miércoles, 27 de julio de 2011

Innovación, competitividad y crisis

Si Unamuno levantara la cabeza y oteara el panorama científico español seguramente volvería a gritar aquella frase que a base de repetirla se ha tatuado en nuestro cerebro: '¡Qué inventen ellos!'. Un siglo después de su cita, don Miguel podría comprobar que nuestros investigadores publican más que nunca pero que, al igual que pasaba hace un siglo, eso no se traduce en riqueza. ¿Qué funciona mal en nuestro sistema? ¿Por qué estamos creando ideas que luego explotan otros? ¿Cómo se podrían generar patentes con denominación de origen?


En España en los últimos 30-40 años hemos avanzado espectacularmente. Hay muchos investigadores que publican en las mejores revistas del mundo, en este tiempo hemos creado la base de la pirámide. Pero ahora bien, la ciencia verdaderamente importante es la que se traslada a la realidad económica y eso todavía no ha ocurrido en España.

La diferencia en nuestro país entre el número de artículos científicos publicados y el número de patentes es tremenda. Eso significa que, en cierta manera, se está tirando el dinero porque se está generando mucho conocimiento y de muchas áreas diferentes... pero que acaban aprovechando otros.




Si en 2002 estábamos en el puesto duodécimo de la clasificación ISI Web of Knowledge, un sistema que evalúa el número de publicaciones y citas generadas por cada país, en 2009 habíamos ascendido al puesto noveno en términos cuantitativos (número de publicaciones) y al decimo séptimo en términos cualitativos (citaciones por publicación) a muy corta distancia de naciones como Francia o Alemania e incluso superando a Japón. Si ponemos esos datos en perspectiva desde luego no puede decirse que nuestro grado de producción científica sea deficiente sino más bien acorde a nuestro volumen y grado de desarrollo esperado.



SCImago. (2007). SJR — SCImago Journal & Country Rank.

Retrieved May 13, 2011, from http://www.scimagojr.com

El gran problema de España no es la investigación cientifica, sino la innovación tecnológica, así como la financiación de startups. La productividad en investigación no se ha traducido en una mayor transferencia tecnológica, en más riqueza. El papel mundial de España en el mundo de las patentes y en el ranking de innovación es desolador comparado con otros países de nuestro entorno como podemos observar en el siguiente gráfico



La problemática va creciendo en la medida que pasa el tiempo, ya que el GAP que nos separa de las super potencias innovadoras cada vez es mucho mayor. Proporcionalmente países como Alemania, Suecia u Holanda patentan 10 veces más productos que España. Está claro hay muchos expertos que dicen que el nivel de patentes no ha de tener reflejo con el nivel de Innovación de un país, pero las estadísticas mandan y las proyecciones de crecimiento para los próximos años basadas en el grado de competitividad van estrechamente ligadas.



Cualquier cosa que tengamos a nuestro alcance desde el teléfono móvil, nuestro reloj, el portátil, las bombillas, medicamentos, muebles, ropa, incluso la comida o un simplemente un refresco esconde un nivel insospechado de innovación y alta tecnología sea para su creación, fabricación, distribución o venta.

Cuando hablamos de la crisis y sobretodo en España, no nos damos suficiente cuenta de que nos estamos preocupando por la punta del iceberg de nuestro problema, cuando en definitiva hay que saber mirar a los lejos y pensar en el medio, largo plazo y ver realmente el gran problema en el que estamos inmersos.

Mientras los países como Estados Unidos, Francia, Alemania y Japón entre otros han invertido desde hace mucho tiempo recursos y políticas continuadas para el fomento de la investigación y la innovación, otros países como España se han preocupado más por el corto plazo y basar su crecimiento en la especulación y el dinero fácil.



El resultado es sencillo y está dando los primeros resultados, los países con un alto nivel Innovador y repercutido en número de patentes, resulta que son los que fabrican las centrales, o los que proveen las turbinas de los generadores, aviones y un largo etcétera de alta tecnología necesaria para ayudar al crecimiento a los nuevos países emergentes como China, India o Brasil, que por ellos mismos no son capaces de poseer esta tecnología.

¿Por qué, a pesar del gran número de publicaciones que hacen nuestros científicos, sus resultados no generan productos y las empresas españolas no salen a flote?, la falta de conocimiento y de convicción en las posibilidades de la ciencia española es fundamental. Hay una desconexión total entre el discurso de potenciar el I+D+i y la habilitación de unos cauces, unos mecanismos, para que engrasen el sistema y sea más fácil el trasvase del investigador a la sociedad.



Hacer mover el carro de la innovación pasa por tocar muchas teclas y establecer estrategias tanto de captación de talento, recursos, inversión, cluster, transferencia tecnológica, entre muchos otros.. y lo que suele suceder, exceptuando algunos casos, que la mayor parte de jóvenes capaces acaban marchando al extranjero, en definitiva provocando una “fuga de talento” y donde la globalización social ayuda. También hay que destacar que en España buena parte del peso de la investigación y la innovación recae en el Estado y las Universidades, comparativamente mucho más que en los países punteros en I+D. Resulta de vital importancia que el sector privado se implique en mayor medida, ya que querámoslo o no, el sector privado es el que debe ser el verdadero motor de la innovación, como sucede en Japón, USA, Alemania, Suecia o Finlandia.



Las potencias mundiales ya se está preocupando por atraer, fidelizar y potenciar a estos “genios” y sobretodo buscar la forma de rentabilizar y lanzarse al mercado rápidamente.


La innovación tiene una relación directa con el nivel de competitividad de un país, todo ello combinado con otros factores sociales, políticos y de coyuntura, pero en todo caso España no sale muy bien parada de esta mezcla explosiva de ingredientes, entre ellos el altísimo nivel de paro (sin formación) y también bajísimo nivel de productividad de nuestro país.

Fuente: Elaboración propia, scimagojr, tonimascaro.com,

No hay comentarios :

Publicar un comentario