martes, 1 de enero de 2013

Heurísticos y sesgos cognitivos: los atajos de la mente


Las limitaciones de nuestra memoria inmediata, la falta de información o la incertidumbre acerca de las consecuencias de nuestras acciones provocan que las personas recurramos de forma sistemática a atajos mentales ("heurísticos" según la psicología cognitiva) que utilizamos para simplificar la solución de problemas y que nos permiten realizar evaluaciones en función de datos incompletos y parciales. 

Muchas veces nos equivocamos cuando hacemos estas inferencias, pero los heurísticos son necesarios para liberarnos de la cantidad de procesos mentales que tendríamos que realizar en caso contrario. Nuestro cerebro no sería capaz de procesar toda la información sensorial que recibe y necesita de alguna forma filtrar de forma selectiva la información que le rodea. Lo curioso es que empleamos estos atajos cognitivos incluso cuando tenemos datos adicionales que permitirían una evaluación más fiable. Cuando nuestros heurísticos no dan lugar a juicios correctos incurrimos en lo que se denomina un sesgo cognitivo, es decir, la tendencia a sacar una conclusión incorrecta en una circunstancia determinada en base a factores cognitivos.



En informática, los métodos heurísticos suelen utilizarse para encontrar una solución razonable a un problema, a veces no óptima, pero con el objetivo de mantener los tiempos computacionales dentro de límites manejables. Nuestro cerebro, la mayor parte de las veces, funciona de la misma manera. Dado que el tiempo es finito, aplicamos inconscientemente “atajos” mentales en búsqueda de la solución de un problema o en la toma de una decisión. Pero ese atajo muchas veces es un camino que nos lleva a un destino muy alejado de la solución. El inconveniente es que en general no nos damos cuenta cuándo estamos razonando en forma prejuiciosa. Y eso sucede muchas más veces de lo que creemos. Hagamos un repaso sobre algunos de lo más conocidos y estudiados

Heurístico de disponibilidad

La heurística de disponibilidad es un mecanismo que la mente utiliza para determinar qué probabilidad hay de que un suceso se dé o no. Cuando más accesible es un suceso, parecerá más frecuente y probable, cuanto más viva es la información, será más convincente y fácil de recordar, y cuanto más evidente resulta algo, más causal parecerá.

El sesgo o heurístico de la disponibilidad es una tendencia a valorar las probabilidades en base a los ejemplos más sencillos que acuden a nuestra mente. Este sesgo cognitivo se aplica a muchísimas esferas de nuestra vida e incluso afectan nuestro desempeño profesional. Por ejemplo, se ha demostrado que los doctores que han diagnosticado dos casos seguidos de meningitis, creen percibir los mismos síntomas en el próximo paciente, incluso si este tiene solamente una gripe y si son conscientes de que es muy poco probable (estadísticamente hablando) diagnosticar tres casos seguidos con la misma enfermedad. Otro ejemplo sería el de una persona que argumenta que fumar no es tan dañino basándose en que su abuelo vivió hasta los 100 años y fumaba tres cajetillas al día, un argumento que pasa por alto la posibilidad de que su abuelo era un caso atípico desde el punto de vista estadístico.



Básicamente consiste en sobreestimar la importancia de la información disponible (y extraer por tanto conclusiones erróneas). Veamos más ejemplos que ilustran a la perfección este sesgo en base a un análisis de percepción pública de riesgos realizado en Estados Unidos:

  • El 80% de los participantes juzgaron que las muertes debidas a accidentes eran más probables que las muertes provocados por derrames cerebrales. En realidad, los derrames cerebrales causan casi el doble de muertes que todos los accidentes juntos.
  • Los tornados se consideraron causas de muerte más frecuentes que el asma. Sin embargo, el asma causa 20 veces más muertes.
  • Se juzgó que las muertes por enfermedad y accidente eran igual de probables. La muerte por enfermedad es 18 veces mayor que la muerte por accidentes.
  • Se juzgó también como 300 veces más probable la muerte por accidentes que por diabetes cuando en realidad muere 1 persona por accidente por 4 de diabetes.

¿Cuál es la lección que sacamos de esto?. Pues que las estimaciones que hacemos (en este caso de las causas de muerte) están distorsionadas por la relevancia mediática que tengan, pues la cobertura periodística está sesgada hacia la novedad y el dramatismo. Aunque el asma causa 20 veces más fallecimientos, son fallecimientos que carecen de un “disparador” emocional. En definitiva, un problema de disponibilidad.

El sesgo de disponibilidad podemos observarlo cuando dejamos de viajar en avión (mucho más seguro estadísticamente que el coche) porque se ha producido un accidente de una manera que consideramos próxima a nosotros –un accidente producido en nuestro país, por ejemplo-, o cuando dejamos de comprar una marca de coche porque una persona a la que conocemos o en la que confiamos nos confiesa haber tenido problemas. De igual forma las loterias explotan el sesgo de la disponibilidad, si las personas comprendiesen verdaderamente las probabilidades que tienen de ganar, probablemente no comprarían nunca más un décimo en toda su vida.

Sesgo de impacto

El sesgo de impacto es nuestra tendencia a sobreestimar nuestra reacción emocional a los acontecimientos futuros, sobrevalorando la duración e intensidad de los futuros estados emocionales. La investigación por contra muestra que la mayoría de las veces no nos sentimos tan mal como esperábamos cuando las cosas van mal. Los psicólogos han descubierto que el sesgo de impacto es una razón por la que a menudo fallamos en la predicción sobre cómo nos afectarán emocionalmente los acontecimientos futuros. Los estudios por ejemplo han encontrado que meses después de que una relación termine las personas no suelen ser tan infelices como esperan y que personas a las que le ha tocado la lotería prácticamente no varían su grado de felicidad y estado emocional promedio.



Cuando la gente piensa en el impacto de los acontecimientos futuros tienden a olvidarse del resto de cosas que estarán sucediendo en sus vidas. En realidad, el evento que estamos imaginando probablemente se vea opacado por todo tipo de eventos que ocurren al mismo tiempo. Además el futuro siempre contendrá muchos otros eventos que no podemos predecir, algunos positivos y otros negativos, pero que en su conjunto matizan esa predicción emocional. Es importante recordar que por lo general tendemos a sobrevalorar el impacto emocional de los acontecimientos futuros. Esta es una buena noticia para los eventos negativos, pero menos buena para los positivos. 

La ilusión de superioridad o efecto Dunning-Kruger

El efecto Dunning-Kruger es un fenómeno psicológico según el cual las personas con menos conocimientos tienden a sobreestimar sus cualidades mientras que aquellos más preparados se consideran menos competentes de lo que son. En palabras de J. Kruger y D. Dunning de la Universidad de Cornell "los incompetentes sufren un doble agravio, ya que no sólo llegan a conclusiones erróneas y toman decisiones desafortunadas, sino que su incompetencia les impide darse cuenta de ello".




Los autores trataron de averiguar si existía algún remedio para bajar la autoestima sobrevalorada de los más incapaces. Resultó que sí lo había: la educación. El entrenamiento y la enseñanza podían ayudar a estos individuos incompetentes a darse cuenta de lo poco que sabían en realidad. 

Todo esto encaja con la vieja máxima de Charles Darwin: «La ignorancia engendra más confianza que el conocimiento».

Heurístico de representatividad

Consiste en una inferencia sobre la probabilidad de que un estímulo (persona, acción, suceso) pertenezca a una determinada categoría. Por ejemplo, Jorge es un jóven metódico cuya diversión principal son los ordenadores. ¿Qué le parece más probable?, ¿que Jorge sea estudiante de ingeniería o de humanidades?

Cuando se hacen preguntas de este tipo, la mayoría de la gente tiende a decir que seguramente Jorge estudia ingeniería. Un juicio así resulta, según Daniel Kahneman (catedrático de Psicología de la Universidad de Princeton y primer no economista galardonado con el premio Nobel de Economía), de la aplicación automática (inmediata, no meditada) del heurístico de representavidad. Suponemos que Jorge estudia ingeniería simplemente porque su descripción encaja con un cierto prototipo o estereotipo del estudiante de ingeniería. Pero esto implica pasar por alto el hecho de que los estudiantes de humanidades o "letras" son mucho más abundantes que los de ingeniería, con lo cual es mucho más probable encontrar estudiantes de humanidades que se correspondan con la descripción de Jorge.



Sesgos como los producidos por el heurístico de representatividad no son meras curiosidades de laboratorio y son parte del fundamento de ciertos prejuicios sociales que a veces son empleados para justificar conductas o leyes inapropiadas. Por ejemplo, cuando juzgamos o predecimos la conducta de un miembro concreto de un determinado colectivo, como los inmigrantes, tendemos muchas veces a basarnos en estereotipos supuestamente representativos, ignorando datos objetivos de frecuencia y probabilidad.

Efecto halo

Es la capacidad de un individuo para modificar la percepción o evaluación que los demás tienen de las demás cualidades personales a través de una cualidad específica. Sucede cuando tomamos un atributo positivo de alguien y lo extrapolamos a todo lo demás acerca de esa persona o cosa. El efecto halo es un sesgo atribucional donde nuestro cerebro hace juicios sobre el carácter o la competencia de los demás.



El problema se produce cuando estas impresiones son erróneas, ya que se basan a menudo en aspectos superficiales (por ejemplo, si la persona es atractiva para nosotros). Esta tendencia parece estar presente incluso en los más altos niveles de la sociedad en ámbitos donde la objetividad debe gobernar. De hecho, se ha demostrado que, en promedio, la gente atractiva tienen penas de prisión más cortas que otros que fueron condenados por delitos similares.

Error fundamental de atribución

Es la tendencia o disposición de la gente a sobredimensionar los motivos personales internos a la hora de explicar un comportamiento observado en otras personas, dando poco peso por el contrario a motivos externos como el rol o la situación, para este mismo comportamiento. Ejemplo: Cuando las personas piensan en sí mismas atribuyen su éxito a una cualidad personal (inteligencia, bondad, fuerza, carácter) y sus fracasos a circunstancias externas (mala suerte, desventaja, manías). Por otro lado, cuando la gente piensa en otros, atribuyen los aciertos de los demás a circunstancias externas (tuvo suerte, tuvo ventaja) y los fallos a debilidades o características internas (tiene mucho carácter, él no es suficientemente fuerte, inteligente).

Sesgo de disconformidad

Es la tendencia a realizar una crítica negativa a la información que contradice nuestras ideas mientras que por otra parte aceptamos sin problema aquella información que es congruente con nuestra creencias o ideología fundamental. De esta forma se produce una percepción selectiva por la cual las personas perciben lo que quieren en los mensajes de los demás o de los medios de comunicación. Por lo general las personas tendemos a ver e interpretar las cosas en función de nuestro marco de referencia ideológico. También tenemos más probabilidades de buscar información favorable a nuestras ideas que buscar información que desafíe las posiciones asociadas a nuestro grupo de identidad o línea de pensamiento (búsqueda y asimilación sesgada).



Tenemos un sesgo de confirmación que nos hace centrarnos en la información que confirma las propias creencias o hipótesis. Incluso se ha demostrado que las personas que puntúan más alto en los test de reflexión cognitiva no emplean sus habilidades para derribar sus creencias erróneas, sino que emplean generalmente sus fabulosas habilidades de razonamiento para reforzar sus posiciones ideológicas y salvaguardar a sus grupos de referencia. Nuestra cognición está mediada frecuentemente por el deseo de poner a salvo nuestras identidades preferidas.

Entre las explicaciones de las tendencias observadas se encuentran el pensamiento ilusorio y la limitada capacidad humana para procesar la información. Otra explicación es que las personas muestran un sesgo confirmatorio porque sopesan los costes de equivocarse más que el investigar de un modo neutral y científico. El sesgo de confirmación contribuye al exceso de confianza en las creencias personales y puede mantener o reforzar estas creencias ante evidencias contrarias. 

Heurístico de anclaje y ajuste

Se trata de un sesgo cognitivo que describe la tendencia humana común a confiar demasiado en la primera pieza de información que se ofrece al tomar decisiones: el "ancla". También se conoce como el "efecto del enfoque". Durante la toma de decisiones, el anclaje se produce cuando las personas utilizan una pieza inicial de información para hacer juicios posteriores. Una vez que el ancla se fija, el resto de información se ajusta en torno a la posición del ancla incurriendo en un sesgo. 

Por ejemplo, el precio inicial ofrecido por un coche usado establece el estándar para el resto de las negociaciones, por lo que los precios más bajos que el precio inicial parecen más razonables aunque sigan siendo superiores a lo que el coche realmente vale. De igual forma si se pregunta sobre la población de Ucrania: «¿Es mayor o menor que cien millones de personas?», las respuestas variarán, pero en general serán algo menores que dicha cifra. Sin embargo, si la pregunta fuera: «¿Es la población de Ucrania mayor o menor que veinte millones de personas?», las respuestas variarán, pero el promedio de respuestas no se modificará mucho respecto al ancla inicial. Es decir, se parte del "valor de anclaje" y se hace un ajuste... que normalmente suele ser en la dirección correcta pero de magnitud insuficiente.



La gente se concentra en las diferencias notables, excluyendo aquellas que son menos visibles, también al hacer predicciones sobre la felicidad. Un aumento en los ingresos tiene sólo un efecto pequeño y transitorio sobre la felicidad y el bienestar, pero la gente siempre sobreestima este efecto. 

De igual forma si preguntamos a unos estudiantes 1) ¿cómo de feliz te sientes con tu vida? y 2) ¿cuántas citas han tenido este año?, tenemos que la correlación es nula (según las respuestas tener más citas no alteraría el nivel de bienestar). Sin embargo, si se modifica el orden de las preguntas el resultado es que los estudiantes con más citas se declaran ahora más felices. Es inconsistente, claro, pero focalizar su atención en las citas hace que exageren su importancia.

Parece ser que los expertos (gente con alto conocimiento, experiencia o especialización en algún campo) son más resistentes al efecto de anclaje, pero aún así tampoco son totalmente inmunes.

Sesgo de memoria

Nuestras memorias contienen una enorme base de datos de experiencias. Por desgracia, nuestra memoria no es perfecta: se desvanece con el tiempo, puede llegar a bloquearse o ser errónea. Y no sólo eso, sino que la investigación psicológica revela que cuando evaluamos recuerdos de cara a tomar decisiones sobre nuestro futuro a menudo esos recuerdos se muestran sesgados hacia ejemplos poco comunes que son muy positivos o muy negativos, tendemos a recordar acontecimientos insólitos o poco habituales más que acontecimientos diarios, cotidianos. Esto es porque el cerebro da mucha importancia a fenómenos extraordinarios o poco usuales debido probablemente a la importancia que estos tenían en el aprendizaje a lo largo de la evolución. Ese sesgo de nuestra memoria afecta en consecuencia a nuestra capacidad de predicción futura.



La mejor forma de evitar ese sesgo es tratar de recordar el mayor número posible de eventos similares para evitar caer en extremos poco representativos. Si sólo recordamos un ejemplo del pasado de ese tipo de evento es muy probable que sea uno de los mejores o uno de los peores ejemplos de ese evento.

Sesgo del poder corrupto

Existe una tendencia demostrada en la que los individuos con poder son fácilmente corrompibles cuando se sienten con plena libertad y sin restricciones. Este sentimiento se ve incrementado si el individuo se ve reforzado con un sentimiento de respaldo moral, se siente atacado o tiende a otros prejuicios que le ayudan a justificarse.

Efecto de percepción ambiental

El ambiente produce una gran influencia en el comportamiento de los individuos. En un ambiente caótico, deteriorado y sucio, las personas tienden a ser más incívicas, más caóticas, y también a cometer más acciones vandálicas o incluso delictivas. Este efecto es la base de la "teoría de las ventanas rotas" estudiado por el psicólogo de la Universidad de Stanford, Philip Zimbardo.




Prejuicio de retrospectiva o recapitulación

Muestra la inclinación a ver los hechos pasados como fenómenos predichos o predecibles. Los individuos están, en realidad, sesgados por el conocimiento de lo que realmente ha pasado cuando evalúan su probabilidad de predicción. Este prejuicio es en realidad producido por un error en la memoria. De igual forma también tenemos tendencia a valorar los eventos pasados de manera más positiva a como sucedieron en realidad. Un proverbio en latín resume este efecto: memoria praeteritorum bonorum, es decir, "el pasado siempre se recuerda como mejor".

Efecto Forer

Es la tendencia de la gente a dar una alta nota de precisión o a asentir y confirmar la fidelidad de las descripciones que de su personalidad se hagan cuando éstas están hechas a medida y específicamente para ellas (por ejemplo: los horóscopos). En realidad, estas descripciones de la personalidad son vagas y suficientemente generales como para ser aplicadas a un amplio espectro de la sociedad.

Sesgo de supervivencia






Ilusión de la confianza

Consiste en confundir la confianza de un hablante con su credibilidad, de forma que se percibe a una persona como más creíble cuanta más confianza muestra en sus argumentaciones. La realidad es que las investigaciones han demostrado que la confianza no es un buen indicador ni es una forma fiable de medir la capacidad o aptitud de una persona.


Efecto Bandwagon o efecto de arrastre

Es la tendencia a hacer (o creer) cosas porque muchas otras personas hacen (o creen) esas cosas. La probabilidad de que una persona que adopta una creencia aumenta en función del número de personas que tienen esa creencia. Esta es una poderosa forma de pensamiento de grupo.



Sesgo de proyección

Es la tendencia inconsciente a asumir que los demás comparten el mismo o pensamientos, creencias, valores o posturas parecidas a las nuestras.

Efecto del lago Wobegon o efecto mejor que la media

Es la tendencia humana a describirse de manera halagadora o aduladora, comunicar bondades de sí mismo y pensar que se encuentra por encima de la media en inteligencia, fuerza u otras cualidades. Se relaciona con el sesgo optimista, sesgo que por sus implicaciones y alcance dedicaremos próximamente una entrada específica en este mismo blog.

Falacia de la planificación

Es la tendencia a subestimar el tiempo para concluir una tarea. Generalmente se debe a que tendemos a no planear los proyectos a un nivel de detalle que permita la estimación de las tareas individuales. Lovallo y Kahneman sugieren que la falacia de la planificación no solo provoca demoras, sino también costos excesivos y reducción de beneficios debido a estimaciones erróneas.

Y es que como diría el científico estadounidense Douglas Hofstadter siempre hay que tener presente que "Hacer algo te va llevar siempre más tiempo de lo que piensas, incluso si tienes en cuenta la Ley de Hofstadter"




Efecto Keinshorm 

Predisposición a contradecir por sistema las ideas o formulaciones que otra persona, con la cual no se simpatiza.


Efecto del falso consenso

La mayoría de personas juzgan que sus propios hábitos, valores y creencias están más extendidas entre otras personas de lo que realmente están.


Ilusión de control

Se encuentra detrás de muchas supersticiones y comportamientos irracionales. Se trata de la tendencia que tenemos a creer que podemos controlar ciertos acontecimientos, o influir en ellos, cuando racionalmente es evidente que tal control es imposible. Así, creamos rituales y supersticiones que nos dan cierta seguridad, como los deportistas que repiten ciertas conductas esperando que condicionen cosas como su capacidad de marcar goles, que evidentemente depende de muchos otros factores objetivos.



Defensa de status

Cuando una persona se considera con cierto status ésta tenderá a negar y a defenderse de cualquier comentario que lo contradiga incluso recurriendo al autoengaño.

Ilusión de frecuencia

Consiste en la ilusión por la que un fenómeno que ha centrado recientemente nuestra atención de repente pensamos que aparece o sucede "en todas partes", aunque sea improbable desde el punto de vista estadístico. En realidad se debe a que somos nosotros quienes lo percibimos de forma diferente (con anterioridad no le prestábamos atención) y por lo tanto creemos erróneamente que el fenómeno se produce con más frecuencia.

Punto de referencia o status-quo

Un mismo premio final no tiene el mismo valor para dos personas distintas. Si tengo mil euros y gano diez euros en una apuesta lo valoro menos que si tengo cinco euros y gano diez en la apuesta. El punto de referencia lo es todo psicológicamente. Añadamos ahora una dimensión a este sesgo. No sólo se trata de la referencia con mi propia riqueza inicial, sino con la riqueza de mi círculo de personas cercano. Si alguien desconocido para mi gana cuatrocientos mil euros en la lotería, yo no me veo afectado. En cambio, si los gana mi compañero de trabajo, soy más pobre. Aunque no hubiera jugado a la lotería.

Sesgo de apoyo a la elección

Cuando elegimos algo (desde una pareja a una mascota) tendemos a ver esa elección con un enfoque positivo, incluso si la elección tiene defectos. Optimizamos sus virtudes y minimizamos o les damos poca importancia a los defectos de nuestra elección.


sábado, 3 de noviembre de 2012

¿Se ha ralentizado la innovación tecnológica en las últimas décadas?


A menudo parece que en la actualidad, en la era de los smartphones y de Internet, tecnológicamente hablando, estemos disfrutando de una edad de oro. Pero según nuevos análisis, esta opinión podría estar equivocada: lejos de encontrarnos en el nirvana tecnológico, podríamos estar inmersos en una era de estancamiento en relación a los descubrimientos científicos e innovaciones tecnológicas. Esa es, al menos, la controvertida opinión de diversos economistas, científicos y tecnólogos de todo el planeta.



Durante la mayor parte de la historia reciente de la humanidad, y sobre todo desde la invención de la máquina de vapor hasta finales de 1960 el progreso tecnológico ha seguido una evolución implacable. El cénit del optimismo sobre el futuro de la tecnología posiblemente se alcanzó cuando el hombre pisó la Luna en 1969, la gente creía en un progreso tecnológico sin precedentes. Pero con la excepción de la industria de los ordenadores y las nuevas tecnologías, parece que ésa no ha sido la tendencia en las últimas décadas. El progreso tecnológico acelerado podría estar ralentizándose o estancándose de forma peligrosa. Los avances tecnológicos son cada vez menos decisivos y generan menos empleos.

¿El gran estancamiento?

Tyler Cowen, es uno de los principales exponentes de esa corriente de opinión, Cowen es uno de los economistas más prolíficos de Estados Unidos y hace unos meses publicó su libro "The Great Stagnation (El gran estancamiento)".  La tesis central de The Great Stagnation es que el crecimiento de los países ricos se ha desacelerado en las últimas décadas y no debido a cambios de gobierno o a decisiones políticas. El autor usa una expresión habitual en el idioma inglés, “low-hanging fruit” (fruta fácil de recoger), para describir las causas que propiciaron en el pasado el crecimiento acelerado. En concreto se refiere en primer lugar a los combustibles fósiles y la tierra no ocupada y disponible que pudo aprovecharse sin excesivo costo, en segundo lugar a la educación de las masas, lo que supuso que millones de personas al aumentar su nivel educativo saliesen de la vida rural hacia fábricas y laboratorios científicos altamente productivos, permitiendo obtener grandes ganancias en un proceso relativamente barato. Y tercero, que la era de grandes innovaciones donde vimos la aparición de tecnologías como la electricidad, la radio, televisión, la luz eléctrica o los automóviles baratos, está estacionándose en un punto donde las mejoras son incrementales y no tan dramáticas. 



Ahora ese proceso de rápidos avances aunados a creación de empleos se ha trasladado al mundo en vías de desarrollo. Estos países son los que ahora están cosechando los logros fáciles (low-hanging fruit). Se trata de los avances tecnológicos antiguos pero factibles y que, sobre todo, le dan el pan a millones de personas. Las economías principales del planeta han estado aprovechando hasta la década de los 70 estas frutas fáciles, pero ahora no pueden mantener ese ritmo de crecimiento. Cowen estima que las ganancias de dos siglos de rápida innovación tecnológica están en gran medida agotadas, y que los nuevos descubrimientos no tienen la misma calidad revolucionaria. 



Para ilustrar su punto, Cowen dice que su abuela, nacida a fines del siglo XIX, vio enormes cambios en su vida: la llegada de la electricidad, el inodoro, el agua caliente, el gas, el automóvil, la radio, la televisión, las vacunas. El mundo cambió y mejoró de forma excepcional. En cambio él, nacido a principios de los años 60, ha visto comparativamente pocos cambios tecnológicos desde su infancia: la cocina de su casa es más moderna, pero fundamentalmente similar a la de cuando era niño, y su coche es una versión más moderna del mismo coche que conducía su padre (están mejorando lentamente, pero no tan rápido como era la mejora entre el coche respecto al caballo). Incluso muchos aviones 747 construidos hace 40 años aún siguen volando y no es que no haya habido mejoras en la tecnología de propulsión a chorro, pero se trata de pequeñas variaciones sobre un avance ya antiguo. Cowen también menciona el ejemplo del Concorde. Se trata de una tecnología claramente superior pero que no logró imponerse sobre alternativas menos rápidas, lo que corre en sentido contrario a nuestra creencia ingenua en el progreso: en este caso, la tecnología superior nunca se abarató y no logró conquistar el mercado.



La única excepción es la irrupción de internet, que es un salto tecnológico significativo pero, por ahora, ha sido más que nada una herramienta prácticamente gratuita que ha afectado poco la matriz productiva de la economía y ha creado poco empleo comparado con las revoluciones industriales anteriores. Internet, mejora mucho nuestras vidas, pero no afecta por el momento demasiado al PIB. En términos de ingresos y puestos de trabajo, Internet no ha añadido tanto valor como la mayoría de la gente piensa. Las “tecnológicas” estadounidenses más novedosas (Facebook, Google, Apple, etc.) no llegan a emplear ni a 50.000 personas, Facebook sirve a 500 millones clientes con una plantilla de 2.000. Compárese con el Detroit de las Big Three y sus millones de empleados.




Pero Cowen no es el único que ha lanzado la voz de alarma en relación a la posible ralentización de la evolución tecnológica en nuestra sociedad.

Bastantes intelectuales y tecnólogos alertan sobre esta situación argumentando que si miramos hacia el pasado y nos fijamos en la primera mitad del siglo XX veremos que fue una época extraordinariamente fructífera para la evolución científica y tecnológica, por ejemplo, sin ánimo de ser exhaustivo podemos citar la Teoría de la Relatividad, la mecánica cuántica, la fisión y fusión nuclear, las observaciones sobre la estructura del Cosmos, la penicilina, la insulina, el ADN, los neurotransmisores, la estructura de los cromosomas, etc... decenas de inventos y hallazgos. Si se compara con lo desarrollado a partir de los años 70's del siglo XX observamos una ralentización importante en la amplitud de los desarrollos científicos "de ruptura", la mayoría son solo de mejoras respecto a inventos anteriores. Las mejoras más grandes imaginables en las condiciones de vida humanas, como el tener un cuarto de baño en casa o el poder dar a un grifo y que salga agua, o no tener que pasar el día limpiando las calles de excremento, son avances que ya se han producido. Se aprecia una utilidad decreciente, cada vez cuesta más que aparezcan nuevas innovaciones que permitan dar ese “salto”, pese a que el esfuerzo investigador es continuo.

La velocidad de adopción de las tecnologías se está acelerando con el paso del tiempo (vía Asymco)



Por poner un ejemplo, Ben Goldacre en su libro Bad Science comenta que “La edad de oro de la medicina se ha frenado en seco... y el número de nuevos fármacos, o ‘nuevas entidades moleculares’, que se registran ha bajado desde cincuenta por año en la década de los 90 hasta aproximadamente veinte en la actualidad”.

Según Peter Thiel y Max Levchin, dos de los co-fundadores de PayPal, la innovación se encuentra en una situación crítica y se hacen necesarias empresas y corporaciones que impulsen un verdadero progreso, no sólo que fomenten el cambio frenético de una moda a otra.


"Me prometisteis colonias en Marte. En vez de eso, tengo Facebook"– Buzz Aldrin, astronauta

Según ellos los discursos famosos que una vez inspiraron a una generación sobre la exploración de la luna y el espacio hoy suenan a utopías del pasado. Nuestras expectativas han bajado ostensiblemente, hoy en día el programa espacial está en las últimas y nadie habla de aviones espaciales y vacaciones lunares y coches voladores como sí ocurría décadas atrás. A medida que avanza la tecnología, deberíamos estar moviéndonos más rápidamente, pero no es así, el Concorde está jubilado, y con su último vuelo en 2003, la velocidad máxima a la que la gente puede viajar ha dejado de mejorar.

Aunque la industria de las nuevas tecnologías está progresando de forma formidable, eso no siempre significa que lo hagan en áreas verdaderamente importantes y que impliquen un verdadero progreso para la sociedad, los procesadores de los ordenadores del Apollo eran menos sofisticados que los de un smartphone de hoy en día,  la paradoja es que hoy frecuentemente se usa todo ese potencial para jugar a Angry Birds.



Quizás acostumbrados al ruido mediático de cada nuevo smartphone estos planteamientos nos sorprendan, pero la realidad es que la aportación real a la evolución científico y tecnológica de ese tipo de dispositivos es bastante limitada, dados los enormes desafíos a escala mundial a que nos enfrentamos (agotamiento de los recursos, déficit energético, destrucción medio-ambiental, cambio climático, etc).

Tasa de innovación tecnológica

Siguiendo con más partidarios de la tésis del estancamiento tecnológico también hay que citar al físico Jonathan Huebner, según él la tasa de innovación tecnológica alcanzó su punto máximo hace un siglo y ha estado disminuyendo desde entonces.

El cambio tecnológico comenzó a estancarse después de la década de 1960. Las innovaciones  posteriores  según su opinión han sido sobre todo refinamientos de las tecnologías ya descubiertas, con mejoras incrementales cada vez más pequeñas con el tiempo (incluso Internet está construido a partir de la tecnología descubierta en los años 1950 y 1960). Huebner propone el enfoque de la innovación per cápita en el tiempo. Es decir, el número de importante desarrollos tecnológicos al año dividido por la población mundial. La siguiente imagen muestra la tasa de innovación desde el final de la Edad Media hasta la actualidad.


El número de desarrollos tecnológicos por año proviene de una lista de 8583 eventos importantes en la historia de la ciencia y la tecnología compilados por Bunch y Hellemans. Vemos que la tasa de innovación alcanzó su punto máximo en el siglo XIX y luego disminuyó a lo largo del siglo XX, incluso con mayores niveles de educación, los grandes adelantos de la ciencia y la invención de los ordenadores. Esto significa que era más difícil para la persona promedio desarrollar una nueva tecnología en el siglo XX que en XIX. La figura también indica una tendencia general a la disminución de las tasas de innovación en tiempos de guerra y mayores tasas de innovación en tiempos de paz. 

Críticas a la teoría del estancamiento tecnológico 

Una crítica que frecuentemente se le hace a Huebner es que su base de innovaciones seleccionadas es totalmente subjetiva. Por otra parte, otros estudiosos han elaborado conjuntos alternativos de innovaciones (Ray Kurzweil por ejemplo utiliza una compilación de 14 diferentes pensadores y obras de referencia) y muestran una clara tendencia a la aceleración no a la deceleración. Diversas métricas nos dicen que la tecnología se sigue desarrollando a un ritmo exponencial. La tan citada "Ley de Moore", por ejemplo, que preveía que la velocidad y capacidad de memoria se duplicase cada 18 meses por ahora ha resultado cierta, y no sólo para los semiconductores "la capacidad de unidad de disco, resolución de pantalla, y ancho de banda de la red," y posiblemente algoritmos de software y la programación también. Los avances en la secuenciación del genoma y de la maquinaria a nanoescala evolucionan también a un ritmo similar, al igual que la conectividad a Internet y ancho de banda de las telecomunicaciones.





Quienes defienden la teoría de que la tecnología se sigue desarrollando de forma exponencial en la actualidad también alegan que la innovación actualmente se está haciendo cada vez más en interdependencia con nuestras máquinas, sin dependencia exclusiva de los cerebros humanos. La innovación puede parecer que disminuye cuando su verdadero ritmo se acelera, porque a menudo se escapa de la percepción y las manos del hombre. En la actualidad el progreso lleva implícito un fase previa de procesos informáticos abstractos. Tomemos por ejemplo un coche moderno y pensemos en la cantidad de cálculos y procesamientos que requiere su construcción, desde la automatización de diseño, la cadena de suministro, etc. Todos esos cálculos y fases se han hecho de manera tan gradual y abstracta que ya no se ven o contabilizan como innovaciones. Por ejemplo, ¿cuántas pequeñas innovaciones han sido necesarias para construir un automóvil híbrido gasolina-eléctrico como el Prius de Toyota?. ¿Cuántas de las innovaciones del Prius fueron consecuencia directa de cálculos realizados por los sistemas tecnológicos implicados (programas CAD-CAM, infraestructuras, cadenas de suministro, etc) y cuántos son en cambio atribuibles a los cálculos de las mentes humanas individuales?

Muchos  de estos argumentos son expuestos por Peter Diamandis en una reciente charla TED en la que hace un planteamiento optimista respecto a nuestro futuro, un futuro en el que la capacidad de innovación e inventiva humana sería capaz de crear maneras de resolver los desafíos que se ciernen sobre nosotros.




Hace un tiempo en este mismo blog dediqué un par de entradas a las innovaciones tecnológicas que deberían producirse en el futuro más o menos cercano en campos tan dispares como la nanotecnología, las tecnologías de la información, la ciencia cognitiva, la robótica, la inteligencia artificial, la biotecnología, la salud, la innovación energética o la ciencia de los materiales. La mayoría se prevee que entren en periodo de madurez en un plazo no superior a los 15 años y si esos plazos se cumplen realmente deberíamos poner en perspectiva la idea del estancamiento tecnológico.

         


Conclusiones

Parece seguro decir que el programa espacial marcó un pico de capacidad de la humanidad en el transporte, que no han avanzado de manera tan impresionante en las décadas siguientes a la llegada a la Luna (de hecho desde 1972 ningún ser humano ha pisado la Luna). También estamos persuadidos por los argumentos que apuntan a la reciente falta de desarrollo farmacéutico notable, a pesar de los miles de millones de dólares en investigación invertidos en ella cada año. Combatir el cáncer y determinadas enfermedades se está convirtiendo en una tarea más dura de lo imaginado. Incluso los avances a la hora de descifrar el genoma humano y derivar ese conocimiento en aplicaciones útiles están resultando más lentos y complejos de lo que un día se pensaba.

También nos estamos encontrando con grandes obstáculos a la hora de encontrar alternativas a la dependencia humana de los combustibles fósiles (las soluciones de costo aceptable están siendo muy difíciles de alcanzar). Dado que el cambio climático es un problema real y urgente, y teniendo en cuenta que la causa principal del calentamiento global es el dióxido de carbono que se libera al quemar combustibles fósiles, necesitamos tecnologías de energía renovable o alternativas válidas que puedan competir en precio con el carbón, el gas natural y el petróleo. Por el momento, no existen.



En la otra dirección, tenemos la aparición de las nuevas tecnologías, Internet y todos dispositivos tecnológicos relacionados. En décadas anteriores, todo el conocimiento accesible vía Internet estaba simplemente fuera del alcance de la inmensa mayoría de la humanidad, pero esto se ha revertido dramáticamente en los últimos años. Internet es el mayor invento tecnológico de los últimos cincuenta años, y su implicación en nuestro futuro sólo está empezando a crecer sin que se le vean límites cercanos, posiblemente dentro de varias décadas veamos Internet como un invento de magnitudes similares a la electricidad. Sin ir más lejos hace sólo 15 años yo no habría podido escribir este post, ni manejar las estadísticas, ni acceder a información de diversas fuentes con la facilidad con la que lo he podido hacer. Algo similar podemos decir de los ordenadores que se han vuelto imprescindibles en nuestra vida y rutina diaria y más recientemente los smartphones. El cómo lo valoremos de cara a nuestro bienestar ya es una cuestión de criterios.



Muy posiblemente todas las partes tengan su cuota de razón, y posiblemente haya que discriminar qué áreas sí necesitarían un empuje tecnológico y cuáles en cambio evolucionan a buen ritmo en vez de hacer un diagnóstico general. Una cuestión en definitiva fascinante y sin una respuesta clara y definitiva.

domingo, 23 de septiembre de 2012

¿Cómo perjudica la desigualdad económica a las sociedades?

 "Si los estadounidenses quieren vivir 'El sueño Americano', deberían mudarse a Dinamarca"
Richard Wilkinson

¿Qué mejoraría más el bienestar promedio de un país desarrollado: potenciar su crecimiento económico (PIB) o reducir la brecha de ingresos entre los más ricos y los más pobres?. ¿Cuál es el efecto de las desigualdad de ingresos en una sociedad?

El investigador británico Richard Wilkinson, lleva décadas estudiando los efectos sociales de la desigualdad de ingresos y cómo las fuerzas sociales afectan a la salud de la población. Aunque durante siglos la mejor manera de mejorar la calidad de vida ha sido la de potenciar el crecimiento económico Wilkinson ha demostrado que ese crecimiento ha dejado de generar los beneficios sociales que aportaron en su día (y siguen aportando en los países más pobres), y es que el bienestar promedio de nuestras sociedades ya no depende del ingreso nacional (al menos a partir de un cierto nivel base). Su trabajo nos muestra la evidencia estadística de que entre los países desarrollados, las sociedades que son más igualitarias (con menor brecha de ingresos entre ricos y pobres) son más felices, más saludables y las que presentan mayor calidad de vida. 

Ésta es la charla que Wilkinson realizó para TED, en ella explica con sumo detalle cómo las desigualdades económicas afectan el desarrollo de las sociedades. Creo que merece la mayor difusión posible.




Puesto que alguien puede preferir el formato textual al vídeo, adjunto también la transcripción de la charla incluyendo además la gran mayoría de gráficos en los se apoya la exposición.

"Ya conocen la verdad de lo que voy a decir. Creo que la noción de que la desigualdad es divisiva y corrosiva socialmente es anterior a la Revolución Francesa. Lo que cambió fue que podemos ver la evidencia, comparar sociedades, más o menos iguales y ver lo que hace la desigualdad. Voy a mostrarles esa información y luego les explicaré por qué existen los nexos que voy a enseñarles.



Quiero comenzar con una paradoja. Esto muestra la expectativa de vida contra el PIB, en promedio, cuan ricos son los países. Y los países a la derecha como Noruega y Estados Unidos, son el doble de ricos que Israel, Grecia, Portugal a la izquierda. Y esto no afecta su expectativa de vida para nada. No hay una sugerencia de correlación allí. Pero si miramos dentro de nuestras sociedades, hay una cantidad extraordinaria de pendientes en salud atravesando la sociedad. Aquí, nuevamente, la expectativa de vida.



Estas son pequeñas regiones en Inglaterra y Gales, la más pobre a la derecha, la más rica a la izquierda. Una gran diferencia entre el pobre y el resto de nosotros. Aún las personas apenas por debajo de la cima tienen peor salud que las personas en la cima. Entonces el ingreso es significativamente importante. en nuestras sociedades, y nada entre ellas. La explicación de esa paradoja es que, en nuestras sociedades vemos al ingreso relativo o a la casta social, el estatus social, donde estamos relacionados unos con otros y el tamaño de las brechas entre nosotros. Y tan pronto se entiende esa idea inmediatamente deberíamos preguntarnos: ¿Qué sucede si ampliamos esas diferencias, o las suprimimos, y hacemos las diferencias en ingresos mayores o menores?

Y eso es lo que voy a enseñarles. No estoy utilizando información hipotética. Estoy tomando información de la ONU, la misma que tiene el Banco Mundial, de la escala de diferencias en ingresos en estos mercados desarrollados democráticos ricos. La medida que utilizamos, es cuánto más rico es el 20% superior que el 20% inferior en cada país.




Y se ve en los países más equitativos a la izquierda, Japón, Finlandia, Noruega, Suecia, el 20% superior es entre 3 y 4 veces y media más rico que el 20% inferior. Pero en el extremo más desigual, el Reino Unido, Estados Unidos y Singapur, las diferencias son el doble de grandes. En esta medida, somos el doble de desiguales que otros mercados democráticos exitosos.

Ahora, voy a mostrarles qué efecto tiene esto en nuestras sociedades. Recopilamos información acerca de problemas en las escalas sociales, el tipo de problemas más comunes en el fondo de la escala social. Información internacional comparable de esperanza de vida, en puntajes de los niños en matemáticas y alfabetización en la tasa de mortalidad infantil, tasa de homicidios, la proporción de la población en prisión, embarazos adolescentes, niveles de confianza, obesidad, enfermedades mentales; en la clasificación de diagnóstico estándar incluye dependencia de drogas y alcohol y ascenso social. 





Pusimos todo junto en un sólo índice. Todos con la misma relevancia. La ubicación de cada país se da por una especie de puntaje promedio. Y allí, se observa en relación a la medida de desigualdad que les mostré, que usaré una y otra vez para la información. A los países más desiguales les va peor en este tipo de problemas sociales. Es una correlación extraordinariamente estrecha. Pero si miramos el mismo índice de problemas sociales y de salud en relación al PIB per cápita, el ingreso bruto nacional, no hay nada allí, no hay correlación.




Estábamos un poco preocupados de que se pensara que habíamos elegido problemas para ajustar nuestro argumento y que solo habíamos fabricado la evidencia, así que también publicamos en el British Medical Journal acerca del índice de UNICEF de bienestar infantil. Tiene 40 componentes distintos armado por otras personas. Detalla si los niños conversan con sus padres, si tienen libros en casa, cual es la tasa de inmunización, si existe acoso escolar. Todo se incluye. 




Aquí está relacionado con esa misma medida de desigualdad. Los niños están peor en sociedades más desiguales. Una relación significativamente más alta. Pero una vez más, si se observa la medida del bienestar infantil en relación al ingreso por año por persona, no hay una relación. ni una sugerencia de una relación.




Lo que dice la información que les he enseñado es lo mismo. El bienestar promedio de nuestras sociedades ya no depende del ingreso nacional o del crecimiento económico. Eso es muy importante en países pobres, pero no el mundo desarrollado. Sin embargo, las diferencias entre nosotros y dónde nos ubicamos en relación con unos a otros ahora importan muchísimo. Voy a mostrarles algunas partes de nuestro índice. Aquí, por ejemplo, está la confianza. Es simplemente el porcentaje de la población que concuerda en que se puede confiar en las personas. Viene de las encuestas de World Values Survey. Si ven, en el extremo más desigual, acerca del 15% de la población sienten que pueden confiar en otros. Pero en sociedades más igualitarias, el porcentaje sube a 60% o 65%. Y si se mira la medida de participación en la vida comunitaria o capital social, hay relaciones muy similares estrechamente relacionadas con la desigualdad.




Puedo decir que hicimos este análisis 2 veces, Primero en estos países ricos y desarrollados, y luego de manera asilada como un banco de pruebas, lo repetimos en los 50 estados estadounidenses; haciendo la misma pregunta: ¿A los estados más desiguales les va peor en todos estos tipos de medidas? Sucede lo mismo. Básicamente encontramos que casi cualquier cosa relacionada con la confianza de manera global se relaciona con la confianza entre los 50 estados en ese banco de pruebas. No estamos hablando de una mera casualidad.




Estos son enfermedades mentales. La OMS confecciona índices utilizando las mismas entrevistas de diagnóstico con muestras aleatorias de la población que nos permite comparar la tasa de enfermedades mentales en cada sociedad. Este es el porcentaje de la población con alguna enfermedad mental en el último año. Y varía desde un 8% hasta 3 veces ese porcentaje; sociedades enteras con 5 veces más el nivel de enfermedades mentales que otras. Y nuevamente, muy relacionado a la desigualdad.




Este es el porcentaje de la población en prisión. Aquí hay una diferencia diez veces mayor, registrada en la escala de este lado. Pero aumenta de cerca de 40 a 400 personas en prisión La relación no es mayormente impulsada por más crímenes. En algunos casos, forma parte de esto. Pero en la mayoría de los casos se trata de sentencias punitivas, penas más duras. Y las sociedades más desiguales son también más propensas a retener la pena de muerte. Aquí tenemos niños que abandonan la escuela secundaria. Nuevamente, grandes diferencias. Extraordinariamente dañinas, si se habla de usar el talento de la población.

La movilidad social. Se trata de una medida de movilidad social basada en el ingreso. Fundamentalmente es como preguntar: ¿Los padres ricos tienen hijos ricos y los padres pobres tienen hijos pobres o acaso no hay una relación entre estos dos? 




Y en el extremo más dispar, el ingreso del padre es mucho más importante, en el Reino Unido, en Estados Unidos... Y en países Escandinavos, el ingreso del padre es mucho menos importante. Hay más movilidad social. Como nos gusta decir; y sé que hay muchos estadounidenses entre el público hoy, si los estadounidenses quieren vivir "El sueño Americano", deberían mudarse a Dinamarca.

Sólo les he mostrado algunas cosas en cursiva. Podría haberles enseñado otro número de problemas. Son todos problemas que suelen ser mucho más frecuentes en la parte inferior de la pendiente social. Pero hay un sinfín de problemas con las escalas sociales que son peores entre los países más desiguales, no sólo un poco peores. pero desde entre el doble de frecuente y 10 veces más frecuentes. Piensen en el gasto, el costo humano de eso.




Quiero volver al gráfico que les enseñé recién donde juntamos la información para demostrar 2 cosas. Una es que, gráfico tras gráfico, descubrimos que a los países que les va peor, sin importar su ingreso, parecen ser los más desiguales, y a los que les va bien suelen ser países nórdicos y Japón. Entonces lo que observamos es la disfunción social general relacionada a la desigualdad. Y no es sólo una de las dos cosas que están mal, es la mayoría.




Lo segundo muy importante que quiero mostrarles en este gráfico es que, si se mira la parte inferior, Suecia y Japón, son países muy distintos en muchos aspectos. El lugar de la mujer, cuan cerca se mantienen del núcleo familiar, están en polos opuestos en términos del mundo rico y desarrollado. Pero la otra diferencia muy importante es cómo logran su igualdad superior. Suecia tiene grandes diferencias en ganancias, y reduce esa brecha a través de impuestos, asistencia social general, grandes beneficencias y demás. Sin embargo Japón es un poco diferente. Comienza con diferencias mucho menores en ganancias antes de impuestos. Tiene impuestos más bajos. Tiene menor asistencia social. Y en nuestro análisis de los estados estadounidenses, descubrimos más o menos el mismo contraste. A algunos estados les va muy bien en cuanto a redistribución, otros estados tienen éxito porque tienen menores diferencias en ingresos antes de impuestos. Entonces concluimos que no importa cómo se llega a una mayor igualdad, siempre y cuando se llegue de alguna forma.

No estoy hablando de una igualdad perfecta, Hablo de lo que existe en mercados democráticos ricos y desarrollados. Otro factor sorprendente de esta imagen es que no son sólo los pobres quienes se ven afectados por la desigualdad. Hay algo de cierto en la frase de John Donne's "Ningún hombre es una isla." Y en una serie de estudios, es posible comparar cuan bien les va a las personas en países con más o menos desigualdad en cada nivel de la escala social. Este es sólo un ejemplo. La tasa de mortalidad infantil. Algunos suecos muy amablemente clasifican su mortalidad infantil según el registro británico de clasificación socio-económica general. Entonces anacrónicamente es una clasificación según la ocupación de los padres, entonces los padres solteros van por separado. Pero donde dice "clase social baja" se refiere al trabajo manual no especializado. Pasa a través del trabajo manual especializado de la clase media, luego el trabajo jerárquico no manual, hasta el trabajo profesional: doctores, abogados, directores en grandes empresas.




Aquí ven que a Suecia le va mejor que a Gran Bretaña en todas las escalas sociales. Las diferencias mayores están en lo más bajo de la sociedad. Pero aún en lo más alto, parece haber un pequeño beneficio en pertenecer a una sociedad con más igualdad. Lo demostramos en casi 5 piezas diferentes de información cubriendo resultados educativos y de salud en los Estados Unidos y mundialmente. Y parece ser la imagen generalizada, que una mayor igualdad hace una mayor diferencia abajo en la escala, pero también, tiene ciertos beneficios arriba en la escala.

Debería decirles algunas palabras acerca de lo que sucede. Siento que estoy observando y hablando acerca de los efectos psico-sociales de la desigualdad. Que tienen más que ver con emociones de superioridad o inferioridad de ser valorado o devaluado, respetado o no. Y por supuesto, estas emociones de la competencia de status en la que resulta lleva adelante el consumismo en nuestra sociedad. También lleva a un estado de inseguridad. Nos preocupa más cómo van a juzgarnos y vernos los demás si somos considerados atractivos, inteligentes, y ese tipo de cosas. Aumenta el prejuicio de evaluación social, el miedo a esos prejuicios.

Curiosamente, hay ciertos estudios paralelos sucediendo en psicología social: Alguien revisó 208 estudios diferentes en el que se había invitado a voluntarios a un laboratorio psico-social y se les habían medido las hormonas del estrés y su reacción ante situaciones de estrés. Y en la revisión lo que les interesaba observar era qué tipos de estrés suben de manera confiable los niveles de cortisol. la hormona de estrés principal. Y concluyeron que las tareas que involucraban amenazas de evaluación social; amenazas a la autoestima o al status social en las que otros podrían juzgar nuestro desempeño de manera negativa. Esos tipos de estrés tienen un efecto muy peculiar en la fisiología del estrés.

Se nos ha criticado. Por supuesto, hay personas a las que esto no les gusta y personas a quienes les sorprende. Pero debo decirles que cuando nos critican por elegir y filtrar datos, jamás elegimos ni filtramos información. Tenemos una norma absoluta, si nuestra fuente de información tiene datos de uno de los países que observamos, entonces se incluye en el análisis. Es nuestra fuente de información la que decide si esa información confiable o no, no nosotros. De lo contrario habría parcialidad.

¿Qué hay de los otros países? Hay 200 análisis de salud en relación a los ingresos y la igualdad en publicaciones revisadas por colegas. Esto no está confinado solo a estos países ocultando una demostración muy simple. Los mismos países tienen el mismo índice de desigualdad, problema tras problema. ¿Por qué no controlamos otros factores? Porque demostramos que el PIB per cápita no hace ninguna diferencia. Y por supuesto, otros tratando con métodos más sofisticados en el tema han medido la pobreza y la educación etcétera.

¿Qué hay de la causalidad? La correlación en sí misma no demuestra causalidad Pasamos un largo tiempo. Y sin dudas, las personas saben del nexo causal en algunos de estos resultados. El cambio grande de nuestra comprensión de los motores de la salud crónica en el mundo desarrollado y rico es la importancia de como el estrés crónico de fuentes sociales afecta el sistema inmune, el sistema cardiovascular. Por ejemplo, la razón la que la violencia sea más común en sociedades desiguales se da porque las personas están más propensas a ser despreciadas.




Diría que para lidiar con esto, debemos lidiar con las finanzas después de impuesto y las finanzas antes de impuestos. Debemos restringir los ingresos, el ingreso cultural ventajoso en la cima. Creo que debemos responsabilizar a nuestros jefes por sus empleados de cualquier manera que se pueda. Y creo que la moraleja para que se lleven a casa es que podemos mejorar la verdadera calidad de vida humana reduciendo las diferencias en ingresos entre nosotros. De pronto se podría manejar el bienestar psico-sociales de sociedades enteras, y eso es emocionante.

Gracias."

Fuentes: TED, EqualityTrust