domingo, 13 de marzo de 2011

Habilidades esenciales que no aprendemos en el colegio



"Lo que quiero es ver que el niño persigue el conocimiento, y no que el conocimiento persigue al niño" [George Bernard Shaw]

En pleno siglo XXI saber leer una novela y obtener la pendiente de la tangente ya no es suficiente. Nuestro modelo educativo no se ha modificado demasiado durante los últimos 100 años. Básicamente el mismo esquema de escuela que existía a principios del siglo pasado, sigue vigente hoy en día. Se valora demasiado la memoria, de hecho la mayoría de las buenas calificaciones se obtienen tras memorizar datos, sin importar si luego sabemos relacionarlos entre sí. El colegio, en un mundo donde el conocimiento está a un click de nuestros dedos, no debería ser tanto un lugar donde transmitir datos como un lugar donde nos enseñen a fomentar la capacidad de jerarquizar conocimientos, relacionarlos entre sí y descartar fácilmente los que carecen de sostén.


¿Qué importancia puede tener hoy en día saber la fórmula de las ecuaciones de segundo grado? Esa fórmula la van a tener en menos de medio segundo a su alcance. Sin embargo, puede ser mucho más interesante que trabajen sobre la historia de esa ecuación, que sepan dónde buscar, qué fuentes son las fiables, cómo separar el grano de la paja, cómo abordar una investigación y finalmente, cómo redactarla, transmitirla y presentarla. Debería ser un lugar en el que además de transmitir conocimientos nos proporcionase las herramientas necesarias para pensar mejor y ser capaces de afilar y desarrollar nuestro espíritu crítico. Nuestra forma natural de aprender es la comprensión. ¿Por qué entonces el alumnado se dedica a repetir o reproducir contenido?. Debemos de ejercitar la memoria para acordarnos de aquello que comprendimos, no para repetir literalmente lo que no comprendimos.

Hoy en día hasta el mejor de los profesores o centros se tiene que enfrentar a todo un mundo de opciones que hay en internet. Antes se iba a la escuela y se aprendía del maestro la materia correspondiente, era el que más sabía sobre algo de un tema. Aunque no fuera así, no había forma de demostrarlo. Hoy en día eso es imposible. Es muy fácil que alguno de los alumnos busque información sobre lo que ha dicho y la cuestione con razón. Actualmente es necesario saber moverse a través de la ingente cantidad de información que nos proporcionan los medios digitales, discriminar información relevante, detectar estadísticas erróneas, saber interpretar gráficos, extrapolar, conocer que una predicción tiene un grado de incertidumbre... El colegio debe transformarse en el lugar donde se va a aprender a investigar y a crear. Si estamos de acuerdo en que la investigación y el desarrollo serán el futuro, no podemos seguir formando generaciones de jóvenes pasivos, cuya definición de una buena clase y profesor sea la de aquel que nos hacía tomar los mejores apuntes. Al colegio no se va a copiar, se debería ir a crear, a pensar, deberían implantarse planes y métodos de enseñanza novedosos. No les podemos pedir a toda una generación de niños que se van a criar con Facebook, Youtube, PDAs, eBooks, o la Wikipedia, que vayan a una clase del siglo XIX a tomar apuntes. ¿De qué sirve exigir en el examen académico la fecha exacta de nacimiento y muerte de determinado autor? ¿Ese dato es tan importante como para considerarlo eje central del proceso educativo?



En la era de la información, los jóvenes no tienen ningún problema para “encontrar” información, pero sí lo tienen para “interpretarla”. El hecho de que tendemos a creer primero y a hacer preguntas después es muy peligroso en la era de Internet, en la que cualquiera, incluso gente sin la debida preparación, puede publicar cualquier cosa. Sin embargo, ciertos estudios revelan que los adolescentes con frecuencia aceptan como verdadero todo lo que leen en Internet. La inmensa mayoría de la gente, aunque haya pasado por la escuela o incluso la universidad, carecen de cosas básicas. No de conocimientos, sino de actitudes como ser curiosos y tener sentido crítico. No vale cambiar la fe en la Biblia por la fe en Darwin. Quien lo hace sigue teniendo carencias, porque ha cambiado una fe por otra. Se trata de tener herramientas para ser crítico con las propias creencias. La educación en la enseñanza reglada es insuficiente. No atiende a lo esencial: es imprescindible que la persona formule hipótesis, mida, experimente, tenga inquietudes... La enseñanza se limita a una repetición de datos, hechos, nombres, cifras... Pocos profesores enseñan a razonar o a pensar críticamente, y muy pocas veces se estimula la creatividad, la curiosidad y las inquietudes del alumno.



Se impone una revolución en los conocimientos generales que se imparten en los centros educativos. Es importante que sepamos resolver ecuaciones de segundo grado, que memoricemos los elementos de la tabla periódica o que sepamos recitar la declinación de un verbo en latín antiguo. Pero tan o más importante es que aprendamos a aprender, desarrollar y mantener viva una actitud crítica y creativa, que sepamos qué derechos tenemos como ciudadanos o cómo aplicar las matemáticas a nuestros problemas cotidianos... Veamos algunos de estos puntos con más detalle:

PENSAMIENTO CRÍTICO

Sin ninguna duda el punto de mayor importancia, el pensamiento crítico es una actitud intelectual que analiza la consistencia de los razonamientos, opiniones o afirmaciones. La inteligencia y el conocimiento que se posean no implican forzosamente que se pueda tener un razonamiento o pensamiento crítico. Hasta el mayor de los genios puede tener las más irracionales creencias o las más disparatadas opiniones.

La filosofía es una base fundamental para desarrollar pensamiento crítico, pero ¿de qué sirve si solo se potencia memorizar cómo pensaban otras personas?. La escuela debería contribuir al perfeccionamiento del razonamiento y juicio crítico en el alumno, con la meta última de formación de personas libres, autónomas y críticas. Resulta sorprendente que con frecuencia se hable de la necesidad de formar individuos críticos y que, contradictoriamente, casi no existan estudios ni propuestas educativas que aborden este aspecto con claridad y profundidad. Tener pensamiento crítico, por un lado implica la posesión de conocimientos, la posibilidad de razonar convenientemente, pero por otra parte, también requiere de la disposición a considerar los problemas de manera reflexiva. El desarrollo del pensamiento crítico no sólo implica conocimientos o habilidades cognitivas, sino también actitudes y valores: saber escuchar y debatir, el respeto y la tolerancia ante posturas diferentes a la propia, o la asertividad en la comunicación. No basta con dejar estas habilidades en el nivel de "buenas intenciones", sino hay que concretarlas en la enseñanza y abordarlas sin apartarlas del contenido de la materia.

Un pensador crítico es aquel que:
  • Está informado: busca información fidedigna, de primera mano.
  • Analiza las situaciones; es reflexivo, más que impulsivo y toma decisiones razonadas.
  • Se forma un criterio propio ante los acontecimientos, no es un simple eco de los demás.
  • Sabe escuchar y entender los diferentes puntos de vista cuando hay un conflicto o una diferencia de opinión.
  • Es escéptico: desconfía del rumor y de la información proveniente de fuentes dudosas.
  • Es crítico en el sentido positivo del término, no simplemente "criticón".

No creo que haga falta explicar lo importante que sería ser capaz de formar personas con esas capacidades en nuestra sociedad. Los buenos pensadores críticos están normalmente mejor equipados para tomar decisiones y resolver problemas comparados con aquellos que carecen de esta habilidad. Con gran frecuencia los argumentos más persuasivos son aquellos destinados a recurrir a las emociones más básicas como el miedo, placer y necesidad más que a los hechos objetivos. Por esta razón, es común encontrar en los argumentos más persuasivos de muchos políticos, telepredicadores o vendedores una intencionada falta de objetividad y razonamiento crítico. Un pensador crítico debe aprender a reconocer cuando las palabras no están encaminadas a comunicar ideas o sentimientos sino más bien a controlar lo que pensamos, sentimos, nuestra intención o elección y por tanto nuestro comportamiento.




El primer paso para llegar a ser un hábil y diestro pensador crítico es desarrollar una actitud que permita detenernos a pensar. Se trata de examinar el mayor número de ideas y puntos de vista diferentes y luego razonar cuáles son los puntos buenos y malos de cada uno de los lados. Plantearse hipótesis alternativas y entrenarnos para considerar opiniones opuestas es imprescindible.

En una sociedad donde el entretenimiento y la diversión se han convertido en fines a largo plazo, es con frecuencia difícil encontrar información sin sesgo u objetiva respecto a un tema. Por ejemplo, los medios de masa han encontrado una forma de expresión que se vende muy bien y se atreven a aventurar situaciones hipotéticas sin pruebas porque dicha situación sería de gran interés emocional para el público. Es usual ver periodistas o políticos manipulando y distorsionando según sus intereses. Un pensador crítico debería buscar fuentes de información que sean creíbles, precisas y sin sesgo.

ALFABETIZACIÓN Y CULTURA ESTADÍSTICA

Otra habilidad muy relacionada con el punto anterior sería conocer y comprender los principios fundamentales de probabilidad y estadística. Adquirir una correcta cultura estadística facilitaría la interpretación y comprensión del material gráfico e informativo que actualmente generan los medios de comunicación en periódicos, televisión e Internet. Implica tener la capacidad de evaluar críticamente todo tipo de material estadístico con el objetivo de potenciar y mejorar la comprensión de números y cifras.

Nos aterrorizan los atentados suicidas o volar en avión pero no cruzar el paso de cebra de una ciudad grande (donde porcentualmente fallecen más personas que en atentados suicidas o en vuelos comerciales). La sociedad actual está fundamentada en la toma de decisiones basada en información, los ciudadanos necesitan una solida comprensión de estadística básica para tomar decisiones correctas. Los números pueden hacernos creer una u otra cosa. Todo depende de cómo se presenten. Los promedios, las relaciones, tendencias y gráficos que uno ve no son siempre lo que parecen. Para ser inmunes a estas manipulaciones, sólo nos queda instruirnos lo máximo posible en matemáticas. Y también leer con mucha atención la información que nos ofrecen. Veamos algunos ejemplos:

  • La técnica del muestreo es la espina dorsal de la mayor parte de las estadísticas que nos encontramos. Si la muestra es lo suficientemente extensa y bien seleccionada, representará al conjunto con bastante aproximación en la mayoría de los casos. Si no es así, puede ser menos precisa que una hipótesis sensata. Para que un informe basado en una muestra tenga valor, debe utilizar una muestra representativa, donde se hayan eliminado todos los posibles factores de influencia. Aunque la mayoría sabe que un sondeo de mil personas es más fiable que un sondeo de cien personas tendemos a olvidarlo a la hora de evaluar problemas cotidianos. Por ejemplo: "creo que este tratamiento funciona porque me ha curado a mí y a cinco personas más que conozco directamente", este hecho, analizado estadísticamente, no es relevante, aunque nuestro cerebro considere que sí lo es. Que otra persona haya nacido el mismo día que nosotros en una fiesta donde sólo hay 50 personas nos puede parecer una coincidencia a tener en cuenta, pero matemáticamente está dentro de la media. Jugando con muestras pequeñas o mal seleccionadas se puede obtener cualquier resultado imaginable. No es lo mismo 5 puntos con un error medio de ±1 que 5 puntos con un error medio de ±10. Si no sabemos cómo se ha hecho un estudio estadístico no podemos valorar sus resultados. ¿Hay un sector de la población que no está representado en la muestra? ¿Hay alguna opción que no se contempla en el cuestionario? ¿Algún factor que no se ha tenido en cuenta puede haber afectado los datos?. Los tamaños de una muestra pueden ser demasiado pequeños para extraer conclusiones significativas, y las muestras pueden estar sesgadas. La formulación de una pregunta de una encuesta puede introducir un sesgo, por lo que incluso puede ser utilizada intencionadamente para producir un resultado sesgado.
  • Como destaca Darrell Huff en su libro "Como mentir con estadísticas" el tratamiento de los promedios da lugar a infinidad de confusiones y malas interpretaciones. Es un truco utilizado con mucha frecuencia, a veces de forma inocente y otras veces de forma premeditada. Cuando nos dicen que algo es un promedio, no sabemos todavía gran cosa del mismo, a menos de que pueda averiguar de qué promedio se trata: media, mediana o moda. Así por ejemplo cuando leemos que según datos del INE el salario medio de los españoles es de 19.600€ deberíamos mirar más allá de ese dato y averiguar de qué tipo de promedio estamos hablando. Si observamos con detenimiento la gráfica inferior que ilustra la distribución salarial en España vemos que exactamente la media es de 19.600€ pero ese valor se ha obtenido de sumar todos los ingresos y dividir la suma por el número de personas, no parece la mejor medida representativa en un país donde la igualdad social y salarial es muy mejorable. Si miramos más allá en cambio observamos que la moda es de 14.400€ (el salario más frecuente y que más se repite en España) y la mediana 15.700€ (representa el percentil 50, un 50% de los españoles cobra más de esa cifra, y el otro 50% cobra menos), sin duda una diferencia de peso que es importante destacar.


  • Las gráficas facilitan una ilusión de objetividad que es fácilmente explotable desde el engaño. Gráficas sin números o leyendas claras para interpretar los resultados pueden manipular la impresión de las audiencias pero no son, confiables ni válidas. Debieran ser proporcionales, correctas y completas pero a veces se publican cortadas, truncadas, parciales y no proporcionadas. Bien usadas son útiles y atractivas. Mal usadas manipulan o falsean resultados


  • Correlación no es lo mismo que causalidad. Este error es quizá uno de los más frecuentes en la vida cotidiana. Por ejemplo, si una estadística indica que los negros tienen peor rendimiento académico, ¿hemos de concluir que los negros son menos inteligentes que los blancos? La correlación es acertada, pero no lo es la causalidad: cuando los negros disponen de las mismas oportunidades que los blancos, su rendimiento académico es equiparable.

FOMENTAR LA CREATIVIDAD Y LA INNOVACIÓN

En un mundo cada vez más sofisticado y especializado, ya no necesitamos millones de obreros con idénticas aptitudes, pero nuestro sistema los sigue formando. Necesitamos individuos capaces de generar valor en sus actividades, y la creatividad junto a la capacitación son las aptitudes fundamentales necesarias para generar ideas originales que tienen valor. En un mundo en donde no sabemos qué va a pasar la creatividad nos permite adaptarnos.

Sir Ken Robinson, líder reconocido a nivel mundial en el desarrollo de la creatividad, innovación y recursos humanos preconiza un sistema educativo que enseñe a innovar. En la charla TED que enlazo más abajo expresa sus ideas sobre la creatividad del ser humano, desde la niñez, y el efecto que la educación tiene sobre ese potencial creativo, como un proceso negativo que mata la creatividad. En una entretenida exposición exhorta a crear un sistema educativo que cultive la creatividad. Sostiene que los niños son creativos y no les importa equivocarse, se atreven hasta con lo desconocido. Pero el sistema educativo les mata la creatividad, porque no se admite el error. Todo el sistema está basado en la prohibición y la corrección del error, cuando lo que debería realizarse es estimular constantemente las inquietudes y la imaginación de los alumnos. Según Robinson se aprende a ser creativo como se aprende a leer.


El pensamiento divergente es una capacidad esencial dentro de la creatividad, es la habilidad para poder pensar diferentes soluciones para un solo problema o pregunta. Según Ken Robinson en una prueba de pensamiento divergente realizada a 1500 niños de preescolar el 98% de los niños obtuvieron la calificación en donde uno es considerado un genio en pensamiento divergente. Cinco años después le realizaron la misma a los mismos niños y solo el 50% obtuvo la calificación genio.

NETWORKING, EL VALOR DE LOS CONTACTOS

El Networking es una actividad metódica y sistemática que consiste en buscar contactos con otras personas, establecer relaciones y mantenerlas a largo plazo. Todo ello con la intención abierta de ayudarse y obtener ventajas mutuamente. Un buen profesional debe aprender a valorar la importancia de las relaciones en el mundo de la empresa. El Networking debe entenderse en dos sentidos: hacer contactos y cooperar. No se trata simplemente de generar relaciones interesadas, basadas en el concepto de "¿Qué puedo obtener yo de esto?", sino que supone conversar con los demás y recopilar información acerca de todos y sobre cada persona, saber acerca de sus gustos, aficiones, temas de interés, fechas importantes en su vida, cumpleaños, aniversarios etc.; así como de las personas mas cercanas de su entorno, como puede ser la familia, y saber cómo manejar esta información.

Tener una base de contactos con gente interesante y de referencia en nuestro campo puede resultar de vital importancia en nuestro desarrollo profesional, tanto en los momentos más favorables como en los más desfavorables (por ejemplo un eventual periodo de desempleo). Como dice el refrán anglosajón: “It’s not what you know, it’s who you know”. Tal vez estas habilidades se enseñen en los programas de negocios, pero la realidad es que en la enseñanza reglada apenas se nos detalla la importancia de saber crear, nutrir, gestionar y mantener dichas relaciones personales y profesionales. En realidad apenas se hace hincapié en la importancia de nuestras relaciones y habilidades sociales. Las personas hacen negocios con aquellos que conocen, confían y gustan. Ni más ni menos, y allí es donde el networking tiene una importancia superlativa. Networking es encontrar rápidamente a quién necesitas para conseguir lo que deseas y ayudar a los otros a hacer lo mismo.



Aunque hay personas a las que por su propia personalidad les resulta natural conocer gente o mantener conversaciones interesantes con desconocidos, existen numerosos recursos que aprender para manejar esas pequeñas situaciones de stress que significa entablar relaciones con desconocidos. La práctica hace al networking y cuanto más se practica más fácil resulta ampliar nuestra red de contactos. Nuestra red de contactos nos puede avisar sobre oportunidades laborales, referirnos clientes, brindarnos información sobre otros colegas o recomendarnos un empleado. El talento solo no es suficiente, el consejo tradicional de estudiar y trabajar no alcanza, mientras estés solo tus objetivos serán mucho más difíciles de lograr. Hoy más que nunca, en el escenario económico actual, se requiere especializarse en networking. Los estudios estiman que entorno al 60% o 70% de los empleos se consiguen gracias al networking. De ahí la importancia de cuidar nuestra red de contactos profesionales y de que nos tengan presentes.

TRABAJO EN EQUIPO

La mayor parte de nuestra carrera universitaria se compone de leer, estudiar, hacer exámenes y escribir. La mayor parte de esas tareas las realizamos solos. Pocas veces formamos parte de un equipo y el sistema educativo no nos entrena de cara al trabajo en equipo. En entornos profesionales por contra esa es una de las habilidades más valoradas y requeridas. La mejor forma de aprender a trabajar en equipo es precisamente el mismo trabajo en equipo. Los especialistas coinciden en que para que un equipo funcione, sus integrantes deben tener confianza en los demás, y en que la confianza se va desarrollando en los encuentros, a través de la discusión, el intercambio de ideas y las impresiones que cada miembro del equipo se va formando de los demás. Una reunión de equipo es algo complejo, intelectual y social a la vez. Requiere que sus participantes tengan habilidades intelectuales: pensar y decidir colectivamente, y de tipo social: comunicar, escuchar activamente, apoyar y buscar consenso.

HABLAR EN PÚBLICO Y HACER PRESENTACIONES EFICACES

Pese a que podamos haber hecho un montón de presentaciones en la Universidad, los profesores raramente nos muestran cómo comunicar con éxito las ideas y cómo ser capaces de impactar en un auditorio y transmitir un mensaje de la mejor forma posible. La oratoria y a la capacidad de saber expresarse de forma eficiente ante los demás es igual o más de importante que saber hacerlo de forma escrita. ¿Cuántas Veces hemos hablado en público en el colegio o en la universidad?, ¿cuántas veces hemos debatido un tema? muchas menos veces de las necesarias. Saber dominar el tono de voz, los contenidos, el tempo de la conversación, controlar los nervios, saber incluir pausas, en definitiva, tener habilidad para expresarse y comunicar un mensaje son habilidades con las que generalmente no nacemos pero que se pueden dominar sí las practicamos y potenciamos ganando con la repetición el plus necesario de autoconfianza. Muchas veces esas exposiciones orales van acompañadas de presentaciones, hay que saber que los diseños simples y eficaces son los preferidos, la mayoría de las presentaciones deben consistir en algunos gráficos esquemáticos que reflejen ideas, datos importantes o tendencias, no debe ser un esquema completo.

POTENCIAR LA EXPRESIÓN ESCRITA

Tras una fase de aprendizaje básico sobre leer y escribir, poco o nada se avanza en ese sentido, no se potencia la capacidad de expresión escrita. Creo que casi todos nos hemos encontrado con verdaderas aberraciones, en cuanto a estilo, gramática y contenido de gente con titulación universitaria. Esa carencia se hará más patente con la presencia de Internet, un medio que se basa en lectura y escritura, y si nuestros hijos no dominan la escritura, estarán condenados a ser meros consumidores pasivos del valor que cree otro. Para generar contenido de calidad en la red o ser influyentes es necesario saber expresarse y escribir de forma eficiente. Lo que hoy escribirmos habla de nosotros y previsiblemente perdurará en el tiempo dejando una impresión permanente ya que pocas cosas se destruyen en el mundo digital actual. Tenemos más oportunidades de escribir que nunca (emails, blogs, redes sociales...), pero se requieren habilidades que también hay que desarrollar.

CULTURA FINANCIERA Y SOCIOECONÓMICA

Falta una asignatura de economía obligatoria donde se expliquen las diferencias entre hipotecas a tipo variable y a tipo fijo (pros y contras), los problemas de trabajar sin estar dado de alta, cómo funciona un sindicato, cómo funcionan las empresas etc. Cómo enfrentarnos a todas las junglas burocráticas, cómo gestionar nuestra economía, cómo tratar con los bancos o pagar nuestros impuestos, cómo hacer la declaración de la renta... Formas óptimas de gestión del dinero, cómo gestionar y valorar hipotecas, nociones básicas en inversiones financieras.

En España durante la época de bonanza económica fueron muchos quienes asumieron préstamos y pagos a plazos sin la mayor reflexión. Con una mínima cultura financiera nos habríamos ahorrado una parte de la burbuja inmobiliaria y del sobreendeudamiento, porque habrían sido más prudentes, no se habrían endeudado por encima del 30% de sus ingresos ni habrían asumido créditos por el 100% del valor de un piso porque sabrían que ningún activo se revaloriza indefinidamente. No se está hablando de que todo el mundo sea economista ni experto en inversiones. Se trata de que uno pueda elaborar un presupuesto para planificar sus gastos y su ahorro, organizarse un fondo de reserva para imprevistos, conocer diferentes productos de inversión y sus niveles de riesgo, detectar irregularidades en un extracto bancario, entender que acudir al crédito es más caro que ahorrar, comprender los impuestos y saber los derechos que se tienen como consumidor o dónde reclamar.



El analfabetismo financiero no entiende de orígenes ni clases sociales, porque la incapacidad para entender los extractos bancarios, la letra pequeña de una hipoteca o para saber gestionar el IVA afecta tanto a licenciados como a transportistas. La OCDE asegura que todos estos conocimientos son ahora más necesarios que nunca porque las personas cada vez han de gestionar más riesgos asociados a la longevidad, a los mercados financieros o al crédito, y porque con los recortes presupuestarios de los Estados aumenta la responsabilidad individual a la hora de ahorrar para la jubilación, para los cuidados médicos o para la educación de los hijos. Además, cada día hay mayor variedad de productos y servicios financieros, muchos de ellos muy sofisticados, y los ahorradores necesitan ser conscientes de en qué consisten y qué riesgos conllevan.

Por otra parte se echa mucho en falta mayores conocimientos en cultura y geografía internacional. No sólo se trata de aprender idiomas, eso debemos darlo por asumido, tampoco de saber cuál es la capital de un país, debemos aspirar a mucho más. Debemos aspirar a conocer la cultura, las formas de vida e historias de otros pueblos y regiones del planeta. De conocer su política, su religión, de saber por qué el mundo en el que van a vivir ha llegado a ser cómo es. Vivimos en una era global en la que no podemos ser ajenos a lo que sucede fuera de nuestras fronteras. En el futuro tendremos que interactuar con una sociedad multiétnica, en la que conocer el idioma del otro será sólo el primer paso.




La importancia de las nuevas tecnologías como métodos de aprendizaje

Tras enumerar las habilidades más importantes que creo que no desarrollamos en el colegio, antes de cerrar el post querría comentar algunos aspectos acerca del uso de las nuevas tecnologías en el ámbito educativo. Una de las virtudes de la tecnología moderna es el acceso a la información y el conocimiento de manera sencilla, de hecho es increíble la cantidad de material con alta calidad que podemos encontrar gratuitamente en Internet, información a la que cualquier persona puede acceder.



Ningún profesor de Lengua y Literatura consideraría innecesario enseñar a un alumno a manejar un diccionario de papel. Más bien todo lo contrario. Se considera fundamental. ¿Pero por qué no dedicar tiempo a enseñar a manejar la versión online del Diccionario de la Real Academia de la Lengua? Estrategias de búsqueda de información como las que incorporan las webquests pueden ser soluciones muy atractivas para mejorar las técnicas de búsqueda y selección de información general y específica.


Las nuevas tecnologías ofrecen interactividad. Mientras que modelos anteriores, resultaban excesivamente pasivos, el uso de la tecnología invita a la participación y a meterse de lleno en primera persona en el proceso educativo. Por eso se hace importante tratar de integrar prácticas como el uso de redes temáticas, juegos, foros y chats colaborativos para profesores y alumnos, cuestionarios de respuesta múltiple y lanzarlos a un grupo determinado de alumnos. Y no como algo excepcional, sino como un recurso habitual de enseñanza y aprendizaje. Las TIC también ayudan en la creatividad y proporcionan un medio ideal para el desarrollo de la inventiva (blogs temáticos, creación multimedia, gráfica, vídeos, etc) y para trabajo colaborativo, para el cual existen recursos tecnológicos como foros, wikis, comunidades virtuales o entornos virtuales de aprendizaje.


Cada vez es más frecuente encontrar recursos educativos de calidad óptima en internet, desde fantásticos documentales online de cualquier materia hasta páginas que apoyándose en el uso del vídeo nos dan acceso a cientos de explicaciones y ejercicios de temas tan variados como álgebra, aritmética, economía, biología, calculo, astronomía, química o finanzas. Es el caso por ejemplo de la Khan Academy, un gran servicio online tanto para profesores como para alumnos.

Y es que la tecnología ya está presente todo lo que hacemos y quizás esté cercano el día en que no sea extraño que un alumno aprenda la tabla periódica de esta forma...


La humanidad ha entrado a la era de la información y el conocimiento, y la educación no puede quedar al excluida de esta realidad, los alumnos ya viven con la tecnología integrada en su día a día, y actualmente ya es absurdo que en la enseñanza reglada no se apliquen métodos de aprendizaje que integren de forma habitual el uso de las nuevas tecnologías. Los educadores del nuevo milenio necesitan interpretar la realidad educativa en términos de información utilizando todas las ventajas que ofrece Internet.

Fuentes: Elaboración propia, wikipedia, ideasenmarcha, papelenblanco, pjorge, wired, educaweb, uncafelitoalasonce, lavanguardia


6 comentarios :

  1. Me ha gustado mucho el post. No es que haya nada espcialmente nuevo pero algunas cosas hay que ponerlas por escrito para poder aprovecharlas y compartirlas.

    Echo de menos algo sobre habilidades de negociación y planificación de proyectos/tiempo. Estaría muy bien además tener un libro recomendado para cada persona que note que tiene flaqueza en alguno de estos puntos, así podría prepararselo por su cuenta.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias por tu comentario, Ramón, muy amable.

    Sin duda la sugerencia que planteas de ofrecer lecturas recomendadas para cada área de interés es muy interesante y creo que resultaría de mucha utilidad para todos. Me parece una excelente idea disponer de un repositorio de recursos sobre muchos de estos temas. Y de hecho estoy seguro que hay bastante material de interés que si se sabe filtrar y seleccionar con cuidado y criterio sería de una increíble utilidad para todo,s con independencia de que hayamos terminado o no nuestra fase educativa reglada.

    Invito a cualquiera que lea este post a que si así lo desea indique algún libro que pueda ser una aportación interesante sobre cualquiera de los temas abordados

    Aportaré mi granito de arena con un libro sencillo pero muy recomendable para ampliar nuestra "Alfabetización y cultura estadística"

    * "Cómo mentir con estadísticas" de Darrell Huff

    http://www.ebooksbrasil.org/adobeebook/estatistica.pdf

    Un saludo

    ResponderEliminar
  3. Excelente, como siempre.
    Añadiría que creo necesaria una revisión de lo que consideramos "cultura", un concepto claramente decantado hacia las humanidades. ¿Es inculto alguien que desconozca los principales autores de la literatura, pero no quien ignore qué cuatro fuerzas fundamentales considera la física?, ¿deben en el colegio seguir estudiando al elenco de filósofos desfasados, mientras no se llega a estar familiarizado con la lógica de la ordenación de los elementos en la tabla periódica?
    Un saludo

    ResponderEliminar
  4. Efectivamente Juan, sobre todo aquí en España suele equipararse cultura con conocimientos en humanidades. Se acepta no saber quién es Nikola Tesla pero en cambio es de incultos no conocer a Oscar Wilde. O aún peor se justifica con el típico "yo es que soy de letras" a la persona que tiene que sacar el móvil o la calculadora para hacer un sencillo cálculo matemático que todos deberíamos ser capaces de hacer.

    Los conocimientos en humanidades son necesarios y provechosos, pero tener cultura también implica tener una base mínima en disciplinas científicas.

    ResponderEliminar
  5. muy buena refutacion

    ResponderEliminar
  6. me gusto este gran articulo la verdad me fascino porque hoy en la actualidad en ninguna escuela o universidad nos enseñan habilidades esenciales para enfrentar el mundo de ahora.gracias al Internet y otros medios podemos aprender y saber mas, para seamos creativos, críticos, analistas. la gente de ahora siempre se informa por medio de la televisión y ellos cree que no hay otro medio que triste.

    ResponderEliminar