domingo, 16 de mayo de 2010

Una crisis de evasión de impuestos y economía sumergida

El país con una mayor proporción de economía sumergida respecto a su PIB es Grecia, en Atenas, en los suburbios ricos al norte de esta ciudad sólo 324 propietarios reconocen en sus declaraciones de la renta poseer piscina, cuando según las fotos de satélite de la zona existen más de 16.000 piscinas. Es sólo un ejemplo de la magnitud de la situación. El siguiente país en Europa es Italia, luego Portugal y España. Uno de los principales problemas de estos países es la evasión de impuestos, mucho mayor que la que se da en otros países desarrollados, y la cual produce enormes déficits en sus sectores públicos.

Estamos ante un problema generalizado que sin duda requiere una mayor concienciación social para acabar con el problema, que provoca, entre otras cosas, que España sea uno de los países con más déficit de la Unión Europea.

¿Cuánto mide el mercado negro?



Hay expertos que sí han cuantificado una realidad cada vez más patente. El profesor Friedrich Schneider, del departamento de Economía de la Universidad de Linz, cuyos cálculos son aceptados internacionalmente, es uno de ellos.

Schneider mide desde hace años el peso de la economía informal sobre el PIB a través de aproximaciones, teniendo en cuenta indicadores con un efecto directo en ella (como la carga fiscal, peso de la regulación...) y otros que en los que se perciben las actividades 'en negro' (porcentaje de liquidez, horas oficiales de trabajo, etc.).

En Europa, sólo Portugal (19,7%), Italia (con 22,2%) y Grecia (un 25,2%) quedarían por encima de España Según sus estimaciones, la crisis ha sumergido un poco más la economía española (que en 2008 llegó a su punto más bajo de la década, un 18,7% del PIB, pero en 2009 aumentó hasta el 19,5%, y en 2010 alcanzará el 19,8%). El resto de países europeos, con unos niveles más bajos, han tenido un comportamiento parecido. "Con el inicio de la crisis mundial, la economía sumergida ha crecido", explica el profesor. La media de la OCDE (teniendo en cuenta sólo 21 países) se situaría este año en el 14% del PIB, frente al 13,3% de hace un par. En Europa, sólo Portugal (19,7%), Italia (con 22,2%) y Grecia (un 25,2%) quedarían por encima de España.

Hay quien encendió la luz de alarma por este fenómeno hace varios meses. En 2008, los técnicos de Hacienda ya avisaron de que podía haber unos 200.000 millones de euros ocultos. Claro que, si en un primer momento de la recesión fueron las facturas de IVA y el pago de impuestos de sociedades los principales puntos negros, ahora se han sumergido más actores y es la contratación bajo cuerda una de las prácticas que más se extiende.

Relación entre desempleo y economía sumergida



Si se compara la Encuesta de Población Activa con el registro de afiliados a la Seguridad Social hay una brecha de más de un millón de trabajadores 'en negro'

Si se realiza un cálculo no muy ortodoxo, comparar el número de ocupados de la Encuesta de la Población Activa (correspondiente al tercer trimestre de 2009) con la media de afiliados a la Seguridad Social en esos meses, la brecha de personas entre una y otra estadística (los que trabajarían 'en negro') es de 1,01 millones de personas.

Si el 20% de la población activa está en paro, si el número de desempleados se ha disparado un 124% (más del doble) en dos años, ¿cómo es posible que el gasto de los hogares apenas haya descendido un 5%?. José María Mollinedo, secretario general de los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), añade más datos: "En España, uno de cada cinco trabajadores está en situación irregular y uno de cada cuatro euros es en negro".

Se estima que la economía sumergida roba al Estado unos 90.000 millones de euros de recaudación. Si se consiguiera reducir en 10 puntos su peso sobre el PIB, para equipararla a Europa, las arcas públicas ingresarían 38.000 millones, 25.0000 millones de los cuáles serían por vía impuestos. Para calibrar la magnitud de esa cantidad hay que considerar que el recorte previsto por el Gobierno para 2010 y 2011 -bajada salarial a funcionarios incluida- supondría un ahorro 15.000 millones de euros (de los 120.000 millones de euros que tenemos de déficit).

¿Por qué aquí?, ¿por qué en España es tan grande la economía sumergida? Una de las razones más evidentes es que la recesión aquí es más severa que en otros países, pero también influyen otras variables, ya que tradicionalmente hemos tenido niveles muy elevados. Existe una aversión cultural a pagar al fisco: de acuerdo con el informe del Instituto de Estudios Fiscales sobre las actitudes de los españoles sobre los impuestos, cada vez más contribuyentes justifican el fraude, sobre todo por causas económicas.

Es un problema cultural y social, no económico. La mentalidad en España y el resto de países que están en el punto de mira es la defraudación. Cuando se habla de fraude fiscal solemos pensar en esas grandes fortunas que se llevan su dinero a paraísos fiscales. Pero pagar unos millones en B para comprar un piso, pagar en negro a la persona que limpia la casa o llevar el coche al taller y no querer factura, también es defraudar a Hacienda. La gran diferencia entre España y los países del sur de Europa, respecto a un país nórdico, es que en este último, si alguien se jacta de que ha conseguido defraudar a Hacienda, su propio vecino le denuncia, en cambio por estos lares se le aplaude. El 43% de los españoles justifica el fraude fiscal y basa su opinión en que son las circunstancias las que obligan a defraudar para salir adelante (el 34%) o en que lo normal es evadir los impuestos (el 9%), según el Instituto de Estudios Fiscales (IEF).

Quizás deberíamos concienciarnos en que si queremos exigir servicios públicos "europeos" debemos tener obligaciones fiscales "europeas". El problema, no es de cuatro, es de una mayoría de la sociedad que aplaude al que le roba, sea el que se cuela en el metro o el corrupto que gana las elecciones año tras año. De todos modos, la economía sumergida sirve ahora -junto a la familia como apoyo social- como colchón para que no haya disturbios por un 20% de paro.

Sectores clave de la economía sumergida

Pese a la caída del mercado inmobiliario, este sector sigue estando a la cabeza de la economía sumergida. En la compra-venta de viviendas es una práctica común que se escriture por debajo del valor real que se ha pagado por el inmueble. También existe fraude, aunque en menor medida, en los alquileres donde no media ningún contrato.

Otro de los focos está en las pequeñas empresas, ya que en la mayoría de los casos sus cuentas no tienen que ser auditadas.

La hostelería, el turismo y la industria, así como la agricultura, contribuyen también de forma directa, en muchas ocasiones, a engrosar las cifras de la economía sumergida.

Especialmente en lo que se refiere a la venta ambulante y a la contratación de mano de obra irregular, sobre todo de inmigrantes que no encuentran otra forma de subsistir más que aceptando cobrar en negro.

Ahorrarse el IVA de una factura a cambio de no tener garantía alguna. Este fraude es doble, pues Hacienda no ingresa el IVA y tampoco recibe nada de los ingresos del que no da la factura, que oculta así sus rendimientos.

Facturas falsas. El problema contrario. Quienes están en módulos generan facturas falsas para incrementar artificialmente las desgravaciones de otros y obligar a Hacienda a devolver un IVA que nunca se pagó

Trabajadores sin alta. El empresario que no da de alta a un trabajador se ahorra las cotizaciones sociales y además puede tener ingresos que no declara, pues no se le estiman los rendimientos de ese trabajador.

Ayudas y subvenciones indebidamente cobradas. Bajas fraudulentas. Trabajar mientras se cobra el paro. Pensiones cobradas sin razón. Corrupción a raudales en todo lo que supone dinero gratis y sin contrapartida

Ocultación de capitales para evitar que se detecten rendimientos y patrimonios. Esto es especialmente notorio en herencias.

Empresas tapadera para absorber los beneficios de otra, o empresas fantasma que permitan acomodare los ingresos y gastos de otras reales

Tampoco hay que perder de vista la venta de vehículos, y dentro de ellos, los de alta gama. En periodos en los que bajan las matriculaciones, curiosamente se produce, a veces, el efecto contrario en coches de lujo. Es una de las vías utilizadas para dar salida al dinero procedente de la economía sumergida y que se convierte, a su vez, en motor del fraude.

Fuente: Elaboración propia, expansion
, fraudefiscal

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