pues un punto de osadía es imprescindible en cualquier innovación. Sin optimismo, nuestros antepasados tal vez nunca se habrían aventurado lejos de sus tribus.

                 

Pero por supuesto existen inconvenientes y sería estúpido de nuestra parte ignorarlos. Es de prever que un exceso de optimismo conduce a una extinción rápida de aquellos individuos que creen que podrán volar con un par de alas atadas a los brazos al lanzarse por un acantilado. El sesgo optimista nos ayuda a tomar riesgos y riesgos importantes de cara a la adversidad, pero también es responsable de convencernos de que fumar va a matar a otra persona y no nosotros. También podemos pensar que contratar un seguro de salud es una pérdida de dinero, ya que rara vez hemos estado enfermos, o justificaríamos el no llevar una dieta equilibrada a pesar de tener antecedentes familiares de problemas cardíacos.

Demasiados supuestos positivos pueden conducir a errores de cálculo desastrosos, por ejemplo hacen menos probable aplicar protector solar o abrir una cuenta de ahorros. Esos supuestos en exceso optimistas también nos hacen más propensos a apostar en una mala inversión. El optimismo no realista puede llevar a un comportamiento peligroso, al colapso financiero o a una planificación deficiente. Según los psicólogos, esta tendencia a infravalorar los riesgos podría estar detrás de fenómenos como las burbujas inmobiliarias o la falta de previsión ante las catástrofes naturales, de modo que conocer esta limitación de nuestro cerebro puede resultar muy útil.




La clave es el conocimiento. No nacemos con un entendimiento innato de nuestras predisposiciones. Deben ser identificadas a través de la investigación científica. Pero la buena noticia es que ser consciente de la predisposición al optimismo no destruye la ilusión. Es como las ilusiones visuales, entenderlas no las hace desaparecer. Y esto es bueno porque significa que podríamos encontrar un equilibrio, cumplir los planes y las reglas para protegernos del optimismo no realista, pero al mismo tiempo permanecer esperanzados. Y el primer paso es entender que el sesgo existe.



domingo, 3 de marzo de 2013

La curva del Gran Gatsby y la movilidad social


La idea de la igualdad de oportunidades y de que todo el mundo pueda triunfar si lo desea con independencia de su procedencia es una aspiración deseable para toda sociedad. Una sociedad ideal es aquella en la que el destino de los hijos no está determinado por los orígenes de sus padres, una sociedad en que las oportunidades recibidas dependen de nuestras habilidades y nuestros logros, y no de la fortuna o contactos de nuestra familia.

                      


Cuando hablamos de movilidad social nos referimos a la facilidad con la que una persona puede subir o bajar en la escalera socioeconómica de un país. Una sociedad inmóvil es una sociedad que no premia el esfuerzo ni penaliza la desidia. Es una sociedad donde nuestro destino se ve predeterminado por la posición económica de nuestros padres. Por otro lado, una sociedad móvil es una sociedad en donde todos, sin importar la posición económica en la que nacen, tienen la oportunidad de progresar. Es una sociedad en la que el talento y el trabajo son más importantes que las conexiones familiares, una sociedad en la que prima la meritocracia. ¿Vivimos en sociedades en las que prima la meritocracia y en las que cualquier ciudadano puede progresar si dispone de las habilidades necesarias?.  

La curva del Gran Gatsby

La "curva de Great Gatsby" es el nombre que Alan Krueger (asesor económico de Barack Obama) dio a la relación entre la desigualdad de ingresos y la movilidad social al describir el trabajo de Miles Corak. En el eje horizontal de dicha curva tendríamos el coeficiente de Gini, una medida de la desigualdad. En el eje vertical tendríamos la elasticidad intergeneracional de ingresos, esto es, la fracción del ingreso que en promedio se transmite entre generaciones. En otras palabras, resume en un sólo número el grado de movilidad generacional de los ingresos en una sociedad. Un coeficiente de elasticidad igual a cero indica una situación de completa movilidad intergeneracional. En cambio, cuando es distinto de cero, el ingreso promedio de los hijos depende en alguna medida de los ingresos que tenían sus padres. Si el valor es igual a 1, la situación es de completa inmovilidad porque la posición económica de los hijos en la distribución del ingreso está completamente determinada por la posición de su padre. 





Como podemos observar en algunos lugares, como Estados Unidos y Reino Unido, alrededor del 50% de las diferencias de ingresos entre generaciones son atribuibles a diferencias en la generación anterior (en otras regiones como la igualitaria Escandinavia, el número es inferior al 30% o incluso el 20%).





En general en los países de la OCDE la movilidad social es alta en el norte de Europa y más baja en el sur, destacan claramente en el plano negativo Estados Unidos y el Reino Unido con niveles de movilidad social inferiores a los de países como Pakistán. Una evidencia que deja claro que Estados Unidos está bastante lejos de ser realmente "la tierra de las oportunidades" y que además cuestiona creencias generalizadas en ese país como que "cualquiera puede triunfar si lo intenta" o que los ricos suelen merecer sus fortunas ya que han sido conseguidas con esfuerzo y en base a sus habilidades personales. 

Porcentaje de gente que está de acuerdo en que los ricos de su país de origen merecen su fortuna
                

La realidad es que en Estados Unidos los individuos con movilidad ascendente se dan más que en el viejo continente, pero también se empobrecen con más rapidez cuando la movilidad es descendente. El modelo europeo ofrece una mayor seguridad contra los riesgos sociales a los ciudadanos con rentas bajas, situación posibilitada por sus sistemas redistributivos de progresividad fiscal.

Observamos las mismas tendencias si analizamos la probabilidad de que los varones nacidos en el quintil más bajo (el 20% de la población con ingresos menores) se queden en él toda su vida.


Y un fenómeno similar se da al observar la probabilidad de que esos mismos hombres pasen al quintil más alto (o sea, al 20% de la población con ingresos mayores). En este caso, como en el anterior, únicamente disponemos de la comparativa entre Reino Unido y Estados Unidos respecto a los países escandinavos (los más móviles socialmente del planeta, de hecho el mejor ejemplo de movilidad social conocido en el mundo occidental ha sido el sueco, sobre todo entre los años treinta y setenta del siglo pasado).



Recientemente el New York Times dedicó un magnífico artículo al estudio de la movilidad social en Estados Unidos. Como es costumbre, el viejo sur es donde la movilidad social es peor, a muchísima distancia. Otro aspecto a destacar es que la dispersión geográfica de las familias de bajos ingresos afecta muchísimo la movilidad social: si una área metropolitana tiene un elevadísimo nivel de segregación entre barrios por nivel de renta, la movilidad social cae en picado. La política de vivienda de una región tiene un peso realmente tremendo en la movilidad social de sus habitantes, igual que el acceso al transporte público. Si realmente nos preocupa que el hijo del obrero llegue a prosperar debemos  asegurar que vive en un barrio con gente de varios niveles de renta, no sólo otra familias con pocos ingresos. La distribución geográfica de la pobreza es crucial.




¿Qué influencia tienen nuestros antepasados en nuestra situación económica actual?

La historia de una familia tiene grandes efectos que persisten durante enormes lapsos de tiempo. Influyen los padres, pero también lo hacen los abuelos y los  bisabuelos. 


En un reciente estudio que examinaba a los suecos prósperos se encontró que los apellidos aristocráticos aparecen en las profesiones de élite con una frecuencia casi seis veces mayor que la sería esperable dada su distribución en el conjunto de la población. Incluso en la ejemplar Suecia, la condición social de la familia se transmite de generación en generación a través de las generaciones y los siglos.

En España científicos de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) han demostrado que las personas con apellidos poco frecuentes tienden a tener un nivel socioeconómico mayor que aquellas que ostentan otros más comunes. Considerando profesiones de prestigio como la medicina o la abogacía, si agrupamos por un lado al 10% de la población con los apellidos menos frecuentes y por otro el 10% de la población con apellidos más comunes, observamos que el número de personas con esas profesiones de prestigio y apellidos poco frecuentes es más de un 45% superior a lo que debería ser si no existiese “sesgo” entre apellidos y nivel social. Los investigadores también encontraron la relación inversa, es decir, de las profesiones prestigiosas el número de personas que las ejercen y que portan apellidos comunes es un 20% menor que en otras profesiones. En resumen: hay menos García, Pérez, López y otros apellidos comunes entre la personas con mayor estatus social que lo que debería observarse si no existiera el sesgo detectado.



Estudios similares se han replicado con idénticas (o incluso más acusadas) conclusiones en el Reino Unido, por ejemplo allí la introducción de la educación secundaria universal apenas ha afectado a las tasas de movilidad intergeneracional. 

Otro interesante estudio realizado en el Reino Unido analizando la movilidad social y desigualdad desde el siglo XIX hasta la actualidad nos deja una serie de conclusiones bastante claras: tanto los ricos como los pobres sufren una regresión a la media.  La educación obligatoria, la industrialización y el continuo progreso tecnológico probablemente facilitaron la convergencia. Las diferencias existentes en 1858 (primer año del que se obtuvieron datos) se han reducido significativamente cuatro generaciones después. Las familias más ricas están hoy día mucho más cerca de las familias más pobres. Es curioso, que la velocidad de convergencia haya permanecido relativamente constante, dado que factores como la educación obligatoria y generalizada o la sanidad universal no empezaron a funcionar hasta el siglo XX.

Imagen vía Politikon
Los efectos son aún más persistentes si se repite el análisis usando variables de nivel educativo (por ejemplo, las élites que estudiaban en Oxford y Cambridge). En resumen, la situación sin duda ha mejorado, pero todavía queda mucho para que se complete la regresión a la media. 
      
A pesar del mensaje optimista, la conclusión a extraer es que familia en la que nacieron nuestros antepasados hace siglo y medio aún tiene efectos sobre nuestro nivel de vida hoy en día. El análisis también sugiere que para un varón nacido en la mitad del siglo XIX, la probabilidad de que cualquiera de sus descendientes adultos a finales del siglo XX tenga un estatus elevado, en comparación con la probabilidad de tener un bajo estatus, es 32% más alta si su antepasado tenía alto estatus que si lo tenía bajo.





Un análisis de tres generaciones muestra que en tanto Estados Unidos como Gran Bretaña, el efecto de los ingresos altos (o bajos) en una generación dura por lo menos dos más. Sin embargo, también es posible romper los patrones de inmovilidad. Aunque las tasas de movilidad estadounidenses y británicos habían convergido hacia la mitad del siglo XX, el orden social de Estados Unidos era mucho más fluido que el de Gran Bretaña en el siglo XIX. El pasado tiene un estricto control sobre el presente. Sin embargo, en las circunstancias adecuadas, puede modificarse.




¿Cuál es la situación en España?

La movilidad social en España es mayor que en Reino Unido, Italia, Estados Unidos y Francia (tienen mayor correlación entre los ingresos de padres e hijos) similar a la movilidad social en Alemania y muy inferior a la de otros países como Canadá, Finlandia o Noruega. Si bien la movilidad entre clases se ha estancado en España desde los años sesenta


Actualmente en España, las posibilidades de remontar de clase social son las mismas que durante la industrialización de los sesenta. En la España de hoy en día hay un mayor número de directivos y funcionarios y menos campesinos y obreros que en la mitad del siglo XX. Pero, si en los ochenta había cuatro plazas de directivos, estas venían ocupadas por tres hijos de las élites y solo una por alguien de una clase más baja. Ahora hay ocho plazas y la relación es de seis a dos; en este sentido España es un país inmóvil. Los movimientos entre clases sí son frecuentes, pero no de largo recorrido y se producen en su mayoría entre clases limítrofes. 

Según la Encuesta de Condiciones de Vida que realiza la UE y que compara la situación socioeconómica de los hogares cuando los encuestados —de entre 25 y 59 años— eran adolescentes y la que tienen en la actualidad. De los adultos que crecieron en hogares españoles en los que había dificultad o mucha dificultad para llegar a fin de mes, el 49% sigue viviendo en la actualidad en estas circunstancias, mientras que solo un 7,3% logra llegar a fin de mes con facilidad. En situación de desahogo económico se encuentra el 23,4% de los adultos que pertenecían a hogares que llegaban a fin de mes con difidultades. El porcentaje alcanza el 44,7% cuando se analiza a aquellos que crecieron en hogares en los que se llegaba a fin de mes con facilidad.

                           

La igualdad de oportunidades tiene pues un largo camino por recorrer a juzgar por los datos del estudio que, además, revela que el nivel de formación educativa de los padres juega un papel determinante en las perspectivas de bienestar futuro de sus hijos. El 21,3% de los encuestados cuyo padre tenía educación secundaria de primera etapa o inferior está en estos momentos en riesgo de pobreza. El porcentaje duplica al de aquellos en riesgo de pobreza cuyo padre tenía estudios superiores (10,7%). Además de los adultos que crecieron en hogares con dificultades para llegar a fin de mes, un 18,9% ha conseguido tener una educación superior. En cambio el 47,2% en los adultos que crecieron en hogares que llegaban a fin de mes con facilidad o mucha facilidad tienen hoy educación superior.


¿Cómo moverse por la pirámide social?

Según el estudio de la OCDE para incrementar la movilidad social se entiende que es necesario fomentar el nivel educativo, aunque poniendo énfasis en mejorar el rendimiento de los alumnos con un nivel socio-económico más bajo. También comentan que la existencia de cuidado infantil temprano parece mejorar la movilidad social y el apoyo para mejorar la igualdad de acceso a la educación universitaria.

La educación es la gran barrera que impide que las mentes privilegiadas de las clases menos adineradas accedan al nivel más alto de la escala profesional, algo que acaba con la meritocracia para instaurar lo que el profesor de Ciencias Sociales de la Universidad de Cardiff, Philip Brown, bautizó en los noventa como parentocracia: “un sistema en que la educación que recibe un niño se corresponde con la riqueza y los deseos de sus padres, más que con sus habilidades y esfuerzo”.

Pero tampoco olvidemos que un sistema que se basa en premiar al mejor preparado no significa necesariamente que sea el más justo, porque no todos tienen las mismas oportunidades de acceder a una buena educación.

¿Quién tiene más mérito, el que saca un 10 y siempre lo ha tenido todo de cara o el que saca un 8 viniendo desde el arrabal?. Incluso se sabe que por ejemplo en Alemania los profesores recomiendan a los niños de familias de clase baja que hagan el bachillerato más raramente que a los niños de “buena familia”, aunque hayan obtenido las mismas notas.



Los trabajos mejor pagados, siguen estando dominados por gente que ha crecido en familias adineradas. Solo una minoría de la población ha estudiado en escuelas y universidades privadas, pero las élites están dominadas por esa gente. En el Reino Unido 75% de los jueces, el 70% de los directores financieros, el 45% de los altos funcionarios o el 55% de los principales periodistas han estudiado en escuelas privadas. Los grandes despachos de abogados, las grandes empresas financieras, la función pública, tienden a centrar de forma muy intensa sus contrataciones en ese puñado de prestigiosas universidades. 

El llamado networking, los contactos, son una forma de nepotismo que tiene un peso extraordinario a la hora de cubrir los puestos más relevantes, tanto públicos como privados. Los que vienen de abajo tienen una larga serie de obstáculos que en la práctica les hace muy difícil aprovechar las oportunidades que se llevan quienes, desde niños, han recibido una educación de superior calidad. Y es que la razón por la que mucha gente quiere ir a Oxford o a una escuela de negocios reputada no es la educación en sí, sino los contactos que pueden hacer allí. Una red de contactos sociales que luego se reproduce a nivel profesional. Y en el futuro a quién conoces es tan importante como qué haces en la vida (se estima que el 56% de las personas que buscan un empleo lo encuentran gracias a su red de contactos, y que el 80% de las ofertas de trabajo no se publican). 

Y es que como hemos podido observar todavía en pleno siglo XXI hay mucho camino que recorrer en lo relativo a la igualdad de oportunidades y la meritocracia,  y muchas veces la única manera de escalar socialmente es sacar partido al estatus social.