sábado, 14 de mayo de 2011

Psicología del color

La psicología del color es un campo de estudio que está dirigido a analizar el efecto del color en la percepción y la conducta humana. Desde el punto de vista estrictamente médico, todavía es una ciencia inmadura en la corriente principal de la psicología contemporánea. Sin embargo, en un sentido más amplio, el estudio de la percepción de los colores constituye una consideración habitual en el diseño arquitectónico, la moda y el arte publicitario.

Los colores transmiten ideas, sentimientos. Nos hacen reaccionar de una manera o de otra, sentir frío, calor, amor, dolor. Pero la pregunta es: ¿Quién nos ha enseñado a relacionarlos con estas sensaciones? ¿Cuáles son las variables que influyen a que pensemos de un color un determinado grupo de cualidades? nadie está seguro, pero sí se cree que muchos de los colores básicos están asociados con lo que vemos en gran cantidad y de lo cual hacemos una regla general. Otras veces la percepción del color es una construcción cultural basada en la acumulación de asociaciones de carácter social, resultando en un valor colectivo.



El estudio de Eva Heller ('Psicología del color: Cómo actúan los colores sobre los sentimientos y la razón'), basado entre otras cosas en una encuesta realizada a 2000 personas, demuestra que los colores y los sentimientos no se combinan de manera accidental, que sus asociaciones no son cuestión de gusto, sino experiencias universales profundamente enraizadas desde la infancia en nuestro lenguaje y nuestro pensamiento. Se consultaron a dos mil alemanes de diversos ámbitos culturales y profesionales sobre sus colores preferidos, los que aborrecían, qué impresiones les causaban cada color y qué colores asociaban a los distintos sentimientos. Se establecieron asociaciones en 160 sentimientos e impresiones distintos. Y se extrajeron correlaciones que indicaban que a la algarabía y la animación se relacionan los mismos colores que a la actividad y la energía; a la fidelidad, los mismos colores que a la confianza. No se trata de un estudio ‘pseudomístico’ en el que las asociaciones se justifican por simples cuestiones de gusto, sino que ahonda en la antropología, el lenguaje, las estructuras sociales, el dinero o la cultura.


Los efectos de los colores no son innatos, pero como se conocen en la infancia a la vez que el lenguaje, los significados quedan interiorizados en la edad adulta y parecen innatos. A pesar de las sensaciones individuales hay una comprensión universal, las impresiones y vivencias que producen los colores pueden considerarse de una manera perfectamente objetiva, aunque cada individuo vea, sienta y juzgue los colores de una manera personal.

Los publicistas y expertos en marketing lo saben bien, y los utilizan para manejar nuestra mente a través de los colores. Además en la sociedad actual la referencia a los colores es constante, incluso en el lenguaje diario los usamos para expresar como nos encontramos.



A continuación un análisis de los trece colores más comúnmente utilizados.

AZUL

Este color se asocia con el cielo, el mar y el aire. Se le asocia con la introspección y las emociones profundas. También tiene un simbolismo de melancolía y de calma. Expresa armonía, amistad, fidelidad, serenidad, sosiego. Se asocia con la tranquilidad, lo perceptivo, lo sensible y el afecto.

El azul representa las cualidades intelectuales: la inteligencia, la ciencia y la concentración. Siempre que ha de predominar la razón frente a la pasión, el azul es el color principal.

Es la estrella de los colores. Es el color que más adeptos tiene, independientemente del sexo y la edad. Es el color más elegido por personas normales en su condición psíquica y por niños sin problemas. No hay ningún sentimiento negativo en el que domine el azul. Hombres y mujeres se visten con frecuencia de color azul, pues es apropiado para toda ocasión y todas las estaciones del año. Además es el color preferido para los automóviles. Sólo hay un ámbito donde el azul no es muy aceptado: no comemos ni bebemos casi nada de este color. A los que les gusta el azul, les gusta la calma y la tranquilidad. Además, se relaciona con sentimientos positivos como la armonía, la simpatía y la amistad.



Es un color primario, pues mezclándolo salen el resto, y es de los denominados fríos por lo que se liga más a la inteligencia y a la razón que a los sentimientos. El azul es probablemente el color más utilizado por las marcas. Es el color del cielo y del mar y está asociado con la estabilidad y la profesionalidad. Simboliza además la confianza, la inteligencia, la verdad, la fe y la lealtad. El azul es considerado en general un color beneficioso tanto para la mente como para el cuerpo, puesto que tiene un efecto calmante. Está muy presente en las marcas tecnológicas. Al denotar tranquilidad, autoridad, confianza y lealtad es el color que produce las mayores ventas en el mundo, reportando la tasa más alta de éxito en entrevistas y ventas. Es uno de los favoritos de las fuerzas de la ley y las milicias. El azul es el principal color transmisor de poder.

Durante siglos, el color de la indumentaria no fue una cuestión de gusto, sino de dinero. La obtención de tintes era laboriosa, muchos colorantes tenían que importarse, y el teñido exigía un trabajo intenso; todo esto encarecía las telas. Sin duda también había tintes baratos, pero no eran resistentes a la luz y al lavado, y los tejidos quedaban pronto desteñidos. Pero el azul era la excepción: teñir de azul era fácil en cualquier parte, y desde tiempos primitivos se conocía un tinte estable a la luz: el índigo, que fue el tinte más importante. Históricamente en la Edad Media, cualquier persona podía vestir de azul, aunque no de cualquier azul. El azul celeste luminoso era un color noble, era el azul de la nobleza.

El azul índigo, el color común de los jeans, fue en la antigüedad el color preferido para las prendas de vestir, barato y por tanto representante de la vida cotidiana y del trabajo, a diferencia del púrpura y el azafrán que por ser los más estables a la luz y más laboriosos de obtener eran mucho más caros; por lo que se puede decir que el color en la indumentaria no fue una cuestión de gustos sino de dinero. No hay ningún sentimiento negativo en el que domine el azul, por el contrario, en China es un color poco apreciado.

ROJO

El rojo es el primer color al que el hombre le puso un nombre, la denominación cromática más antigua del mundo. El simbolismo del rojo está determinado por dos experiencias elementales: el fuego es rojo y lo es también la sangre. Fuego y sangre tienen en todas las culturas un significado existencial. Es el color del amor y del odio, el rojo es el color de todas las pasiones, las buenas y las malas. La sangre se altera y sube a la cabeza y el rostro se ruboriza, por timidez o enamoramiento, o ambas cosas a la vez. También se enrojece al sentirse avergonzado, porque se esté enojado o se haya excitado.

Es también el color de la fuerza, el vigor, el valor. Es el color de la violencia y la explosividad, y por lo tanto se encuentra relacionado con instintos primarios, impulsos vitales agresivos. El rojo es además el color de la ira, la agresividad y la guerra. Es el color del peligro y uno de los colores de lo prohibido. Los frenos de emergencia, los extintores y los botones de alarma son rojos. En el fútbol un jugador tiene prohibido seguir jugando cuando el árbitro le enseña la tarjeta roja. Desde la señal que prohíbe estacionar hasta el cartel que prohíbe fumar, todas tienen rojo. El rojo es también el color de las correcciones, los controles y la justicia. Los escolares saben que el rojo es el color de las correcciones. También es el color de los precios rebajados. Tener “números rojos” en una cuenta es cuando el saldo es negativo. El rojo en general es el color de los extrovertidos, no puede quedar en segundo plano. En este sentido el polo opuesto al rojo es el azul, ya que este último es lo inmaterial, lo lejano, lo frío y lo bajo. Rojo y azul son psicológicamente contrarios.



Es el color más frecuente de las banderas. Las banderas rojas aparecen continuamente como banderas de guerra. En la Revolución rusa de 1907, la bandera roja del movimiento obrero se convirtió en la bandera del socialismo y el comunismo.

Todos los Ferrari que han participado en carreras de coches son rojos. Para una bebida como Coca-Cola, de efecto estimulante, ningún otro color es más apropiado que el rojo. Por el mismo motivo es uno de los colores más usados en cajetillas de cigarros. Es el color de todas aquellas actividades que requieren más pasión que razonamiento. Es un color omnipresente en publicidad, es el color de los anuncios. El poder de atracción de este color esta demostrado. El rojo es el rey de la pasión, del amor y del odio por igual. Las personas que lo eligen, suelen guiar sus actos por el camino del corazón y no por la razón. Son decididas y optimistas.

Históricamente, el rojo fue el color de la nobleza y de los ricos, por su carácter de color luminoso. Los colores luminosos eran privilegio de las clases superiores, y los apagados le correspondían a los pobres. El rojo era el color más claro en las tintorerías, la fabricación de los tintes era difícil, el teñido costoso y los materiales debían ser importados. Los patricios convirtieron al color rojo en el color de los ricos. En el Renacimiento, el rojo era el color más apreciado por mujeres y hombres, jóvenes y viejos. Pero hoy algo queda del rojo de los nobles: aún se desenrolla a la entrada de la ópera, de un teatro o un hotel la alfombra roja para “los reyes”.

AMARILLO

Es el color más contradictorio ya que representa tanto la búsqueda del optimismo y la sabiduría, como el enojo, la mentira y la envidia. El amarillo es un estimulante mental aunque, en exceso, produce agotamiento. Así de complicado es este color.

Es el color de lo espontáneo, la impulsividad ;de las señales de advertencia de sustancias tóxicas, explosivas o radioactivas, como signos negros sobre fondo amarillo. Inspira un amplio rango de emociones, desde alegría y esperanza hasta precaución, decadencia y celos. No obstante, las personas pierden sus estribos más a menudo en habitaciones amarillas que en espacios de otros colores, y los bebes llorarán más en ambientes pintados de amarillo. Éste es el color más difícil de asimilar para el ojo, por lo que puede saturar si es usado de más. Es un color optimista, jovial y divertido. Es un color estimulante pero también estridente, debe evitarse en las zonas de relax.



Es el color de la luz solar, del mediodía, del oro. En la Edad Media, era el color que identificaba a los desterrados de la sociedad: las prostitutas, las madres solteras, los deudores, los herejes debían agregar a su vestimenta alguna prenda de color amarillo que demostrara su deshonra. Los judíos, al igual que los mendigos, debían colgar de sus ropas unas argollas amarillas.

En Asia en cambio, el amarillo es el color de la felicidad, de la gloria, la sabiduría, la armonía y el color de la cultura. En China, el amarillo es la fuerza natural dispensadora de la vida. También en la India, el amarillo es el color de los dioses y de los gobernantes.

VERDE

La mayoría de los significados del verde están asociados con la naturaleza, principalmente con la primavera, la vida y el desarrollo de la vegetación. Por esto es apropiado para simbolizar la juventud, la lealtad, la esperanza y la promesa. Proporciona una sensación de tranquilidad y seguridad. Es lo agradable y la tolerancia. Es el color de la vida y de la salud, de lo vivo en el sentido más amplio, referido a todo lo que crece. Es el color simbólico de todo lo que puede desarrollarse y prosperar. Señal de firmeza, también perseverancia y resistencia al cambio. Los expertos le atribuyen un efecto calmante, pues alegra la vista sin cansarla (el verde pizarra es el más adecuado para fijar en él largo tiempo la vista),

El verde es además un color tranquilizante, corresponde a un temperamento austero y de voluntad constante, es el color más reposante que existe, no mueve a ninguna dirección, no es alegre ni triste, menos aún apasionado. Está presente en los semáforos, también en los carteles que indican las salidas de emergencia y hasta hace algunos años en las pizarras de los colegios. También las telas usadas en los quirófanos y batas del personal quirúrgico son verdes por razones funcionales: además de su efecto tranquilizante en los cirujanos, tienen la ventaja que sobre ellas la sangre parece marrón e impresiona menos.



El verde es el color sagrado del Islam. Todos los Estados miembro árabes tienen el verde en sus banderas. El Corán prometía un paraíso encantador de verdes prados floridos, bosques umbríos y oasis perpetuos.

El verde es el color más fácil para el ojo y, actualmente, es uno de los más populares en las decoraciones. Las personas que esperan para hacer su entrada en sets de televisión, son sentadas en habitaciones verdes con el objetivo de relajarlas. Simboliza la armonía y proporciona a las personas un fuerte sentido de seguridad.

NEGRO

Ha sido un color maldito a lo largo de la historia, por lo que no es de extrañar que se relacione con los pesimistas. En un "día negro" ocurren cosas malas, quien lo ve "todo negro" parece que no espera nada bueno de la vida.... Parece que todos los sentimientos negativos van ligados a este color aunque, curiosamente, el 10% de las personas lo eligen como favorito. A algunas personas lo que les atrae del negro es un cierto grado de rebeldía, de no estar conforme con lo establecido. También puede ser la renuncia a querer llamar la atención. Y como no, es el color de la elegancia.

El negro tiene características que pueden considerarse negativas para el ser humano, ya que simboliza desgracia, oscuridad, noche, desesperanza, terror y muerte. Es el color de lo misterioso, la magia y la introversión. Es el color de la individualidad, de la protesta y la negación. Es el color del duelo, de la maldad, de lo conservador, de la elegancia. Popular a raíz de su efecto adelgazante, el negro puede hacer que su portador aparezca distante y dominante. Transmite mensajes muy poderosos al consumidor. Está asociado con el poder, la elegancia, pero también con la muerte, el mal y el misterio. Denota fuerza, autoridad, sensación de importancia y seriedad.



Toda maldad es negra, quien habla mal del otro, lo “denigra”, lo pone negro, ensucia su fama. En las familias hay “ovejas negras”. Cuando decimos que algo se ve negro, queremos decir que presentimos que ocurrirá algo muy malo con eso. Quien lo “ve todo negro”, es un pesimista. En un “día negro” suceden cosas desafortunadas. El negro es el color de la mala suerte: los supersticiosos le temen a los gatos negros. El negro hace referencia a lo prohibido, el “mercado negro” y lo ilegal. Las “listas negras” son las que elaboran las dictaduras con los nombres de personas indeseables o de adversarios políticos.

Quien viste de negro renuncia incluso al color. El negro es la elegancia sin riesgo. Esto se ve particularmente en la moda masculina, donde los trajes, el frac y el esmoquin, son siempre negros. La vestimenta negra concentra en el rostro, la impresión que la persona produce. Además el negro es el color que menos depende de las modas. Los jóvenes asocian el negro a la moda y los automóviles caros. Los espacios negros aparecen como mucho más pequeños que los blancos.

BLANCO

El blanco es, según el simbolismo, el color más perfecto. No hay ningún “concepto blanco” de significado negativo. Es el color del comienzo, significa paz o rendición. Es el color del bien y la honradez. Lo blanco por otro lado simboliza lo limpio, lo higiénico. Las personas que manipulan alimentos, y quienes cuidan enfermos, deben vestir de blanco, como símbolo de esterilidad.



El blanco está asociado con la luz, la inocencia, la pureza, la castidad y la pulcritud. Usado por las novias para comunicar inocencia, si bien hasta 1950 no se generalizó el traje de novia blanco sino que era muy habitual el negro. Es un color neutral que va con todo. Generalmente, es usado en camisas y blusas todo el año, sobre todo en los meses estivales. En Asia es el color del luto.

NARANJA

El color naranja o anaranjado, es una combinación del rojo con el amarillo y como tal, tiene un papel secundario en nuestro pensamiento y en nuestro simbolismo. Pensamos en el rojo o en el amarillo antes que en el anaranjado y por esto hay muy pocos conceptos que simbolicen exclusivamente al color naranja. Su nombre procede del de la fruta que antiguamente era un fruto exótico. El color naranja no existía en Europa antes de que los cruzados trajeran esta fruta de Oriente.



El naranja significa entusiasmo y exaltación. Es el color de la diversión, la sociabilidad y uno de los colores de la alegría. De la extraversión, de lo original, de la actividad. Es además el color que más contrasta con el mar, por lo que los chalecos salvavidas y los flotadores comúnmente son naranja. Son naranja también los chalecos de seguridad de los trabajadores en la carretera. A pesar de esto, nadie elige un coche de color naranja, color visible en la oscuridad y la niebla. Es un color presente en la moda veraniega, especialmente adecuado para personas de piel oscura o bronceada.

Su poder de atracción está en que es el color que más aromas produce con solo mirarlo, ya que muchos alimentos y flores son de este color. Lo prefieren las personas a las que les gusta la diversión, la sociabilidad y la gente alegre. El color naranja combina la energía del rojo con la alegría del amarillo. El naranja significa felicidad, entusiasmo, fascinación, creatividad, atracción y estimulación. El naranja transmite la sensación de calor sin necesidad de ser agresivo. Se suele asociar a la comida saludable, tiene un elevado nivel de visibilidad y es muy efectivo en la promoción de alimentos y juguetes.

VIOLETA

Está asociado con la realeza y simboliza el poder, la nobleza, el lujo y la ambición. Es además vinculado a la sabiduría, la dignidad y la independencia. Es el color de la superstición, de la ambigüedad, de la vanidad, de la moda, de la fantasía.

Es el color menos habitual de la naturaleza, por lo que resulta artificial. Se considera un tono mixto de emociones confusas. Así, en su manifestación más clara produce sentimientos románticos y, en su más oscura, evoca melancolía y tristeza. El violeta es también el color de la penitencia y la sobriedad. El violeta es el color de la magia, lo oculto, la fantasía y lo esotérico. Marca el límite entre lo visible y lo invisible. De noche es el último color antes de la oscuridad total.



Históricamente el púrpura violado era el color de los poderosos, de los que gobernaban. La preparación de una vestimenta violeta o púrpura duraba años, y llevar algo de color púrpura si no se pertenecía a la clase social autorizada para hacerlo, era castigado con la pena de muerte. En Roma, el púrpura era por ley el color imperial.

Es además el color de la vanidad y uno de los colores de lo femenino. Quien viste de violeta quiere llamar la atención. El violeta y el lila han sido siempre los colores preferidos para empaquetar chocolates.

ROSA

El rosa es el color del encanto, la cortesía, la sensibilidad y lo sentimental. Todas las cualidades atribuidas a la rosa se consideran típicamente femeninas. Puede inspirar gran variedad de emociones, desde diversión y excitación (rosas fuertes) hasta relajación y falta de energía (rosas pálidos).



El rosa es el punto medio entre los extremos rojo y blanco: fuerza mansa, energía sin agitación, temperatura agradable del cuerpo. Es el color de la ilusión, la ensoñación y el romanticismo, todo es “color de rosa”. Es el color de la infancia, de lo pequeño, del romanticismo, de la ensoñación, lo benigno. Es el color de lo artificial.

El rosa sólo representa sentimientos positivos (los que se asocian a lo femenino como el encanto, la amabilidad, la delicadeza, lo tierno, lo seductor, lo suave, lo dulce) pero las mujeres lo asocian a lo cursi.

ORO

Quién piensa en él, piensa ante todo en el metal precioso. El oro significa dinero, felicidad y lujo, sentimiento de alegría y viveza pero también un aura sombrío y tradicional. Es el color que más se asocia a la belleza, pero también es demasiado materialista y arrogante.

Todo lo que sirve para ganar dinero también está relacionado con el oro: un cantante exitoso tiene una “voz dorada”, un futbolista exitoso gana el “balón de oro”. El petróleo es el “oro negro” y en otros tiempos, la porcelana y el marfil eran el “oro blanco”. Todo lo que se vende caro, acaba siendo oro.



El dorado es también el color del orgullo y uno de los colores relacionados con el mérito. Es el color de la fama. En todos los ámbitos hay galardones de oro: los Premios Oscar son estatuillas de oro. Aquellos objetos que no pueden fabricarse en oro, reciben un baño dorado y automáticamente pasan a ser objetos de lujo. Es el color del deslumbramiento y uno de los colores de la vanidad.

PLATA

El plateado es también uno de los colores del lujo, la pompa y la solemnidad. Es el color de la elegancia, del lujo no típico, menos ostentoso que el oro. El plata es el color de la velocidad y el dinamismo. Este color de la rapidez, hace pensar en coches, aviones, cohetes y locomotoras de alta velocidad.



Es un color que se mantiene siempre distante. Se asocia también a lo claro y lo intelectual, la ciencia y la exactitud. El color plata además es lo moderno, lo tecnológico y lo funcional. La modernidad es uno de los conceptos que las personas más asocian con este color. Es uno de los colores de lo creado por la tecnología, no es expresión de valor sino de función.

MARRÓN

Psicológicamente sus conceptos son casi siempre negativos: lo feo, lo antipático, lo antierótico, lo desagradable, lo corriente y lo anticuado...

En la naturaleza es el color de lo marchito, de lo que se extingue. Es el color que manifiesta la antigüedad de las cosas: el papel, las telas, la madera y la piel, se ponen cada vez más oscuras con los años. Luscher, lo asoció con las personas que son perseverantes y tenaces en su trabajo. Comunica credibilidad y estabilidad. Es un excelente color para transmitir información, ya que crea un ambiente neutral para discusiones abiertas.




Es también el color de lo corriente, lo simple y lo humilde. Quien viste de marrón no quiere destacar, sino adaptarse. En la Edad Media, era el color de los campesinos pobres, de los siervos, los criados y los mendigos. En esta época los colores luminosos eran símbolo de status, y las ropas cafés o sin teñir, indicaban una condición inferior. Para la realeza era un color demasiado vulgar, ya que nunca resulta adecuado para las ocasiones en que la elegancia es un requisito. Un traje marrón, incluso de la mejor tela, nunca será realmente elegante. Actualmente el marrón es un color muy aceptado en la moda y la decoración. Corresponde al color de una multitud de materiales naturales, como la madera, el cuero y la lana.

Casi nadie siente predilección por este color. Sólo el 1% de los hombres y las mujeres lo tiene como color favorito, con ningún otro color se da tal rechazo.

GRIS

Simboliza neutralidad y sofisticación. Es el color de la vejez, de la experiencia, la respetabilidad y la sabiduría pero también de lo anticuado, del pasado y lo olvidado, no hay lujo gris, pues el objeto parece más barato. El gris es el color sin fuerza. En él, el noble blanco está ensuciado y el fuerte negro debilitado. Es neutro y pasivo, expresa duda y melancolía.



Es el color de la sobriedad y la penitencia; de la piedad y la tristeza. Es el color de todos los sentimientos sombríos, la soledad y el vacío, de la personalidad cerrada e introvertida. Pero también el gris es el color de la teoría y la reflexión.

Es un color que indica neutralidad, y aunque no crea tensión, tampoco la alivia. El gris es el color de quienes desean mantenerse al margen de problemas, y suelen mostrarse neutrales en las discusiones. Por eso, para no llamar la atención, el gris es muy usado en los trajes de chaqueta de los hombres. La vestimenta gris, así como la marrón, estaba hecha en sus inicios, de tela sin teñir.



lunes, 9 de mayo de 2011

¿Ayuda la inteligencia de cara a ser más felices o a ganar más dinero?


“Personas inteligentes, y a la vez felices, es la cosa más rara que he visto.” - Ernest Hemingway, escritor y Premio Nobel de Literatura (1899-1961)

Hemingway, sabía bien de ambas cosas: de inteligencia… y de infelicidad. Tras sobrevivir a dos guerras mundiales y a la Gran Depresión y tras haber tenido un incontable número de relaciones sentimentales fallidas, su gran cerebro nunca pudo ayudarle a descubrir cómo ser feliz.

Pero…¿hasta qué punto su reflexión resulta certera y se ajusta a la realidad?, ¿son inteligencia y felicidad incompatibles entre sí? Las personas más inteligentes no son más vulnerables a la infelicidad de forma natural que una persona promedio, sin embargo, las circunstancias pueden hacer que sea más fácil para ellos descubrir el lado amargo de la vida, principalmente si no han alcanzado un correcto grado de evolución emocional y social.



Si entendemos por inteligencia la capacidad o aptitud del ser humano para resolver problemas nuevos y para adaptarse al medio que le rodea, podríamos concluir, simplificando, que inteligencia es capacidad de reflexionar y llegar a conclusiones y obtener soluciones. Así, el inteligente, como ser reflexivo e introspectivo se plantea dilemas, cuestiones y emite juicios. Y cuanto más inteligente es, más cuestiones se plantea (quiere extender su saber y comprensión a todos los aspectos, le rodeen o no) y cuanto más cuestiones se plantea más cosas “desagradables” percibe (injusticias, mezquindades, problemas y más problemas sin solución: en la sociedad, en la política, en la vida,…). Y así las cosas, y si concebimos la felicidad como estado de ánimo al que aspirar (con múltiples manifestaciones, y muchas más para un ser reflexivo, véase como tranquilidad, paz, realización, etc.), podemos darnos cuenta fácilmente de por qué una persona inteligente tendría más problemas para ser feliz: tantos condicionantes y tantos parámetros decisorios acaban por sesgar negativamente el concepto de felicidad, de forma que es reformulado hacia lo inalcanzable, más aun si no encuentra con quién compartir sus dilemas (la gente que le rodea generalmente no se los plantea). Es cierto que la mayoría de la gente no tiende a pensar las cosas desde el mismo plano de reflexión e introspección que suele caracterizar a las personas muy inteligentes. Pensar, y cuestionarnos el mundo que nos rodea y nuestra vida no necesariamente ayudan a que nuestra vida sea más placentera. Es mucho más fácil seguir la corriente, dejarse llevar, ver la televisión, practicar deporte o asistir a fiestas y reuniones sociales.

Por una parte la inteligencia abre un millón de puertas para investigar, para realizar actividades nuevas con posibilidades de triunfar en ellas, para estar siempre aprendiendo, para enseñar si la paciencia nos acompaña, y en definitiva para comprender mejor lo que ocurre a nuestro alrededor. Pero por otra parte también es el arma más peligrosa que poseemos para alejarnos de los caminos comunes, de aquello que habitualmente se conoce como "hacer lo adecuado", y que suele ser a menudo más garantía de éxito en la vida en todos los sentidos que la exploración de nuevas alternativas.

Con cierta frecuencia nos podemos encontrar a excelentes trabajadores, muy buenos en su campo, que cumplen con sus obligaciones laborales y dan muy a menudo mucho más de lo que se espera de ellos en ese terreno, pero que luego tienen graves problemas en las relaciones personales, con dificultades para encontrar y mantener una pareja estable y/o amigos fuera del ámbito laboral que se adapten a "su forma de ser" y a su forma de implicarse en sus propios proyectos personales. Si para ser felices como seres sociables que somos necesitamos sentirnos integrados en una familia, un grupo de amigos, y sentirnos útiles a la sociedad, ser muy inteligente no es ninguna garantía para ser feliz. Como ejemplos de vidas irregulares y no excesivamente felices en los ámbitos personales tenemos a muchos de los grandes genios de la historia, Goethe, Nietzsche, Newton, Hemingway... famosos por sus grandes aportaciones a la humanidad, pero también por sus irregulares vidas emocionales.

La inteligencia y la felicidad no están relacionados

Argumentos como los previos han conformado el estereotipo aceptado de que las personas que tienen alta capacidad intelectual o talento por defecto son propensos a tener una vida emocional complicada. Pero no todo el mundo está conforme con ese concepto así por ejemplo el filósofo y escritor argentino Alejandro Rozitchner se rebela contra la idea de que la felicidad es exclusiva de los no inteligentes.


Pero… ¿la evidencia científica corrobora la opinión de la inteligencia resulta un impedimento de cara a alcanzar la felicidad y de disfrutar de la vida?. Aunque se han hecho pocos estudios para averiguar si la gente más lista es más feliz, todo indica que la inteligencia no influye en la dicha.



A menudo se supone, que una mayor agudeza mental resultará un obstáculo emocional. Hay, sin embargo, pruebas concretas, que demuestran el escaso vínculo existente entre la inteligencia y la felicidad. Y es que al contrario de lo que nos decía Lisa en uno de los episodios de los Simpson no parece existir correlación entre un alto grado de inteligencia y la infelicidad, de hecho parece resultar irrelevante, disponer de mayores habilidades mentales que el resto no hace que una persona sea más feliz, pero tampoco más infeliz.

Cuando se analiza el grado de satisfacción con la vida que muestran las personas con grandes habilidades verbales y de razonamiento analítico, no se encuentra ninguna relación estadísticamente significativa entre la felicidad individual y la inteligencia y en el caso de existir alguna la que existe es la que relaciona bajos niveles de inteligencia con infelicidad




Existen más estudios encaminados a evaluar la relación entre el talento intelectual y la satisfacción con la vida, por ejemplo el efectuado por Ruut Veenhove. En el nivel micro (o el centrado en los individuos), se hizo un balance de los resultados de 23 estudios de correlación (se llevaron a cabo en nueve países diferentes, con la participación de 15.501 encuestados), y nuevamente no mostraron correlación entre la puntuación en las pruebas de inteligencia y la felicidad. A nivel macro (evaluando la felicidad nacional), se evaluó la correlación entre el promedio de coeficiente intelectual y la felicidad media en 59 países (Lynn y Vanhanen, 2002). A primera vista, la correlación es positiva. Sin embargo, la relación desapareció cuando se consideraban las naciones pobres y ricas por separado y también cuando se comparaban las naciones culturalmente similares.

La interpretación de estos hallazgos por tanto es que la inteligencia no afecta a la felicidad, ya que parece que sus efectos positivos se compensan con los negativos. Los resultados de estos estudios evidencian que la inteligencia en sí misma no debería resultar ningún problema de cara a disfrutar de la vida, lo que sí resulta un problema es la deficiente evolución en el plano social y emocional de una persona con mucha capacidad intelectual. De ahí la importancia de potenciar la educación en los niños de en esos planos, principalmente si se trata de un niño con muchas dotes intelectuales e inteligencia.



Todos las personas evolucionan en cuatro vías principales de desarrollo: intelectual, física, social y emocional. La madurez social implica tener la capacidad para interactuar correctamente con otra persona u otro grupo de personas, así como la habilidad para construir una relaciones sólidas y beneficiosas con amigos o con una pareja. La madurez emocional por su parte se podría definir como la capacidad para hacer frente a cualquier crisis vital y saber dónde dirigirse para obtener apoyo cuando sea necesario.

Muchos niños con excelentes capacidades intelectuales tienen carencias en esos campos. Y no se desarrollan socialmente tan bien como lo hacen intelectual o incluso físicamente. Su desarrollo emocional también se queda atrás con respecto al de una “persona normal”, al no enfrentarse en su vida con una serie de situaciones y vivencias con las que sí se suelen topar el resto de personas (el trato con los amigos, las primeras relaciones de pareja, problemas, alegrías, etc…). Es en esos casos cuando la inteligencia sí supone un problema, porque si una persona ha crecido y evolucionado dejando de lado la importancia de su desarrollo social y emocional generalmente tendrá serios problemas al intentar hacer frente a algunas situaciones complejas que ofrece la vida.

Inteligencia y riqueza, ¿la gente más lista y los mejores estudiantes ganan más dinero y tienen más éxito profesional?

Aunque generalmente se tiende a pensar que las personas más inteligentes son las que tienen más posibilidades de acumular mayor riqueza, existen evidencias que desmienten esa idea. Resultados de un estudio reciente, realizado en Estados Unidos por Jay Zagorsky (investigador científico en la Universidad de Ohio) basados en la información obtenida de 7.403 estadounidenses que tenían en el momento del estudio entre cuarenta y cincuenta años, han demostrado que pueden hacerse fortunas sin necesidad de tener un CI espectacular o de ser estudiantes brillantes.


Aunque a mayor inteligencia la gente tiende a trabajar en puestos que requieren mayor formación y por tanto que tienden a estar mejor remunerados en promedio, a la hora de evaluar a la élite económica de nuestra sociedad según Zagorsky no se observa que la riqueza esté directamente relacionada con la inteligencia ya que no se aprecian diferencias destacadas ni correlaciones relevantes entre el dinero acumulado y la inteligencia del sujeto analizado. Las personas muy inteligentes tienen los conocimientos, pero no todos alcanzan lo más alto de la escala social y profesional.


¿Qué razones podrían explicar el hecho de que la inteligencia no sea especialmente relevante de cara a acumular riquezas?. ¿Qué factores resultan relevantes de cara a tener el suficiente éxito profesional para generar grandes sumas de dinero al margen de la inteligencia?. ¿Por qué muchas veces los alumnos más capaces y brillantes no tienen éxito en el mundo empresarial o de los negocios?. Algunas de las posibles causas serían las siguientes…

  • Muchos carecen de las habilidades en negocios que se necesitan para hacerse rico: liderazgo, capacidad de negociación y persuasión o tener mentalidad comercial. El espíritu empresarial es más un arte que una ciencia.
  • Falta de habilidades sociales: La mayoría de las personas ricas tienden a ser magos de la comunicación y la persuasión. Saben cómo interactuar con otros y convencerlos de que hagan lo que quieran. No todas las personas inteligentes son tan talentosas en la gestión de personas. Esto explica por qué el camino hacia la riqueza está más relacionado con las habilidades sociales que con las intelectuales. Una persona muy inteligente pero con problemas a la hora de comunicarse con los demás raramente conseguirá hacerse rico.
  • Carencia de red de contactos confiable: Está relacionada con el punto previo. Las personas con éxito económico necesitan rodearse de buenos contactos y personas confiables que le ayudan a la apertura de nuevas vías y oportunidades. Si una persona no dispone de esa red de contactos o de las habilidades necesarias para crearla se va a encontrar con muchas más dificultades a la hora de hacer crecer su negocio.
  • A veces, tener un grado de razonamiento analítico superior o ser muy intelectual no son necesariamente los mejores atributos para hacer dinero. Muchas personas inteligentes a menudo caen en la trampa de pensar demasiado las cosas lo que en ocasiones conduce a la parálisis a la hora de tomar medidas. Muchas veces lo único necesario para enriquecerse es ser capaz de arriesgarse, actuar o simplemente de efectuar un cambio pequeño o lograr un entendimiento más profundo de un producto para adelantarse a la competencia y diferenciarse. En internet podemos ver como existen muchas empresas que no están reinventando nada ni muestran una capacidad óptima a la hora de resolver problemas abstractos, pero en cambio han sido capaces de explotar alguna idea innovadora que en ese momento no existía en el mercado. Ganar dinero requiere un tipo específico de creatividad que no es inherente a la inteligencia. Para ganar dinero, hay que disponer de un producto o servicio valorable para vender. Muchas personas inteligentes son operativamente inteligentes, pero eso no quiere decir que sepan cómo dirigir una empresa o cómo vender.
  • Algunos han optado por carreras que no son especialmente lucrativas (científico, profesor).
  • No ser capaz de tomar riesgos. Para tener éxito en los negocios hace falta tener la voluntad de emprender, cometer errores y fallar y aprender de ellos. Muchas personas inteligentes se restringen por pensar demasiado acerca de los riesgos y no actuar en las oportunidades por temor al error o a no tenerlo todo controlado.
  • Falta de motivación: No hay duda de que enriquecerse requiere mucha motivación, determinación y emplear mucho tiempo. Ser inteligente no garantiza eso. A muchas personas de gran talento simplemente no les importa ser rico o crear algo grande para enriquecerse. La inteligencia por otra parte puede convertirse en una distracción, la gente inteligente tiene muchos intereses además de su trabajo. Por lo tanto, es posible que no se centren plenamente en él.

jueves, 28 de abril de 2011

La belleza del universo y de la naturaleza, en time-lapse

Si juntamos la grandeza del universo, con una técnica ideal para mostrarla, el time lapse, nos encontramos ante una maravilla, tanto visual como técnica, a la que es difícil no sucumbir.

Se conoce como time-lapse a una secuencia de vídeo acelerada, donde los acontecimientos suceden a una velocidad mucho más rápida de la normal. Para obtener películas time-lapse existen diversos métodos, como grabar una secuencia y luego acelerar la película en cualquier programa de edición de vídeo, o bien mediante la captación de imágenes a determinados intervalos de tiempo para posteriormente editar esa secuencia de fotografías.

Los resultados pueden llegar a ser simplemente espectaculares y qué mejor muestra que esta fantástica recopilación de los 9 timelapses que personalmente más me han impactado (muy recomendable activar la función de alta definición y ver los vídeos a pantalla completa). Sus autores son Terje Sorgjerd, Grant Wakefield, Ole Christian Salomonsen, Tom Lowe, Henry Jun Wah Lee, Sean Stiegemeier y Dominic Boudreault. Lo mejor que podemos hacer es disfrutarlos...



The Mountain from Terje Sorgjerd on Vimeo.


Timelapse - The City Limits from Dominic on Vimeo.

¿Cómo descubrir nuestra vocación?


“Cuando nos apasiona lo que hacemos y además tenemos la preparación adecuada para hacerlo bien, estamos en nuestro “elemento”, un estado en el que trabajamos sin cansancio y con gran creatividad” Ken Robinson

Entendemos por vocación a la tendencia que siente una persona hacia determinadas actividades, es una inclinación natural que manifestamos desde niños. Se relaciona con las habilidades específicas, las capacidades y las posibilidades económicas y sociales, así como también con las oportunidades que brinda el contexto.

Aunque es cierto que la situación económica actual es complicada y que muchas personas se encuentran desesperadas por encontrar empleo con independencia de sus preferencias, nunca debemos perder de vista lo importante que resulta descubrir en qué tipo de trabajos podríamos sentirnos más completos y realizados como personas.


"Crossroads" (C) by www.martin-liebermann.de  
Todos nacemos con unas aptitudes personales especificas y diferentes a las de los demás. Si conseguimos poner el foco en esas aptitudes, desarrollaremos un talento. Para que esto ocurra, sólo debemos alinear nuestras inclinaciones personales con esa aptitud. Hacer que confluya lo que hacemos bien con lo que nos gusta. La formula parece fácil, ¿por qué entonces no podemos encontrar el foco? ¿por qué mucha gente no está satisfecha en su trabajo o por qué está tan distanciado lo que nos gusta de a lo que dedicamos la mayor parte de nuestro tiempo?

La suma mágica de capacidad y vocación la vemos con frecuencia en deportistas, científicos, artistas … Y también la vemos a diario en gente corriente, personas como nosotros que sin necesidad de salir en la prensa o ser reconocidas por la calle, son felices habiendo encontrado esa actividad satisfactoria. Hombres y mujeres que han encontrado el sentido a eso que hacen bien, a eso que disfrutan haciendo.

Ken Robinson y el Elemento

Ken Robinson, experto mundial en creatividad, innovación y recursos humanos considera que la forma más elevada de inteligencia es la creatividad y que ésta no es patrimonio de una élite artística, sino que todos nacemos con ella y podemos desarrollarla. La inteligencia humana es heterogénea (muchas maneras de pensar al mundo), dinámica (usamos diferentes partes de cerebros siempre) y peculiar (cada uno tienen sus puntos fuertes).

Según Robinson, esa vocación o "El Elemento" tal y como lo denomina es el punto de encuentro entre las aptitudes naturales y las inclinaciones personales. Muchas personas tienen un interés centrado claramente desde que son niños, lo desarrollan a lo largo de su crecimiento y no les resulta difícil encontrarlo; sin embargo otras tienen intereses y habilidades múltiples que de alguna manera les dificultan encontrar ese espacio en el que desempeñarse. Estar en tu elemento significa que haces algo que comprendes de manera natural, para lo que tienes aptitudes. Pero estar en tu elemento es más que eso, porque hay muchas personas a las que se les dan bien cosas que no les gusta hacer. Para estar en tu elemento, tiene que encantarte lo que haces; la clave es la pasión.

Hay personas que necesitan un ritmo de trabajo frenético y lo disfrutan, otros se pasan el día meditando, y tal vez los observes y pienses: «¿Cómo lo hacen? ¡Yo me moriría de aburrimiento!», pero de ahí es de donde sacan ellos su energía. Según Robinson un padre que quiere saber qué aconsejarle a su hijo debe observarle primero. No al mundo que lo rodea, sino al niño o niña primero, para ver qué le inspira, qué capta su atención… ¿Quién es? ¿Cuáles son las cosas que le entusiasman? ¿Cuáles son las cosas por las que se siente atraído, o las cosas que le provocan rechazo?




Ken Robinson expresa que no hay una fórmula rígida pero que hay dos condiciones para estar en él. Las características son: capacidad y vocación. Las condiciones son actitud y oportunidad. La secuencia es más o menos así: se necesita una facilidad natural para hacer una cosa; es una percepción intuitiva o una compresión de qué es algo, cómo funciona y cómo utilizarlo. Pero no es únicamente una cuestión de capacidad natural. Muchas personas son buenas en algo por naturaleza pero no se sienten atraídos por desarrollarse en ese tema. Para estar en tu Elemento necesitas algo más: apasionarte. Las personas que están en su Elemento encuentran gran deleite y placer en lo que hacen. No es más que la suma de tu pasión (aquello que te gustar hacer) con tu talento (aquello que haces de manera natural).

A menudo, estar en tu Elemento significa relacionarte con otras personas que compartan las mismas aficiones y tengan el sentido común de comprometerse. En la práctica, esto significa tratar de encontrar oportunidades que te permitan explorar tu aptitud en campos diferentes.

Capacidad es la facilidad natural para hacer una cosa, Vocación es sentir pasión por hacerlo, Actitud es la perspectiva personal que tenemos de nosotros mismos (carácter, espíritu, auto estima, expectativas) y Oportunidades es exponerse a personas con las mismas aficiones.



Hacer lo que amamos puede implicar todo tipo de actividades imprescindibles: cosas como estudiar, organizar, planificar, entrenar, etc. E incluso cuando estamos haciendo aquello que amamos, pueden darse frustraciones, decepciones y momentos en los que sencillamente no funciona o no cuaja. Encontrar tu elemento puede ser un desafío en muchos planos. A veces el desafío está en el interior de uno mismo, en la falta de confianza o el miedo al fracaso. A veces la verdadera barrera la forman las personas cercanas a ti y la imagen y las expectativas que tienen de ti. Otras veces los obstáculos no son las personas que conoces sino la cultura general que te rodea. Es probable que te encuentres envuelto en una red de obligaciones sociales y expectativas que, de forma tácita, pongan límites a tus ambiciones.

Ser bueno en algo y que te apasione es imprescindible, pero no es suficiente. También es una cuestión de actitud. A menudo se requiere de la ayuda y orientación de otras personas. A veces esta viene de alguien que ve algo en nosotros que nosotros no vemos, a veces procede de una persona que hace salir lo mejor de nosotros. Los mentores y coaches suelen desempeñar alguno de los cuatro papeles siguientes, si no todos. El primero es el reconocimiento. Los mentores reconocen la chispa de interés o la fascinación, y pueden ayudar a un individuo a ejercitar los componentes específicos de la disciplina que concuerde con la capacidad y la pasión de esa persona. El segundo papel de un mentor es estimular. Los mentores nos llevan a creer que podemos conseguir algo que, antes de conocerlos, a nosotros nos parecía improbable o imposible. No nos permiten sucumbir a la falta de confianza en nosotros mismos durante demasiado tiempo, ni a la idea de que nuestros sueños son inalcanzable. Están cerca para recordarnos las habilidades que poseemos y lo que podemos llegar a conseguir si continuamos trabajando duro. El tercer papel es el de facilitar. Nos aportan consejos y técnicas que nos allanan el camino. El cuarto papel es el de exigir. Los mentores eficaces nos empujan más allá de lo que nosotros consideramos que son nuestros límites.



Muchas personas dedican tiempo a los campos de especialización que aman pero escogen no ganarse la vida de esa manera. Estar en tu Elemento no quiere decir necesariamente dejar lo demás y dedicarte a ello a tiempo completo todos los días. Para algunas personas, en ciertas etapas de su vida, simplemente no es práctico dejar su trabajo o sus obligaciones para ir en pos de lo que les apasiona. Otras personas escogen no hacerlo por un montón de razones. No hay que olvidar que hay veces en las que simplemente enfocarse en un único sueño u objetivo profesional no es realista y puede llegar a ser perjudicial y frustrante. En ocasiones es más efectivo fijar el foco en otras opciones profesionales más realistas (que sigan enlazadas en mayor medida con nuestros gustos y habilidades), con mejor perspectiva de empleabilidad, desarrollo y valoración profesional.

Mucha gente se gana la vida haciendo una cosa, y luego saca tiempo y espacio para hacer lo que de verdad les gusta. Hacer lo que te encanta y que se te da bien aunque sea durante un par de horas a la semana puede ayudarte a que todo lo demás sea más llevadero.



Todos tenemos una capacidad única, un potencial único. Normalmente no es preciso ir muy lejos para encontrar la vocación de nuestra vida. Podemos continuar desarrollando la actividad actual pero centrando más atención en nuestros talentos y potencialidades. Algunos trabajos se adecuan más que otros a la vocación, pero toda circunstancia profesional nos da oportunidades de exteriorizar el talento.

Sólo lograremos disfrutar de nuestro trabajo si lo desarrollamos como una vocación.

Identificación del perfil vocacional

¿Existe en la actualidad algún método o forma orientativa de definir nuestro perfil vocacional? Las orientaciones básicas de la personalidad de Holland representan un conjunto de tipos de personalidad descritos en una teoría de orientación vocacional y elección profesional formulada por el psicólogo John L. Holland. En su teoría Holland, sostuvo que "la elección de una vocación es una expresión de la personalidad" y que el factor de las seis tipología que articula podría ser utilizado para describir personas y ambientes de trabajo. Su modelo ha sido adoptado por el Departamento de Trabajo de EE.UU. para la clasificación de puestos de trabajo en relación con los intereses.


La teoría de Holland no supone que una persona es sólo de un tipo o que son "sólo seis tipos de personas las que existen." Asumió que cualquier persona podría decir que tienen intereses asociados a cada uno de los seis tipos en un orden descendente de preferencia.

En la presentación de su teoría, Holland representa gráficamente los seis tipos en forma de hexágono. Esta representación gráfica sirve para describir la correlación empírica determinada entre los tipos. En conjunto, las orientaciones básicas de la personalidad de Holland se suelen denominar como: RIASEC.



INVESTIGADOR

El término «investigador» hace referencia a la necesidad de resolver problemas, de investigar, de buscar información y de entender mejor su entorno. Una persona investigadora le da más importancia a las actividades intelectuales.

Actividades: innovar, analizar información, descubrir recursos, investigar, profundizar, relacionar, atar cabos, buscar, traducir.

Trabajos: Ciencias de la computación, Economista, Ingeniero, Finanzas, Abogado, Matemáticas, Farmacia, Medicina, Químico, Biólogo, Arquitecto, Farmaceútico, Profesor (todos los campos), Psicólogo, Psiquiatra, Ciencia, Estadística, Cirujano

REALISTA

A una persona del tipo «realista» le gustan las actividades físicas y/o manuales, ejercer acciones concretas, llevar acabo experimentaciones. Es alguien más bien paciente, minucioso, constante y resistente.

Actividades: construir, arreglar, desarrollar, poner en funcionamiento, definir entornos, resolver problemas

Trabajos: Agricultura, Arqueología, Arquitecto, Astronauta, Atleta, Chef, Ciencias de la computación, Conductor, Ingeniería eléctrica, Ingeniero, Bombero, Jardinero, Tecnología de la información, Artes marciales, Mecánico / Automóviles, Construcción de maquinaria, Farmacia, Piloto, Policía, Soldado, Veterinario



CONVENCIONAL

El término «convencional» hace referencia a la preocupación por el trabajo organizado y meticuloso, a la aplicación de principios y reglas establecidas. Para un «convencional», resulta más fácil supervisar a su equipo y velar por que se respeten los procedimientos que iniciar un proyecto o gestionar las urgencias.

Actividades: manejar objetos, calcular, organizar, procesar, ordenar, acertar en sus acciones.

Trabajos: Contable, Administrativo, Banca/inversión, Negocios, Secretariado, Bibliotecario, Recursos Humanos, Escritor técnico

ARTISTA

El término «artista» hace referencia a las actividades artísticas (música, diseño, arte, danza, etc.) pero también, de manera más general, a la necesidad de expresar sus ideas, sus sentimientos y de ser creativo en su trabajo. El artista no se contenta con una función intelectual y puramente conceptual; al contrario, incluye involucrarse en la fase de realización.

Actividades: romper moldes, crear, componer, diseñar, moverse por el espacio, actuar, buscar nuevas posibilidades, ver las cosas desde una perspectiva global, escribir, crear humor.

Trabajos: Actor, Escritor / Poeta, Bailarina, Pintor / diseñador gráfico, Músico, Esteticista, Humorista, Compositor, Diseño de ropa



SOCIAL

Una persona de tipo «social» desea ayudar a los demás. La aptitud relacional es primordial y para ello es necesario expresarse con facilidad y tener el sentido de la colaboración. Una persona «social» es atenta con los demás, paciente y comprensiva.

Actividades: transmitir alegría, desarrollar ingenio, crear relaciones, fevorecer el diálogo, conseguir participación, ocuparse de los demás, curar heridas, ayudar a superar obstáculos, resolver disputas, enseñar a los demás.

Trabajos: Terapeuta, Niñera, Vigilante, Asesor en Salud Mental, Educación, Enfermera, Nutricionista, Médico, Profesor, Psicólogo, Recepcionista, Trabajador Social, Maestros, Encargado (negocio), Logopeda

EMPRENDEDOR

El término “Emprendedor” hace aquí referencia a la necesidad de aventura y de toma de riesgos, al deseo de persuadir, influenciar, o dominar a los demás, etc. Una persona “Emprendedora” privilegiará las funciones comerciales u otras profesiones que también apelan a la iniciativa como la profesión de abogado, periodista, granjero, etc.

Actividades: explorar nuevos caminos, establecer acuerdos, gestionar, abrir puertas, convencer, vender activos intangibles, mostrar su capacidad, delegar en otros, emprender actividades.

Trabajos: Administración, Negocios, Comunicaciones, Seguros, Banca de Inversiones, Periodismo, Derecho / Política, Marketing / Publicidad, Consultor de Gestión, Salud Pública, Publicaciones, Relaciones públicas, Venta al por menor, Agente de Bolsa, Agente de viajes, Vendedores



Por lo general una persona sólo se ve reflejada en dos o la sumo tres patrones dominantes que son los más relevantes de cara a la orientación profesional. Un ejercicio interesante sería quedarnos con las cinco actividades de esos patrones dominantes que más nos motiven y nos hagan disfrutar, aquellas actividades que durante nuestra vida más hemos exteriorizado y buscado por voluntad propia y sin coacciones en nuestro tiempo de ocio.

Así por ejemplo en mi caso mi perfil predominante sería el de investigador, seguido del convencional, y las cinco actividades que seleccionaría se combinarían en una que integrase la posibilidad de analizar información, investigando, relacionando, organizando y efectuando cálculos.



Debería valorarse si se tiene la opción de desarrollar ese talento en el trabajo, generalmente no es necesario realizar un cambio brusco, puede ser posible reubicarse, readaptarse o darle otro enfoque. Sin duda y enlazando el tema con la opinión de Ken Robinson es muy conveniente que todos pongamos en práctica esa vocación junto a nuestros talentos naturales (podrían ser por ejemplo la capacidad matemática y lógica, de razonamiento, el deseo de aprendizaje...). Cuando el trabajo no guarda relación ni con nuestra vocación ni con nuestros talentos éste tiende a convertirse en una carga.



Para determinar nuestras pasiones personales debemos observar cuales son los temas sobre los que más hablamos, leemos o nos interesamos con asiduidad, si el trabajo implica también esas pasiones junto con la vocación mejor aún. Una vez descubierta la vocación su desarrollo consiste en realizar las actividades diarias a la luz de esa tendencia natural.

En el trabajo además siempre deberíamos estar rodeados de un entorno en el que nuestros valores básicos puedan expresarse y no estén en conflicto. Algunas personas alcanzan el sentido vocacional gradualmente, otras lo descubren en un instante y otras tienen la suerte de conocer desde siempre su vocación.

Test online recomendado

Antes de terminar el post querría mencionar también un excelente servicio online gratuito denominado Sokanu que recomiendo a todos los interesados en el tema. Después de realizar varios tests (en inglés) con infinidad de preguntas, ofrece una lista de las profesiones que mejor se adaptan a nuestra personalidad, intereses y aptitudes. Cada opción mostrada tiene un porcentaje proporcional a la adaptación con nuestra personalidad descrita. A continuación muestro un ejemplo del listado de actividades profesionales que sugeriría para mi caso particular la página. Se trata de una interesante herramienta de orientación profesional.

Ejemplo de actividades profesionales sugeridas por Sokanu