miércoles, 9 de septiembre de 2009

España alcanza la cifra de tres millones de funcionarios (el 20% de los ocupados)

La recesión no está pasando factura de igual forma a los españoles. En el último año, la destrucción de empleo y el aumento del paro fueron contundentes en el sector privado. En tasa anual, según los datos de la EPA del segundo trimestre, desaparecieron 1.116.200 asalariados (más casi 90.000 autónomos) y el paro aumentó en 1.755.900 personas.

Sin embargo, el sector público, que se financia con los impuestos de todos, vivió ajeno a esta realidad. Según la información de la misma EPA, el número de empleos en el conjunto las Administraciones Públicas (Estado, autonomías y ayuntamientos) siguió creciendo. En los últimos 12 meses, hasta junio, el número de funcionarios aumentó en 109.300 personas hasta alcanzar otra cifra récord: 3.051.100.



Es decir, a esa fecha, prácticamente uno de cada cinco asalariados en España (el 19,38% exactamente) tenía nómina pública, un dato hasta ahora desconocido. Hace un año, el porcentaje era menor, el 17,45% (casi dos puntos menos), y era aún más inferior cuando estalló la crisis en verano de 2007. En aquel momento, sólo el 17,1% de los asalariados tenían contrato público. Este crecimiento se ha debido a que hay más empleados en este sector y a que, al destruirse tanto empleo privado, el porcentaje de los funcionarios es mayor sobre el conjunto de los asalariados.

Andalucía es la comunidad que más funcionarios ha contratado en este periodo en todas las administraciones. En un año, su número creció en 48.000 personas (21.600 en el último trimestre). Le siguen Cataluña, con 23.300 y Madrid, con 22.200, si bien, en ambas autonomías, bajó en 2.500 y 5.100 empleados en tasa trimestral.

Cataluña es la que porcentualmente tiene menos plantilla pública (un 15,5%). Sin embargo, hace un año ese porcentaje estaba en el 12,5%. Este aumento se ha debido a que, además de aumentar la contratación (40.000 empleados públicos más en dos años), ha perdido 309.900 empleos privados en un año.

Radiografía de los funcionarios en España


Los demás trabajadores, acuciados por los ajustes, la temporalidad y un paro que golpea a más de cuatro millones y medio de personas, envidian su estabilidad laboral, sus vacaciones de sultán y sus desayunos eternos. También está generalizada la idea de que es un cuerpo vago y sobredimensionado. Pero, ¿están justificadas esas críticas?

Casi el 40% de los empleados públicos no tiene plaza en propiedad, la mayoría disfruta de los mismos 22 días laborables que cualquiera y sus sueldos están entre 1.200 y 3.000 euros al mes.

Del total, solo un 21,9% (583.447) trabaja para la Administración pública estatal (ministerios, Agencia Tributaria, prisiones, justicia, Fuerzas Armadas, Policía Nacional, Guardia Civil o entidades públicas empresariales...), mientras que el grueso de la mano de obra pública, el 50,6% (1.345.557), cobra de las comunidades autónomas. En la Administración local (ayuntamientos, diputaciones y cabildos) se encuentra el 23,6% de los trabajadores públicos (627.092) y completan el cuadro las universidades, que dan trabajo al 3,9% de los funcionarios (102.894).

La leyenda negra dice que España es un país de funcionarios pero ¿más que Francia, menos que Alemania, igual que Estonia, el doble que Finlandia? La Presidencia francesa de la Unión Europea realizó en 2008 la comparativa más actual que existe sobre los cuerpos de funcionarios en un informe titulado Administration and the Civil Service in the EU 27 Member States. Analiza datos de 25 países del continente europeo entre los que no está España. Tomando los mismos datos de España en 2008, cuando había casi 100.000 empleados públicos menos -2.582.846-, ¿en qué lugar del ranking quedamos? En la zona media, exactamente en el puesto 16, al mismo nivel que Italia y Alemania. Italia tenía hace dos años 3.400.000 empleados públicos, el 5,7% de la población, uno por cada 17 habitantes, una cifra muy similar a la española -5,5%, uno por cada 18- y a la alemana -donde había 4.500.000 funcionarios para más de 82 millones de personas, lo que se traduce en un 5,4%, 18 habitantes por cada empleado público-.

El país que lidera la lista es Suecia, donde trabajan para la administración 1.125.000 personas, suponen el 12,3% de la población y tocan apenas a ocho habitantes por funcionario. Le siguen Finlandia, Letonia y Malta, con nueve por cabeza. Bélgica y Francia ocupan los puestos séptimo y octavo, ambos con 12 funcionarios por habitante. Irlanda, Portugal y Países Bajos también ganan a España, los dos primeros con 13 habitantes por cada empleado público y el último, con 16.

Los funcionarios tienen 22 días hábiles de vacaciones, como la gran mayoría de los trabajadores por cuenta ajena, a los que se suman días extra por antigüedad y otras particularidades por autonomías, por lo que pueden llegar a los 26. Los más criticados son los docentes, de los que siempre se dice que disfrutan dos meses de vacaciones, a lo que CSI-CSIF responde que "el mismo calendario escolar de la escuela pública rige para la privada y concertada" -por no hablar de que no son dos meses reales, los exámenes finales y de recuperación no se corrigen solos-. Además, los profesores no disponen de "días de asuntos particulares" como el resto de sus compañeros y la gran mayoría de los asalariados.

Su jornada laboral, que de nuevo depende de las distintas administraciones, va según UGT desde las 40 horas de los grupos altos a las 35 de la Seguridad Social con una media de 38 horas, por debajo de Austria (40) pero por encima de Finlandia y Holanda (36 horas), Francia y Portugal (35 horas) e Italia, cuyos empleados públicos son los que menos horas trabajan en Europa, con una jornada de 32,9 horas a la semana.

¿Cuánto ganan?

Calcular cuánto ganan de media es casi tan complicado como realizar los 12 trabajos de Hércules. Para empezar solo hay datos de los funcionarios, cuyo salarios está regulado por ley, pero no del personal laboral ni de otro personal. Ni siquiera los sindicatos se arriesgan -"nadie se ha atrevido a sacar medias, es un infierno", reconocen- y las fuentes oficiales remiten al BOE, donde figuran seis grupos salariales según la titulación -de un sueldo base de 1.161 euros el más alto a 548 el más bajo-, a los que se añade un complemento de destino para el que hay hasta 30 niveles y otros complementos. Así, según explica el gabinete técnico de UGT, para calcular las nóminas de los empleados públicos hay que sumar a las retribuciones básicas (sueldo base, más trienios y pagas extra) las complementarias (complemento de destino, de productividad, específico de puesto, entre otros, como la nocturnidad para funcionarios de prisiones y sanitarios).

Según estimaciones, la inmensa mayoría de los funcionarios tiene un salario mensual de entre 1.200 y 3.000 euros. Apenas hay empleados submileuristas en la función pública, según el Gobierno.

¿Hombres o mujeres?


Por ocupaciones, los mayores contrastes están, sin sorpresa alguna, en las Fuerzas de Seguridad del Estado (125.976 ellos frente a 9.974 ellas) y las Fuerzas Armadas (111.832 frente a 15.541). Las entidades públicas empresariales son también territorio masculino, 44.338 frente a 12.263, al igual que las prisiones: 16.534 funcionarios y solo 5.305 funcionarias.

Sin embargo, las mujeres casi doblan a los hombres en la administración de justicia: 14.916 frente a 8.742, pero no son magistradas, jueces y fiscales, sino otro personal (10. 025). Pero donde las mujeres son legión es en docencia no universitaria y Sanidad (368.926 profesoras sumando las administraciones central y autonómica frente a 177.951 profesores y 345.966 sanitarias/146.755 sanitarios).


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