martes, 16 de junio de 2009

Uno de cada cinco matrimonios se rompe antes de cinco años

En los seis primeros meses del año las separaciones y divorcios han afectado en Asturias a más de dos mil parejas. Los expertos justifican el incremento en los cambios sociales y la falta de preparación para el compromiso

Uno de cada cinco matrimonios en España se rompe en los cinco primeros años de relación y cerca del 30% de las parejas no alcanza los diez años de vida en común, y se estima que dentro de diez años llegaremos a igualar a países como Estados Unidos o Inglaterra, donde la mitad de las parejas tienden a disolverse. Lo dice el Instituto Nacional de Estadística y lo constatan abogados, psicólogos, y cualquier persona con un círculo de amistades amplio y una familia bien o mal avenida.



El incremento de las rupturas es un hecho tan abrumador como el aumento de los divorcios respecto a las separaciones desde que la ley del denominado 'divorcio express' facilitara los trámites y redujera los costes. Pero al margen de que las separaciones sean hoy mínimas respecto a los divorcios, lo que es un hecho innegable es el incremento paulatino y parece que imparable de las rupturas. Aquí y allá, en Asturias y el resto de España, entre los casados y también entre los que no lo están. Sólo en el primer semestre del año hubo en el Principado 1.916 divorcios y 161 separaciones, lo que supone 2.077 rupturas; el total del año anterior fue de 4.094, lo que hace augurar, de continuar esa proporción, un leve incremento cuando se cierre el ejercicio en curso. Conviene recordar también que en 2006 se registraron en Asturias 5.375 matrimonios, la mitad aproximadamente por el rito católico (el 49,5% de las parejas prefirieron acudir sólo al Registro Civil para casarse).

La dinámica de aumento es continua y algo que conoce bien la psicóloga Amelia Antolín, del Centro de Orientación, Terapia y Mediación Familiar Defamilia, con sede en Oviedo. No es ajena la experta a que los propios cambios sociales justifican esa tendencia, porque, al fin y al cabo, nadie obvia que apenas tres décadas atrás la opción de la separación prácticamente no existía. Ahora si no funciona la relación se zanja, porque, además, el estigma social del divorciado ya es pasado. «Antes había un miedo social, estaba el 'me criticarán, no me criticarán', ahora la aceptación es otra», aseguran las abogadas. Todo es más sencillo, hasta el proceso legal, así que las crisis cíclicas que se producen en las relaciones -«porque las parejas pasan por etapas evolutivas»- no siempre se solventan. Quizá porque, apunta la psicóloga, falta esa comunicación, porque los problemas en lugar de resolverse en el momento en el que se producen se van acumulando hasta que todo estalla y ya no es fácil volver atrás y hallar soluciones.

Lo que no cambia -o lo hace muy lentamente- es el miedo a recurrir a la ayuda profesional para evitar el divorcio: «Se sigue arrastrando la idea de que ir al psicólogo o al psiquiatra es cosa de locos», dice Amelia Antolín.

Fuente: http://www.elcomerciodigital.com, 20minutos.es

1 comentario:

  1. ola como estas? si quiere viaje a estambul o turquia puede disfrutar su viaje su vacasion excursiones en estambul

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