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sábado, 26 de octubre de 2013

Comparativa del poder adquisitivo en España y el resto de Europa

¿Cuánto se diferencia realmente el poder adquisitivo de un ciudadano promedio español del de sus homólogos europeos? 

Realizar una comparativa de salarios y precios entre diferentes países sin excesivo rigor ni contexto puede dar lugar a conclusiones bastante engañosas. Así por ejemplo todos sabemos que pagar 1.40€ por litro de gasolina no supone el mismo esfuerzo económico en Austria que en España.

Mapa del poder adquisitivo en Europa elaborado por GfK GeoMarketing 


Para hacer una comparativa representativa del poder adquisitivo de un país el primer punto de referencia debe basarse en el salario anual, y debe ser un salario que identifique claramente al mayor porcentaje de la población del país, no nos sirve el salario mínimo ni tampoco el salario medio. 

El salario medio, que todavía sigue siendo el más empleado en los medios de comunicación, no es nada representativo (y menos aún para la estructura salarial española), ya que como bien explican en gaussianos "es muy sensible a valores extremos. Es decir, si tenemos algún valor mucho mayor que la mayoría de los datos la media nos saldrá muy grande respecto a los mismos, y al revés si el valor extremo es mucho más pequeño que los demás". Si queremos saber qué sueldo es el que mejor describe a un país el que deberíamos tener en cuenta "sería el que quede justo en el centro de todos (ordenados de menor a mayor), el que deja a la mitad más pequeña de los datos a su izquierda y a la mitad más grande a su derecha. Ese dato se denomina mediana, y representa la situación real mucho mejor que la media".

Por tanto teniendo claro que el dato de referencia debe ser el salario mediano la mejor fuente que puede emplearse es la de Eurostat que nos suministra regularmente los datos salariales de todos los países del continente y entre los cuales está el salario mediano neto. La siguiente imagen ilustra la situación en el año 2011, el último año del que el organismo europeo dispone de datos completos.


Salario mediano neto anual en el año 2011 (Fuente: Eurostat)

Los ingresos netos se derivan de los ingresos brutos y representan la parte de la remuneración que realmente queda en manos de los asalariados para gastar o ahorrar. Los ingresos netos no incluyen las cotizaciones a la seguridad social ni los impuestos.

Pero al estar trabajando con los salarios netos no estamos teniendo en cuenta el diferente costo de la vida en cada uno de los países. Para hacer una buena comparativa del poder adquisitivo entre un país y otro no es suficiente con comparar los salarios sin más, deben tenerse en cuenta los precios entre distintos países y lo que un ciudadano europeo puede hacer con su salario. 

Para ese cometido vamos a utilizar el índice de nivel de precios (PLI según sus siglas en inglés), también  suministrado por Eurostat, que nos sirve para comparar los precios de bienes y consumos de un país con respecto a otro (o en relación con un grupo de países, como la Unión Europea), dividiendo las paridades del poder adquisitivo (PPA) por el tipo de cambio nominal actual. Así si el índice de nivel de precios de un país es mayor que 100, el país en cuestión es relativamente caro en comparación con aquel al que se compara, mientras que si el índice de nivel de precios es menor que 100, entonces el país es relativamente barato en comparación con el otro país. Los índices de nivel de precios no pretenden clasificar a los países en sentido estricto. De hecho, sólo sirven como magnitud de referencia a la hora de comparar el nivel de precios en un país en relación con otros.


Fuente

Al igual que para el caso de los salarios y a falta de datos actualizados y validados para 2013 debemos conformarnos con evaluar la situación existente en el año 2011. Esto significa por poner un ejemplo que en ese año en España las cosas eran un 2.8% más baratas que en la media europea. En Francia eran un 10.2% más caras. Por lo tanto en Francia las cosas son un 13.2 % más caras que en España. Esto incluye también los impuestos indirectos como el IVA (los existentes en 2011). 

Tomando por tanto el dato del salario mediano neto por país y el índice de nivel de precios ya podemos comparar y ajustar el poder adquisitivo entre los diferentes países. Y si fijamos el nivel de precios español como el de referencia los resultados son los que se muestran en el siguiente gráfico

Fuente: Eurostat, datos de 2011

Tras el proceso de cálculo tenemos que el país europeo en el que "mejor se vive" resulta ser Noruega. En la práctica tendríamos que un ciudadano promedio en Noruega ganaría casi 2000 € netos al mes tomando como punto de referencia el nivel de vida y salario neto promedio existente en España (1040€). Hay que recordar que al tradicional estado del bienestar y a la buena salud económica escandinava Noruega le añade además el impacto de sus reservas petrolíferas con lo que no resulta complicado explicar su posición de privilegio.

Posteriormente le seguiría Suiza con algo más de 1700€ netos mensuales y luego un nutrido grupo de países del norte de Europa que se acercarían a los 1500€, o lo que es lo mismo, el alemán, sueco o belga promedio tendría un 40% más de poder adquisitivo que un español, dispondrían de 400 euros mensuales de más siempre tomando como punto de referencia a España y su nivel de vida. O dicho de otra forma, con el mismo trabajo pueden comprar un 40% más de cosas. Recordad que en este punto, los impuestos ya han sido descontados, y el nivel de vida equiparado.

En este contexto hay que apuntar que recientes sondeos han puesto de manifiesto que los españoles declaran que para estar plenamente satisfechos con su poder adquisitivo necesitarían ingresar unos 750 euros más al mes. Si lo comparamos con estos datos llegaríamos a la razonable conclusión de que al español promedio le gustaría tener el poder adquisitivo que hoy ya ostenta cualquier ciudadano promedio en Suiza.



Si seguimos observando el gráfico vemos que otro de los aspectos llamativos es que España se ve superada por Eslovenia, lo que si bien a primera vista es un dato que puede sorprender, quizás no lo es tanto si tenemos en cuenta que Eslovenia siempre fue la más próspera de las seis repúblicas yugoslavas, y hoy en día tiene un PIB per cápita superior al de Grecia o Portugal, y menor tasa de paro que Italia o Irlanda. 

Echando un vistazo a países con menor nivel salarial que España podemos ver como el portugués promedio tendría aproximadamente un 25% menos de poder adquisitivo que su homólogo español. Por último destacar que los ciudadanos búlgaros o rumanos son los que menor capacidad económica tienen del conjunto de países evaluados. Un rumano promedio tiene por ejemplo seis veces menos poder adquisitivo que un noruego y casi cuatro veces menos que un español.

 ¿Qué sucede si en vez de tomar como referencia el salario mediano tomamos el salario modal, es decir, el salario más frecuente? 

Siguiendo el mismo criterio pero tomando como referencia ese salario más frecuente lo más significativo sería el liderazgo indiscutible de los países escandinavos. En esta estadística son casi inalcanzables por el resto de europeos, lo que pone de manifiesto que no solo son países ricos, sino que también son los más igualitarios del planeta. 


Fuente: Eurostat, datos de 2011

El sueldo modal en Noruega (el que más gente de su país tiene) es de más de 1800€ (una vez hecho el ajuste con poder adquisitivo). En Suecia o Dinamarca se acerca a 1600 euros lo que supone prácticamente el doble del salario modal del español promedio. En otros países como Francia o Alemania el salario más frecuente es un 50% superior al del español.

Para ilustrar bien este concepto vamos a comparar las gráficas de distribución salarial en Francia, Alemania y en España. Puede observarse como el reparto es bastante más homogéneo y justo tanto en Francia como en Alemania. Para un excelente análisis de estos datos y en particular sobre la desigualdad salarial en nuestro país remito al lector a este fantástico post publicado recientemente en el blog Ciencia-explicada.



Las fuentes de datos salariales españolas nos muestran una fotografía similar a la hora de evaluar nuestra distribución salarial, por ejemplo veamos la distribución de salarios elaborada por el INE (tomando sueldos brutos en vez de netos).


Como vemos buena parte de la población española se engloba en los tramos más bajos de la distribución salarial, de ahí que el salario modal o más frecuente sea tan bajo. Si miramos los datos del INE en 2011 prácticamente el 44% de los asalariados españoles tenía unos ingresos netos inferiores a 1.000 euros netos al mes. 

Por su parte según el Barómetro del CIS de julio de 2013 el 63,6% de la población española gana menos de 1.200 euros netos.



Fuentes: Eurostat (1, 2, 3), INECiencia-explicada, Gaussianos

miércoles, 29 de mayo de 2013

Noam Chomsky: El objetivo de la educación

¿Cuál debe ser el propósito de un sistema educativo?, ¿es la educación un fin en sí mismo?, ¿es un medio para la inserción en el mundo laboral?, ¿es más importante estimular el pensamiento crítico de los alumnos o formar gente que aumente el PIB?, ¿qué utilidad tienen los métodos de evaluación estandarizados?

Sobre estos y otros temas relacionados nos habla en el vídeo que incluyo en esta entrada, el filósofo, lingüista y científico cognitivo Noam Chomsky. Una brillante exposición sobre la que merece la pena reflexionar.

      

Transcripción

El objetivo de la educación

"Podemos preguntarnos cuál es el propósito de un Sistema Educativo y, por supuesto, hay marcadas diferencias en este tema. Hay la tradicional: una interpretación que proviene de la Ilustración, que sostiene que el objetivo más alto en la vida es investigar y crear, buscar la riqueza del pasado, tratar de interiorizar aquello que es significativo para uno, continuar la búsqueda para comprender más, a nuestra manera. Desde ese punto de vista, el propósito de la educación es mostrar a la gente cómo aprender por sí mismos. Es uno mismo el aprendiz que va a realizar logros durante la educación y, por lo tanto, depende de uno cuánto logremos dominar, adónde lleguemos, cómo usemos ese conocimiento, cómo logremos producir algo nuevo y excitante para nosotros mismos, y tal vez para otros.

Ese un concepto de educación. El otro concepto es, esencialmente, adoctrinamiento; algunas personas tienen la idea de que, desde la infancia, los jóvenes tienen que ser colocados dentro de un marco de referencia en el que acatarán órdenes, aceptarán estructuras existentes sin cuestionar, etc. Y esto resulta, con frecuencia, bastante explícito. Por ejemplo: después del activismo de los años 60, había mucha preocupación en gran parte de la gente educada, porque los jóvenes se estaban volviendo demasiado libres e independientes. Desde esos tiempos se han tomado muchas medidas para tratar de orientar el sistema educativo hacia uno provisto de mayor control, más adoctrinamiento, más formación vocacional, con estudios tan costosos que endeudan a los estudiantes y los atrapan en una vida de conformismo.

Eso es exactamente lo contrario de lo que yo describo como una tradición proveniente de la Ilustración. Y hay una lucha constante entre estos dos enfoques, en las universidades y escuelas. En las escuelas ciertamente se les entrena o para pasar exámenes o bien para la investigación creativa, entendiendo esta última como dedicarse a intereses que son estimulados por los cursos en los que se profundiza por cuenta propia o en cooperación con otros. Esta lucha se extiende también al posgrado o a la investigación.

Son dos maneras ver el mundo. Cuando uno ve las instituciones de investigación, como esta en la que estamos (MIT), observa que a nivel de posgrado se sigue esencialmente la idea de la Ilustración. De hecho la Ciencia no podría progresar a menos que esté basada en la inculcación del impulso por el desafío, por el cuestionamiento de doctrinas o de la autoridad, a través de la búsqueda de alternativas o del uso de la imaginación, con el trabajo cooperativo que aquí, en esta institución, es constante. Y para verlo, solo se necesita caminar por los pasillos.

Esto es lo que, desde mi punto de vista, debe ser un sistema educativo desde la educación preescolar.

Pero hay estructuras poderosas en la sociedad que prefieren ver a la gente adoctrinada y formateada sin que hagan muchas preguntas, siendo obedientes, realizar la función que se les ha asignado y no tratar de sacudir los sistemas de poder y autoridad. Son opciones que tenemos que elegir sin importar nuestra posición en el Sistema Educativo, como profesores, estudiantes, o gente externa que trata de ayudar a darle forma, en la manera que ellos creen que debe hacerse.

El impacto de la tecnología

Ha habido ciertamente un crecimiento muy sustancial en nuevas tecnologías: de comunicación, información (acceso e intercambio) o en la naturaleza de la cultura de la Sociedad. Pero debemos tener en cuenta que los cambios tecnológicos que están ocurriendo, a pesar de ser significativos, no tienen, ni de lejos, el mismo impacto que los avances tecnológicos de hace alrededor de un siglo. El cambio, si hablamos sólo de comunicación, de una máquina de escribir a una computadora o del teléfono al correo eléctronico es significativo, pero no se puede comparar con el cambio de barcos de vela al telégrafo: la reducción en eI tiempo de comunicación, por ejemplo entre Inglaterra y los Estados Unidos, fue extraordinaria comparada con los cambios que están ocurriendo ahora. Lo mismo ocurre con otros tipos de tecnología: algo tan sencillo como el agua corriente y el alcantarillado en las ciudades tuvo enormes consecuencias para la salud; mucho más que el descubrimiento de los antibióticos. Los cambios actuales son reales y significativos, pero debemos reconocer otros que ocurrieron y cuyos efectos fueron mucho más drásticos.

En cuanto a la tecnología en la educación, debe decirse que la tecnología es algo neutro. Es como un martillo: al martillo no le importa si lo usas para construir una casa o si un torturador lo usa para aplastarle el cráneo a alguien. El martillo puede hacer ambas cosas. Es lo mismo con la tecnología moderna. Por ejemplo: internet es extremadamente valiosa si se sabe lo que se está buscando; yo la uso todo el tiempo en mi investigación. Si se sabe lo que se está buscando, si se tiene una especie de marco de referencia, que nos dirige a temas particulares y nos permite dejar al margen muchos otros, entonces puede ser una herramienta muy valiosa. Por supuesto, uno debe estar siempre dispuesto a preguntarse si el marco de referencia es el correcto: tal vez algo que encontremos cuestionará la forma en que vemos las cosas. No se puede perseguir ningún tipo de investigación sin un marco de referencia relativamente claro que dirija la búsqueda y que ayude a seleccionar lo que es significativo y lo que no lo es, Io que hay de que dejar de lado, a lo que hay que darle seguimiento, lo que merece ser cuestionado o desarrollado.

No se puede esperar que alguien llegue a ser, por así decirlo, biólogo, nada más con darle acceso a la biblioteca de biología de la Universidad de Harvard y diciéndole: "léela". Eso no le sirve de nada, y el acceso a internet es lo mismo: si no se sabe lo que se está buscando, si no se tiene idea de lo que es relevante, dispuestos a cuestionarse esta idea, si no se tiene eso, explorar en internet es sólo tomar al azar hechos no verificables que no significan nada.

Entonces, detrás de cualquier uso significativo de la tecnología contemporánea, como internet, sistemas de comunicación, gráficos o lo que sea, a menos que detrás de ese uso haya un aparato conceptual bien dirigido, bien construído, es poco probable que este resulte útil, y hasta podría ser dañino. Si se toma un hecho incierto aquí y otro allá y alguien los refuerza, terminamos con un panorama que tiene algunas bases objetivas, pero nada que ver con la realidad. Hay que saber cómo evaluar e interpretar para entender.

Volviendo a la biología, la persona que gana el premio Nobel no es la que lee más artículos y toma más notas; es la persona que sabe qué buscar. Cultivar esa capacidad para buscar lo que es significativo y estar siempre dispuesto a cuestionar si estamos en el camino correcto, de eso es de lo que debe tratar la educación, ya sea usando computadores e internet o lápiz, papel y libros.

Costo o Inversión

La Educación es discutida en términos de si es una inversión que vale la pena, de si genera un gran capital humano que puede ser usado en el crecimento económico, y esa es una manera muy extraña, muy distorsionada, de cuestionarse el tema, opino. ¿Queremos tener una sociedad de individuos libres, creativos e independientes capaces de apreciar y aprender de los logros culturales del pasado y contribuir a ellos? ¿Queremos eso o queremos gente que aumente el PIB? No es necesariamente lo mismo.

Una educación como aquella de la que hablaban Bertrand Russell, John Dewey y otros, tiene un valor por sí misma. Independientemente del impacto que tenga en la sociedad tiene un valor, porque ayuda a crear seres humanos mejores. Después de todo a eso es a lo que debe servir un sistema educativo.

No obstante, si se quiere ver en términos de costo y beneficio, tomemos por ejemplo la nueva tecnología de la que hablábamos: ¿de dónde viene? Bueno, pues mucha de ella fue desarrollada exactamente donde estamos sentados [Nota de Transcripción: MIT]. En el piso de abajo había un gran laboratorio en los años 50, donde fui empleado de hecho, y donde había muchos científicos, ingenieros, gente con todo tipo de intereses, filósofos y otros, que desarrollaron el carácter básico y aún las herramientas básicas de la tecnología que es común hoy día. Las computadoras e internet estuvieron exclusivamente en el sector público durante décadas, financiadas en lugares como este, donde la gente exploraba nuevas posibilidades; muchas de ellas eran impensables y desconocidas en ese momento, algunas funcionaron, otras no, pero las que funcionaron fueron convertidas en herramientas que la gente puede usar.

Esa es la manera como el progreso científico tiene lugar. Es la manera en la que el progreso cultural tiene lugar, generalmente. Los artistas clásicos, por ejemplo, son el producto de las habilidades tradicionales que se desarrollaron a lo largo del tiempo con maestros artistas, y a veces con su ayuda se crearon cosas maravillosas.

Todo eso no sale de la nada. Si no existe un sistema cultural y educativo activo, enfocado en la estimulación de la exploracion creativa, con independencia de pensamiento, con disposicion a cruzar fronteras para desafiar las creencias aceptadas... si no se tiene eso, no obtendremos la tecnología que lleva a obtener beneficios económicos. Beneficios, sin embargo, que no creo que sean el objetivo principal del enriquecimiento cultural y la educación.

Evaluación vs. Autonomía

Ha habido, en los últimos tiempos particularmente, una estructuración cada vez mayor de la educación, que comienza a temprana edad y contínúa luego, y que funciona a través de exámenes.

Pasar exámenes puede ser de alguna utilidad tanto para la persona que está pasando el examen -para comprobar cuánto sabe, lo que ha logrado, etc- como para que los instructores se den cuenta qué es lo que hay que cambiar, mejorar, en el desarrollo del curso. Pero más allá de eso no dicen mucho.

Lo sé por mi experiencia de años, he estado en comités de admisión a programas de posgrado avanzado, tal vez uno de los programas más avanzados del mundo, y sí, desde luego, ponemos atención a los resultados de exámenes, pero realmente no mucha. Una persona puede tener resultados magníficos en todos los exámenes y entender muy poco. Todos los que hemos pasado por escuelas, colegios, universidades, sabemos eso. Se puede estar inscrito en un curso que no nos interesa para el que existe el requerimiento de pasar un examen, y se estudia para el examen, se logra pasarlo con la mejor nota y, dos semanas más tarde, no nos acordamos de mucho. Estoy seguro que todos hemos tenido esa experiencia.

Los exámenes pueden ser una herramienta útil si contribuyen a los fines constructivos de la educación, pero si sólo se tratan de una serie de obstáculos que hay que superar pueden no tanto carecer de sentido como distraernos de lo que queremos hacer. De hecho veo esto frecuentemente cuando hablo con profesores: hace un par de semanas estaba yo hablando con un grupo que incluía profesores de escuela y había una profesora de 6º grado, es decir, con alumnos de 10 a 12 años, que vino a hablar conmigo luego y me dijo que en su clase una niña le contó que estaba realmente interesada en un tema: le pedía consejo para aprender más al respecto, pero la maestra se vio obligada a decirle que no podía hacer eso, porque la niña debía estudiar para un examen a nivel nacional que se acercaba y que eso iba a determinar su futuro; la profesora no lo dijo, pero también iba a determinar el de ella, es decir, eso influiría para que la contrataran de nuevo.

Ese sistema no es sino una preparación de los niños para pasar obstáculos, no para aprender, entender y explorar. Esa niña hubiera ganado mucho más si se le hubiera permitido explorar lo que le interesaba y tal vez no sacar una muy buena calificación en un examen de algo que no le interesaba.

Buenas calificaciones vienen por sí solas si el tema coincide con los intereses y preocupaciones del alumno. No digo que los exámenes deban eliminarse, pueden ser una herramienta educativa útil. Pero complementaria, algo que ayude a los estudiantes a mejorar por sí mismos, o para los instructores u otros que necesitemos saber acerca de lo que hacemos e indicarnos lo que debemos modificar.

Pasar exámenes no se puede ni comparar con buscar, investigar, dedicarse a temas que nos atraen y nos estimulan; esto último es mucho más práctico que pasar exámenes. Y, de hecho, si se nos da la oportunidad de este tipo de carrera educativa, el estudiante recordará lo que descubrió.

Un físico mundialmente famoso, aquí en el MIT daba, como muchos catedráticos, cursos a estudiantes nuevos. Un estudiante le preguntó qué temas se iban a cubrir durante el semestre y su respuesta fue: "No importa lo que se cubre, sino lo que se descubre". Y es correcto: la Enseñanza debe inspirar a los estudiantes a descubrir por sí mismos, a cuestionar cuando no estén de acuerdo, a buscar alternativas si creen que existen otas mejores, a revisar los grandes logros del pasado y aprenderlos porque les interesen.

Si la Enseñanza se hiciera así los estudiantes sacarían provecho de ello, y no sólo recordarían lo que estudiaron sino que lo utilizarían como una base para continuar aprendiendo por sí solos.

Una vez más: la educacion debe estar dirigida a ayudar a los estudiantes a que lleguen a un punto en que aprendan por sí mismos, porque eso es lo que van a hacer durante la vida, no sólo absorber información dada por alguien y repetirla."

Fuentes: Vimeo, transcripción vía rebelion.org

domingo, 3 de marzo de 2013

La curva del Gran Gatsby y la movilidad social


La idea de la igualdad de oportunidades y de que todo el mundo pueda triunfar si lo desea con independencia de su procedencia es una aspiración deseable para toda sociedad. Una sociedad ideal es aquella en la que el destino de los hijos no está determinado por los orígenes de sus padres, una sociedad en que las oportunidades recibidas dependen de nuestras habilidades y nuestros logros, y no de la fortuna o contactos de nuestra familia.

                      


Cuando hablamos de movilidad social nos referimos a la facilidad con la que una persona puede subir o bajar en la escalera socioeconómica de un país. Una sociedad inmóvil es una sociedad que no premia el esfuerzo ni penaliza la desidia. Es una sociedad donde nuestro destino se ve predeterminado por la posición económica de nuestros padres. Por otro lado, una sociedad móvil es una sociedad en donde todos, sin importar la posición económica en la que nacen, tienen la oportunidad de progresar. Es una sociedad en la que el talento y el trabajo son más importantes que las conexiones familiares, una sociedad en la que prima la meritocracia. ¿Vivimos en sociedades en las que prima la meritocracia y en las que cualquier ciudadano puede progresar si dispone de las habilidades necesarias?.  

La curva del Gran Gatsby

La "curva de Great Gatsby" es el nombre que Alan Krueger (asesor económico de Barack Obama) dio a la relación entre la desigualdad de ingresos y la movilidad social al describir el trabajo de Miles Corak. En el eje horizontal de dicha curva tendríamos el coeficiente de Gini, una medida de la desigualdad. En el eje vertical tendríamos la elasticidad intergeneracional de ingresos, esto es, la fracción del ingreso que en promedio se transmite entre generaciones. En otras palabras, resume en un sólo número el grado de movilidad generacional de los ingresos en una sociedad. Un coeficiente de elasticidad igual a cero indica una situación de completa movilidad intergeneracional. En cambio, cuando es distinto de cero, el ingreso promedio de los hijos depende en alguna medida de los ingresos que tenían sus padres. Si el valor es igual a 1, la situación es de completa inmovilidad porque la posición económica de los hijos en la distribución del ingreso está completamente determinada por la posición de su padre. 





Como podemos observar en algunos lugares, como Estados Unidos y Reino Unido, alrededor del 50% de las diferencias de ingresos entre generaciones son atribuibles a diferencias en la generación anterior (en otras regiones como la igualitaria Escandinavia, el número es inferior al 30% o incluso el 20%).





En general en los países de la OCDE la movilidad social es alta en el norte de Europa y más baja en el sur, destacan claramente en el plano negativo Estados Unidos y el Reino Unido con niveles de movilidad social inferiores a los de países como Pakistán. Una evidencia que deja claro que Estados Unidos está bastante lejos de ser realmente "la tierra de las oportunidades" y que además cuestiona creencias generalizadas en ese país como que "cualquiera puede triunfar si lo intenta" o que los ricos suelen merecer sus fortunas ya que han sido conseguidas con esfuerzo y en base a sus habilidades personales. 

Porcentaje de gente que está de acuerdo en que los ricos de su país de origen merecen su fortuna
                

La realidad es que en Estados Unidos los individuos con movilidad ascendente se dan más que en el viejo continente, pero también se empobrecen con más rapidez cuando la movilidad es descendente. El modelo europeo ofrece una mayor seguridad contra los riesgos sociales a los ciudadanos con rentas bajas, situación posibilitada por sus sistemas redistributivos de progresividad fiscal.

Observamos las mismas tendencias si analizamos la probabilidad de que los varones nacidos en el quintil más bajo (el 20% de la población con ingresos menores) se queden en él toda su vida.


Y un fenómeno similar se da al observar la probabilidad de que esos mismos hombres pasen al quintil más alto (o sea, al 20% de la población con ingresos mayores). En este caso, como en el anterior, únicamente disponemos de la comparativa entre Reino Unido y Estados Unidos respecto a los países escandinavos (los más móviles socialmente del planeta, de hecho el mejor ejemplo de movilidad social conocido en el mundo occidental ha sido el sueco, sobre todo entre los años treinta y setenta del siglo pasado).



Recientemente el New York Times dedicó un magnífico artículo al estudio de la movilidad social en Estados Unidos. Como es costumbre, el viejo sur es donde la movilidad social es peor, a muchísima distancia. Otro aspecto a destacar es que la dispersión geográfica de las familias de bajos ingresos afecta muchísimo la movilidad social: si una área metropolitana tiene un elevadísimo nivel de segregación entre barrios por nivel de renta, la movilidad social cae en picado. La política de vivienda de una región tiene un peso realmente tremendo en la movilidad social de sus habitantes, igual que el acceso al transporte público. Si realmente nos preocupa que el hijo del obrero llegue a prosperar debemos  asegurar que vive en un barrio con gente de varios niveles de renta, no sólo otra familias con pocos ingresos. La distribución geográfica de la pobreza es crucial.




¿Qué influencia tienen nuestros antepasados en nuestra situación económica actual?

La historia de una familia tiene grandes efectos que persisten durante enormes lapsos de tiempo. Influyen los padres, pero también lo hacen los abuelos y los  bisabuelos. 


En un reciente estudio que examinaba a los suecos prósperos se encontró que los apellidos aristocráticos aparecen en las profesiones de élite con una frecuencia casi seis veces mayor que la sería esperable dada su distribución en el conjunto de la población. Incluso en la ejemplar Suecia, la condición social de la familia se transmite de generación en generación a través de las generaciones y los siglos.

En España científicos de la Universidad Carlos III de Madrid (UC3M) han demostrado que las personas con apellidos poco frecuentes tienden a tener un nivel socioeconómico mayor que aquellas que ostentan otros más comunes. Considerando profesiones de prestigio como la medicina o la abogacía, si agrupamos por un lado al 10% de la población con los apellidos menos frecuentes y por otro el 10% de la población con apellidos más comunes, observamos que el número de personas con esas profesiones de prestigio y apellidos poco frecuentes es más de un 45% superior a lo que debería ser si no existiese “sesgo” entre apellidos y nivel social. Los investigadores también encontraron la relación inversa, es decir, de las profesiones prestigiosas el número de personas que las ejercen y que portan apellidos comunes es un 20% menor que en otras profesiones. En resumen: hay menos García, Pérez, López y otros apellidos comunes entre la personas con mayor estatus social que lo que debería observarse si no existiera el sesgo detectado.



Estudios similares se han replicado con idénticas (o incluso más acusadas) conclusiones en el Reino Unido, por ejemplo allí la introducción de la educación secundaria universal apenas ha afectado a las tasas de movilidad intergeneracional. 

Otro interesante estudio realizado en el Reino Unido analizando la movilidad social y desigualdad desde el siglo XIX hasta la actualidad nos deja una serie de conclusiones bastante claras: tanto los ricos como los pobres sufren una regresión a la media.  La educación obligatoria, la industrialización y el continuo progreso tecnológico probablemente facilitaron la convergencia. Las diferencias existentes en 1858 (primer año del que se obtuvieron datos) se han reducido significativamente cuatro generaciones después. Las familias más ricas están hoy día mucho más cerca de las familias más pobres. Es curioso, que la velocidad de convergencia haya permanecido relativamente constante, dado que factores como la educación obligatoria y generalizada o la sanidad universal no empezaron a funcionar hasta el siglo XX.

Imagen vía Politikon
Los efectos son aún más persistentes si se repite el análisis usando variables de nivel educativo (por ejemplo, las élites que estudiaban en Oxford y Cambridge). En resumen, la situación sin duda ha mejorado, pero todavía queda mucho para que se complete la regresión a la media. 
      
A pesar del mensaje optimista, la conclusión a extraer es que familia en la que nacieron nuestros antepasados hace siglo y medio aún tiene efectos sobre nuestro nivel de vida hoy en día. El análisis también sugiere que para un varón nacido en la mitad del siglo XIX, la probabilidad de que cualquiera de sus descendientes adultos a finales del siglo XX tenga un estatus elevado, en comparación con la probabilidad de tener un bajo estatus, es 32% más alta si su antepasado tenía alto estatus que si lo tenía bajo.





Un análisis de tres generaciones muestra que en tanto Estados Unidos como Gran Bretaña, el efecto de los ingresos altos (o bajos) en una generación dura por lo menos dos más. Sin embargo, también es posible romper los patrones de inmovilidad. Aunque las tasas de movilidad estadounidenses y británicos habían convergido hacia la mitad del siglo XX, el orden social de Estados Unidos era mucho más fluido que el de Gran Bretaña en el siglo XIX. El pasado tiene un estricto control sobre el presente. Sin embargo, en las circunstancias adecuadas, puede modificarse.




¿Cuál es la situación en España?

La movilidad social en España es mayor que en Reino Unido, Italia, Estados Unidos y Francia (tienen mayor correlación entre los ingresos de padres e hijos) similar a la movilidad social en Alemania y muy inferior a la de otros países como Canadá, Finlandia o Noruega. Si bien la movilidad entre clases se ha estancado en España desde los años sesenta


Actualmente en España, las posibilidades de remontar de clase social son las mismas que durante la industrialización de los sesenta. En la España de hoy en día hay un mayor número de directivos y funcionarios y menos campesinos y obreros que en la mitad del siglo XX. Pero, si en los ochenta había cuatro plazas de directivos, estas venían ocupadas por tres hijos de las élites y solo una por alguien de una clase más baja. Ahora hay ocho plazas y la relación es de seis a dos; en este sentido España es un país inmóvil. Los movimientos entre clases sí son frecuentes, pero no de largo recorrido y se producen en su mayoría entre clases limítrofes. 

Según la Encuesta de Condiciones de Vida que realiza la UE y que compara la situación socioeconómica de los hogares cuando los encuestados —de entre 25 y 59 años— eran adolescentes y la que tienen en la actualidad. De los adultos que crecieron en hogares españoles en los que había dificultad o mucha dificultad para llegar a fin de mes, el 49% sigue viviendo en la actualidad en estas circunstancias, mientras que solo un 7,3% logra llegar a fin de mes con facilidad. En situación de desahogo económico se encuentra el 23,4% de los adultos que pertenecían a hogares que llegaban a fin de mes con difidultades. El porcentaje alcanza el 44,7% cuando se analiza a aquellos que crecieron en hogares en los que se llegaba a fin de mes con facilidad.

                           

La igualdad de oportunidades tiene pues un largo camino por recorrer a juzgar por los datos del estudio que, además, revela que el nivel de formación educativa de los padres juega un papel determinante en las perspectivas de bienestar futuro de sus hijos. El 21,3% de los encuestados cuyo padre tenía educación secundaria de primera etapa o inferior está en estos momentos en riesgo de pobreza. El porcentaje duplica al de aquellos en riesgo de pobreza cuyo padre tenía estudios superiores (10,7%). Además de los adultos que crecieron en hogares con dificultades para llegar a fin de mes, un 18,9% ha conseguido tener una educación superior. En cambio el 47,2% en los adultos que crecieron en hogares que llegaban a fin de mes con facilidad o mucha facilidad tienen hoy educación superior.


¿Cómo moverse por la pirámide social?

Según el estudio de la OCDE para incrementar la movilidad social se entiende que es necesario fomentar el nivel educativo, aunque poniendo énfasis en mejorar el rendimiento de los alumnos con un nivel socio-económico más bajo. También comentan que la existencia de cuidado infantil temprano parece mejorar la movilidad social y el apoyo para mejorar la igualdad de acceso a la educación universitaria.

La educación es la gran barrera que impide que las mentes privilegiadas de las clases menos adineradas accedan al nivel más alto de la escala profesional, algo que acaba con la meritocracia para instaurar lo que el profesor de Ciencias Sociales de la Universidad de Cardiff, Philip Brown, bautizó en los noventa como parentocracia: “un sistema en que la educación que recibe un niño se corresponde con la riqueza y los deseos de sus padres, más que con sus habilidades y esfuerzo”.

Pero tampoco olvidemos que un sistema que se basa en premiar al mejor preparado no significa necesariamente que sea el más justo, porque no todos tienen las mismas oportunidades de acceder a una buena educación.

¿Quién tiene más mérito, el que saca un 10 y siempre lo ha tenido todo de cara o el que saca un 8 viniendo desde el arrabal?. Incluso se sabe que por ejemplo en Alemania los profesores recomiendan a los niños de familias de clase baja que hagan el bachillerato más raramente que a los niños de “buena familia”, aunque hayan obtenido las mismas notas.



Los trabajos mejor pagados, siguen estando dominados por gente que ha crecido en familias adineradas. Solo una minoría de la población ha estudiado en escuelas y universidades privadas, pero las élites están dominadas por esa gente. En el Reino Unido 75% de los jueces, el 70% de los directores financieros, el 45% de los altos funcionarios o el 55% de los principales periodistas han estudiado en escuelas privadas. Los grandes despachos de abogados, las grandes empresas financieras, la función pública, tienden a centrar de forma muy intensa sus contrataciones en ese puñado de prestigiosas universidades. 

El llamado networking, los contactos, son una forma de nepotismo que tiene un peso extraordinario a la hora de cubrir los puestos más relevantes, tanto públicos como privados. Los que vienen de abajo tienen una larga serie de obstáculos que en la práctica les hace muy difícil aprovechar las oportunidades que se llevan quienes, desde niños, han recibido una educación de superior calidad. Y es que la razón por la que mucha gente quiere ir a Oxford o a una escuela de negocios reputada no es la educación en sí, sino los contactos que pueden hacer allí. Una red de contactos sociales que luego se reproduce a nivel profesional. Y en el futuro a quién conoces es tan importante como qué haces en la vida (se estima que el 56% de las personas que buscan un empleo lo encuentran gracias a su red de contactos, y que el 80% de las ofertas de trabajo no se publican). 

Y es que como hemos podido observar todavía en pleno siglo XXI hay mucho camino que recorrer en lo relativo a la igualdad de oportunidades y la meritocracia,  y muchas veces la única manera de escalar socialmente es sacar partido al estatus social. 



domingo, 23 de septiembre de 2012

¿Cómo perjudica la desigualdad económica a las sociedades?

 "Si los estadounidenses quieren vivir 'El sueño Americano', deberían mudarse a Dinamarca"
Richard Wilkinson

¿Qué mejoraría más el bienestar promedio de un país desarrollado: potenciar su crecimiento económico (PIB) o reducir la brecha de ingresos entre los más ricos y los más pobres?. ¿Cuál es el efecto de las desigualdad de ingresos en una sociedad?

El investigador británico Richard Wilkinson, lleva décadas estudiando los efectos sociales de la desigualdad de ingresos y cómo las fuerzas sociales afectan a la salud de la población. Aunque durante siglos la mejor manera de mejorar la calidad de vida ha sido la de potenciar el crecimiento económico Wilkinson ha demostrado que ese crecimiento ha dejado de generar los beneficios sociales que aportaron en su día (y siguen aportando en los países más pobres), y es que el bienestar promedio de nuestras sociedades ya no depende del ingreso nacional (al menos a partir de un cierto nivel base). Su trabajo nos muestra la evidencia estadística de que entre los países desarrollados, las sociedades que son más igualitarias (con menor brecha de ingresos entre ricos y pobres) son más felices, más saludables y las que presentan mayor calidad de vida. 

Ésta es la charla que Wilkinson realizó para TED, en ella explica con sumo detalle cómo las desigualdades económicas afectan el desarrollo de las sociedades. Creo que merece la mayor difusión posible.




Puesto que alguien puede preferir el formato textual al vídeo, adjunto también la transcripción de la charla incluyendo además la gran mayoría de gráficos en los se apoya la exposición.

"Ya conocen la verdad de lo que voy a decir. Creo que la noción de que la desigualdad es divisiva y corrosiva socialmente es anterior a la Revolución Francesa. Lo que cambió fue que podemos ver la evidencia, comparar sociedades, más o menos iguales y ver lo que hace la desigualdad. Voy a mostrarles esa información y luego les explicaré por qué existen los nexos que voy a enseñarles.



Quiero comenzar con una paradoja. Esto muestra la expectativa de vida contra el PIB, en promedio, cuan ricos son los países. Y los países a la derecha como Noruega y Estados Unidos, son el doble de ricos que Israel, Grecia, Portugal a la izquierda. Y esto no afecta su expectativa de vida para nada. No hay una sugerencia de correlación allí. Pero si miramos dentro de nuestras sociedades, hay una cantidad extraordinaria de pendientes en salud atravesando la sociedad. Aquí, nuevamente, la expectativa de vida.



Estas son pequeñas regiones en Inglaterra y Gales, la más pobre a la derecha, la más rica a la izquierda. Una gran diferencia entre el pobre y el resto de nosotros. Aún las personas apenas por debajo de la cima tienen peor salud que las personas en la cima. Entonces el ingreso es significativamente importante. en nuestras sociedades, y nada entre ellas. La explicación de esa paradoja es que, en nuestras sociedades vemos al ingreso relativo o a la casta social, el estatus social, donde estamos relacionados unos con otros y el tamaño de las brechas entre nosotros. Y tan pronto se entiende esa idea inmediatamente deberíamos preguntarnos: ¿Qué sucede si ampliamos esas diferencias, o las suprimimos, y hacemos las diferencias en ingresos mayores o menores?

Y eso es lo que voy a enseñarles. No estoy utilizando información hipotética. Estoy tomando información de la ONU, la misma que tiene el Banco Mundial, de la escala de diferencias en ingresos en estos mercados desarrollados democráticos ricos. La medida que utilizamos, es cuánto más rico es el 20% superior que el 20% inferior en cada país.




Y se ve en los países más equitativos a la izquierda, Japón, Finlandia, Noruega, Suecia, el 20% superior es entre 3 y 4 veces y media más rico que el 20% inferior. Pero en el extremo más desigual, el Reino Unido, Estados Unidos y Singapur, las diferencias son el doble de grandes. En esta medida, somos el doble de desiguales que otros mercados democráticos exitosos.

Ahora, voy a mostrarles qué efecto tiene esto en nuestras sociedades. Recopilamos información acerca de problemas en las escalas sociales, el tipo de problemas más comunes en el fondo de la escala social. Información internacional comparable de esperanza de vida, en puntajes de los niños en matemáticas y alfabetización en la tasa de mortalidad infantil, tasa de homicidios, la proporción de la población en prisión, embarazos adolescentes, niveles de confianza, obesidad, enfermedades mentales; en la clasificación de diagnóstico estándar incluye dependencia de drogas y alcohol y ascenso social. 





Pusimos todo junto en un sólo índice. Todos con la misma relevancia. La ubicación de cada país se da por una especie de puntaje promedio. Y allí, se observa en relación a la medida de desigualdad que les mostré, que usaré una y otra vez para la información. A los países más desiguales les va peor en este tipo de problemas sociales. Es una correlación extraordinariamente estrecha. Pero si miramos el mismo índice de problemas sociales y de salud en relación al PIB per cápita, el ingreso bruto nacional, no hay nada allí, no hay correlación.




Estábamos un poco preocupados de que se pensara que habíamos elegido problemas para ajustar nuestro argumento y que solo habíamos fabricado la evidencia, así que también publicamos en el British Medical Journal acerca del índice de UNICEF de bienestar infantil. Tiene 40 componentes distintos armado por otras personas. Detalla si los niños conversan con sus padres, si tienen libros en casa, cual es la tasa de inmunización, si existe acoso escolar. Todo se incluye. 




Aquí está relacionado con esa misma medida de desigualdad. Los niños están peor en sociedades más desiguales. Una relación significativamente más alta. Pero una vez más, si se observa la medida del bienestar infantil en relación al ingreso por año por persona, no hay una relación. ni una sugerencia de una relación.




Lo que dice la información que les he enseñado es lo mismo. El bienestar promedio de nuestras sociedades ya no depende del ingreso nacional o del crecimiento económico. Eso es muy importante en países pobres, pero no el mundo desarrollado. Sin embargo, las diferencias entre nosotros y dónde nos ubicamos en relación con unos a otros ahora importan muchísimo. Voy a mostrarles algunas partes de nuestro índice. Aquí, por ejemplo, está la confianza. Es simplemente el porcentaje de la población que concuerda en que se puede confiar en las personas. Viene de las encuestas de World Values Survey. Si ven, en el extremo más desigual, acerca del 15% de la población sienten que pueden confiar en otros. Pero en sociedades más igualitarias, el porcentaje sube a 60% o 65%. Y si se mira la medida de participación en la vida comunitaria o capital social, hay relaciones muy similares estrechamente relacionadas con la desigualdad.




Puedo decir que hicimos este análisis 2 veces, Primero en estos países ricos y desarrollados, y luego de manera asilada como un banco de pruebas, lo repetimos en los 50 estados estadounidenses; haciendo la misma pregunta: ¿A los estados más desiguales les va peor en todos estos tipos de medidas? Sucede lo mismo. Básicamente encontramos que casi cualquier cosa relacionada con la confianza de manera global se relaciona con la confianza entre los 50 estados en ese banco de pruebas. No estamos hablando de una mera casualidad.




Estos son enfermedades mentales. La OMS confecciona índices utilizando las mismas entrevistas de diagnóstico con muestras aleatorias de la población que nos permite comparar la tasa de enfermedades mentales en cada sociedad. Este es el porcentaje de la población con alguna enfermedad mental en el último año. Y varía desde un 8% hasta 3 veces ese porcentaje; sociedades enteras con 5 veces más el nivel de enfermedades mentales que otras. Y nuevamente, muy relacionado a la desigualdad.




Este es el porcentaje de la población en prisión. Aquí hay una diferencia diez veces mayor, registrada en la escala de este lado. Pero aumenta de cerca de 40 a 400 personas en prisión La relación no es mayormente impulsada por más crímenes. En algunos casos, forma parte de esto. Pero en la mayoría de los casos se trata de sentencias punitivas, penas más duras. Y las sociedades más desiguales son también más propensas a retener la pena de muerte. Aquí tenemos niños que abandonan la escuela secundaria. Nuevamente, grandes diferencias. Extraordinariamente dañinas, si se habla de usar el talento de la población.

La movilidad social. Se trata de una medida de movilidad social basada en el ingreso. Fundamentalmente es como preguntar: ¿Los padres ricos tienen hijos ricos y los padres pobres tienen hijos pobres o acaso no hay una relación entre estos dos? 




Y en el extremo más dispar, el ingreso del padre es mucho más importante, en el Reino Unido, en Estados Unidos... Y en países Escandinavos, el ingreso del padre es mucho menos importante. Hay más movilidad social. Como nos gusta decir; y sé que hay muchos estadounidenses entre el público hoy, si los estadounidenses quieren vivir "El sueño Americano", deberían mudarse a Dinamarca.

Sólo les he mostrado algunas cosas en cursiva. Podría haberles enseñado otro número de problemas. Son todos problemas que suelen ser mucho más frecuentes en la parte inferior de la pendiente social. Pero hay un sinfín de problemas con las escalas sociales que son peores entre los países más desiguales, no sólo un poco peores. pero desde entre el doble de frecuente y 10 veces más frecuentes. Piensen en el gasto, el costo humano de eso.




Quiero volver al gráfico que les enseñé recién donde juntamos la información para demostrar 2 cosas. Una es que, gráfico tras gráfico, descubrimos que a los países que les va peor, sin importar su ingreso, parecen ser los más desiguales, y a los que les va bien suelen ser países nórdicos y Japón. Entonces lo que observamos es la disfunción social general relacionada a la desigualdad. Y no es sólo una de las dos cosas que están mal, es la mayoría.




Lo segundo muy importante que quiero mostrarles en este gráfico es que, si se mira la parte inferior, Suecia y Japón, son países muy distintos en muchos aspectos. El lugar de la mujer, cuan cerca se mantienen del núcleo familiar, están en polos opuestos en términos del mundo rico y desarrollado. Pero la otra diferencia muy importante es cómo logran su igualdad superior. Suecia tiene grandes diferencias en ganancias, y reduce esa brecha a través de impuestos, asistencia social general, grandes beneficencias y demás. Sin embargo Japón es un poco diferente. Comienza con diferencias mucho menores en ganancias antes de impuestos. Tiene impuestos más bajos. Tiene menor asistencia social. Y en nuestro análisis de los estados estadounidenses, descubrimos más o menos el mismo contraste. A algunos estados les va muy bien en cuanto a redistribución, otros estados tienen éxito porque tienen menores diferencias en ingresos antes de impuestos. Entonces concluimos que no importa cómo se llega a una mayor igualdad, siempre y cuando se llegue de alguna forma.

No estoy hablando de una igualdad perfecta, Hablo de lo que existe en mercados democráticos ricos y desarrollados. Otro factor sorprendente de esta imagen es que no son sólo los pobres quienes se ven afectados por la desigualdad. Hay algo de cierto en la frase de John Donne's "Ningún hombre es una isla." Y en una serie de estudios, es posible comparar cuan bien les va a las personas en países con más o menos desigualdad en cada nivel de la escala social. Este es sólo un ejemplo. La tasa de mortalidad infantil. Algunos suecos muy amablemente clasifican su mortalidad infantil según el registro británico de clasificación socio-económica general. Entonces anacrónicamente es una clasificación según la ocupación de los padres, entonces los padres solteros van por separado. Pero donde dice "clase social baja" se refiere al trabajo manual no especializado. Pasa a través del trabajo manual especializado de la clase media, luego el trabajo jerárquico no manual, hasta el trabajo profesional: doctores, abogados, directores en grandes empresas.




Aquí ven que a Suecia le va mejor que a Gran Bretaña en todas las escalas sociales. Las diferencias mayores están en lo más bajo de la sociedad. Pero aún en lo más alto, parece haber un pequeño beneficio en pertenecer a una sociedad con más igualdad. Lo demostramos en casi 5 piezas diferentes de información cubriendo resultados educativos y de salud en los Estados Unidos y mundialmente. Y parece ser la imagen generalizada, que una mayor igualdad hace una mayor diferencia abajo en la escala, pero también, tiene ciertos beneficios arriba en la escala.

Debería decirles algunas palabras acerca de lo que sucede. Siento que estoy observando y hablando acerca de los efectos psico-sociales de la desigualdad. Que tienen más que ver con emociones de superioridad o inferioridad de ser valorado o devaluado, respetado o no. Y por supuesto, estas emociones de la competencia de status en la que resulta lleva adelante el consumismo en nuestra sociedad. También lleva a un estado de inseguridad. Nos preocupa más cómo van a juzgarnos y vernos los demás si somos considerados atractivos, inteligentes, y ese tipo de cosas. Aumenta el prejuicio de evaluación social, el miedo a esos prejuicios.

Curiosamente, hay ciertos estudios paralelos sucediendo en psicología social: Alguien revisó 208 estudios diferentes en el que se había invitado a voluntarios a un laboratorio psico-social y se les habían medido las hormonas del estrés y su reacción ante situaciones de estrés. Y en la revisión lo que les interesaba observar era qué tipos de estrés suben de manera confiable los niveles de cortisol. la hormona de estrés principal. Y concluyeron que las tareas que involucraban amenazas de evaluación social; amenazas a la autoestima o al status social en las que otros podrían juzgar nuestro desempeño de manera negativa. Esos tipos de estrés tienen un efecto muy peculiar en la fisiología del estrés.

Se nos ha criticado. Por supuesto, hay personas a las que esto no les gusta y personas a quienes les sorprende. Pero debo decirles que cuando nos critican por elegir y filtrar datos, jamás elegimos ni filtramos información. Tenemos una norma absoluta, si nuestra fuente de información tiene datos de uno de los países que observamos, entonces se incluye en el análisis. Es nuestra fuente de información la que decide si esa información confiable o no, no nosotros. De lo contrario habría parcialidad.

¿Qué hay de los otros países? Hay 200 análisis de salud en relación a los ingresos y la igualdad en publicaciones revisadas por colegas. Esto no está confinado solo a estos países ocultando una demostración muy simple. Los mismos países tienen el mismo índice de desigualdad, problema tras problema. ¿Por qué no controlamos otros factores? Porque demostramos que el PIB per cápita no hace ninguna diferencia. Y por supuesto, otros tratando con métodos más sofisticados en el tema han medido la pobreza y la educación etcétera.

¿Qué hay de la causalidad? La correlación en sí misma no demuestra causalidad Pasamos un largo tiempo. Y sin dudas, las personas saben del nexo causal en algunos de estos resultados. El cambio grande de nuestra comprensión de los motores de la salud crónica en el mundo desarrollado y rico es la importancia de como el estrés crónico de fuentes sociales afecta el sistema inmune, el sistema cardiovascular. Por ejemplo, la razón la que la violencia sea más común en sociedades desiguales se da porque las personas están más propensas a ser despreciadas.




Diría que para lidiar con esto, debemos lidiar con las finanzas después de impuesto y las finanzas antes de impuestos. Debemos restringir los ingresos, el ingreso cultural ventajoso en la cima. Creo que debemos responsabilizar a nuestros jefes por sus empleados de cualquier manera que se pueda. Y creo que la moraleja para que se lleven a casa es que podemos mejorar la verdadera calidad de vida humana reduciendo las diferencias en ingresos entre nosotros. De pronto se podría manejar el bienestar psico-sociales de sociedades enteras, y eso es emocionante.

Gracias."

Fuentes: TED, EqualityTrust