lunes, 2 de abril de 2012

¿Por qué a los occidentales nos cuesta tanto diferenciar las caras de los asiáticos?

Muchos occidentales se han preguntado alguna vez por qué todos los asiáticos son tan parecidos entre sí o por qué los subsaharianos nos parecen tan similares, pero ¿es real su semejanza o se trata sólo de una sensación errónea? La respuesta a esta pregunta ha sido objeto de numerosos trabajos científicos hasta identificar el mecanismo cerebral responsable.


La respuesta está en que los seres humanos somos muy hábiles reconociendo rostros, pero con la notable excepción de las caras de personas de otros grupos étnicos: se trata del llamado "other-race effect". Nuestro cerebro parece ser mejor decodificando las características únicas de una cara cuando la persona pertenece a nuestro mismo grupo étnico, lo que hace difícil para nosotros identificar rasgos faciales específicos de personas de otras razas y grupos étnicos.

El “efecto otro tipo de rostro” u “other-race effect” (ORE, según sus siglas en inglés), es conocido por los psicólogos desde hace mucho tiempo y es un fenómeno desmostrado empíricamente en numerosas investigaciones y aceptado por los especialistas. Se refiere a la importante alteración del comportamiento mostrado por los seres humanos en el reconocimiento de rostros en función de si se trata de un sujeto del  mismo grupo étnico o no. El efecto ORE refleja una especialización muy precoz en el reconocimiento facial.  A los tres meses, todos los bebés pueden identificar todos los rostros indistintamente, pero a los nueve meses han perdido esta capacidad y clasifican los rostros con características distintas dentro de una misma categoría. Como para el lenguaje, el cerebro se especializa muy pronto para procesar únicamente en detalle las señales más familiares. En Psicología Social este efecto se describe como una "ventaja de grupo": las personas tendemos a evaluar y juzgar a los miembros de nuestro propio grupo como mejores y más justos que los miembros de otros grupos. El significado del grupo se puede referir a la familia, compañeros de equipo en un equipo de fútbol, compañeros de clase y también diferentes razas y etnias.

Aspecto facial promedio de las mujeres del continente asiático
La literatura científica ha proporcionado una clara evidencia de que el efecto ORE no se explica por la escasez de las variaciones antropométricas en las caras, sino por nuestra falta de experiencia a la hora de reconocer rostros diferentes a los que solemos encontrarnos día a día. Las caras de la misma "etnia" se codifican cerebralmente de forma muy elaborada, con un énfasis en las características únicas faciales que nos ayudan a distinguir una persona de otra. Para caras de otros grupos étnicos, sin embargo, esta información se codifica de forma menos robusta y detallada. En consecuencia, tenemos una memoria más pobre para esas caras, por lo que somos menos propensos a reconocer o distinguir entre ellos. Este fenómeno es universal y se da en todos los seres humanos y grupos, de forma que un subsahariano o un asiático tiene la misma impresión cuando ve a otro individuo de un grupo étnico distinto al suyo.

Las dificultades para reconocer a personas de otras razas se debe más a una falta de convivencia con ellas que a sus características físicas y antropológicas. Distinguimos a los individuos de otros grupos étnicos en proporción a nuestro conocimiento y nuestro contacto con el grupo en su conjunto. Esto favorece la ilusión perceptiva que nos hace pensar "que todos se parecen entre sí o que son todos iguales". Al no convivir con ellos, no estamos habituados a reconocer a gente con esos rasgos faciales, no estamos entrenados para ello. No estamos acostumbrados a mirar las diferencias entre chinos igual que no sabríamos diferenciar entre 12 tipos de nieve como por ejemplo hacen los esquimales. Hay un desconocimiento cultural bastante grande hasta tal punto que no es que veamos a todos los chinos iguales, sino que les vemos iguales a ellos, a los coreanos y a los japoneses, incluso también a los subsaharianos, con independencia de que sean etiopes, congoleños o nigerianos.


Cuanto más interaccionamos con esos grupos étnicos empezamos poco a poco a desarrollar estrategias que nos permiten reconocer mejor ese tipo de caras. Pero aunque un occidental viviera en un barrio chino, seguiría sin distinguirles si no se relaciona con ellos. Para ello deben formar parte de nuestro entorno personal, de nuestra vida; debemos conocerlos y esforzarnos por distinguir entre uno y otro, pero como normalmente no tenemos esa necesidad de acercamiento los acabamos igualando a todos en un proceso que en psicología se llama estereotipia, un mecanismo muy común al que recurrimos porque no podemos asimilar toda la información al mismo nivel de espeficidad. Los asiáticos también lo hacen porque ellos también nos perciben iguales a nosotros, y por eso nos engloban dentro del grupo de los occidentales. Si un grupo étnico entra con asiduidad en contacto con otro diferente comienza a tener mayor precisión y habilidad a la hora de reconocer los rostros de personas de diferente origen étnico y rasgos faciales. 

Esto tiene implicaciones en diversos ámbitos, por ejemplo, la identificación de testigos y sospechosos. A  nivel empresarial también es fuente habitual de conflictos a la hora de entablar negociaciones, de hecho se estima que el 30% de los negocios fallidos entre occidentales y asiáticos se deben al efecto ORE.  



En resumen, es un hecho que los seres humanos que viven en diferentes lugares geográficos perciben a las personas que pertenecen a otro grupo étnico como extremadamente similares entre sí. Pero no se debe a que todos los asiáticos se parezcan, o los occidentales, o los africanos, ya que todos estos grupos presentan amplias diferencias faciales. Simplemente el ser humano está poco “habituado o entrenado” para diferenciar rostros de grupos étnicos diferentes al propio y con los que tiene poco intercambio cultural en su día a día.

13 comentarios :

  1. Es verdad, no estamos igualmente preparados para percibir todo lo que vemos. Si no tenemos una estructura mental capaz de recibirlo, es como si estuviéramos ciegos.

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  2. No és más que una teoria. Una vez le pregunté a una japonesa si lo occidentales eran tan iguales para ella como ellos me resultaban a mi. La respuesta: "de ninguna manera! los europeos sois muy diferentes entre vosotros. La enorme nariz, la orejotas ... el color de le pelo y de los ojos... hay mucho donde fijarse!" Ya veis.

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  3. En realidad a veces también es dificíl para nosotros diferenciar entre chinos, japoneses y coreanos. Nuestros rostros son tan parecidos.
    Un saludo de China

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  4. Que tontería! ¿No podría ser que hay grupos étnicos que guardan más parecido entre los individuos que pertenecen a él?
    Por ejemplo, a mi me parece así en mi grupo étnico. Y cuando alguien dice "todos los X son iguales", obviamente no CREE que sean iguales, sino que son MUY parecidos. Todos sabemos que siempre se pueden encontrar diferencias, aunque sean sutiles.

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  5. Yo creo que la teoría está muy bien y es válida, pero no se debería excluir la variabilidad genética.

    Yo creo que los occidentales somos más variados, posiblemente porque somos los más mezclados.

    Los orientales son los que menos, por eso nos cuesta más distinguirlos que, por ejemplo, a los negros.

    Sólo por el pelo, sin entrar en las facciones de la cara. Los occidentales tenemos todos los colores y todo tipo de texturas, añadiéndole que por una cuestión cultural también variamos bastante los cortes y los peinados (además de que el tipo de pelo que tenemos da más juego para eso).

    Los orientales tienen casi todos el mismo color de pelo y una textura del mismo con una variación mucho menor que la nuestra.

    Y esto me hizo mucha gracia... yo me venía fijando que muchos japones jóvenes (y ahora algunos chinos) se tiñen el pelo, pero que la mayoría lo hacían de una especie de color caoba suave. Y curiosamente buscando para este blog en la segunda entrada de google e encuentro este artículo

    http://blog.ljou.es/2009/06/el-pelo-de-los-japoneses/

    Me parece que desde el mundo científico siempre se evita aquello que pueda paracer racista, aunque sea a costa de que no se toque parte de la realidad. Es comprensible, dados los tristes hechos racistas del pasado, pero a estas alturas ya se debería poder hablar de ciertas cosas desde un punto de vista académico. Decir que los japoneses se parecen mucho más físicamente entre ellos que los españoles entre nosotros a mi no me parece racista en absoluto.

    Saludos de un occidental que es capaz de distinguir con cierta facilidad un chino de un japonés a simple vista. Saber de un vistazo si un coreano es coreano, chino o japonés ya me cuesta más.

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    1. Muchas gracias por la aportación, un apunte muy interesante.

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  6. Yo como naci en America, convivo desde mi nacimiento con blancos , negros mestizos e indigenas y le veo a todos los grupos diferencias entre sus individuos.

    Capaz que es por que yo convivo con ellos desde siempre.

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    1. Si, entre los que habitamos y nacimos en occidente, nos distiguimos mas facilmente porque hay varias razas .

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  7. Para mi los Chinos se dividen en varios grupos, los del norte son mas claros y amarillentos, los del sur son morenos, los Japoneses son iguales todos, los filipinos son morenos, los malayos son casi negros o negros con ojos achinados, etc.... pero en realidad lo que distingue a los occidentales de los orientales son los ojos y el cabello.

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  8. Woooaaa me gusta este blog!!! Me suscribire....
    A veces puedo distinguir a los asiáticos,es que desde el 2011 empeze a escuchar un grupo llamado Girl's Generation(coreanas)y se me hacia super dificil reconocerlas pero al cabo de una semana me fije bien y todas tenian algo distinto y asi me aprendi el nombre de cada una sin confundirlas!,antes decia que todos los asiaticos eran iguales,pero desde que empece a interesarme en la cultura asiatica les digo que es mentira que todos son iguales.!

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  9. La verdad es que la diversidad europea no tiene comparación en el resto del mundo, teniendo en cuenta lo pequeño que es lugar, claro..

    Mira como se parecían todos los aborígenes de América , en un lugar exageradamente enorme . Y la piel bronce la tenían tanto los que vivían en lugares soleados , como los que no veían apenas el sol.

    Creo que sería más interesante pensar que porque hay esta diversidad en Europa, que es lo que ocurrió para que pasara esto en un lugar tan pequeño, que pensar que las diferencia son imaginarias, porque no lo son.

    Pero sin duda es un tema muy interesante.

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  10. Yo creo que es por por genética, los asiáticos tienen genes dominantes y por eso sus rasgos son muy parecidos

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